Es común en la actualidad culpar a los "Pelucones", y encontrar en el congreso, empresarios, y hasta veces en uno que otro periodista la culpa de los males del Ecuador.

Pero si reflexionamos un poco es sencillo ubicar cual es el puntoneurálgico de los males del Ecuador, el Ecuador es un país que goza de mucha riqueza, pero de lo que no ha gozado ni siquiera en sus inicios es de dignos representantes que levanten las estructuras de nuestro país.

Aquellos, muy pocos que destacaron y llevaron muy en alto el nombre delpaís y que engrandecieron a sus ciudades natales trabajando en función deunidad, hoy reposan en libros de historia, castigados por la maldenominada oligarquía.

¿Será acaso que son los oligarcas capaces de contener los ideales decambio de un pueblo o la búsqueda de millones de ecuatorianos que en lasurnas eligen por obligación a su presidente, a los diputados, concejales,alcaldes y prefectos? La verdad es algo esquiva para el común de losecuatorianos que encuentra en los mensajes destinados a reprimir a laoligarquía un nuevo horizonte una nueva esperanza, por que losecuatorianos estamos llenos de esperanza creemos en los cambios y LOSPOBRES que somos la mayoría buscamos mayor bienestar y oportunidades dedesarrollo.

Sin embargo los hecho nos demuestran que estamos acostumbrados a servir alos "reyes" que nuestro sistema político nos ha enseñado a despreciar alos "Gringuitos, Pelucones, Ricachones, Cachorros, Diputados" o como lo quisiéramos llamar , pero a lo hora de elegir no somos condescendientescon nuestros pensamientos y nos sometemos a la mejor publicidad, a lamejor sonrisa, o al mejor orador, dejando de lado a aquellas personas quehan vivido, vivirán y continuaran conociendo la realidad de aquellos quevienen de abajo que luchan para sostener sus hogares que pelean por losveinticinco centavos para tomar un bus, que no comen por ahorra algo paralos estudios de sus hijos, y que hasta trabajan mas de lo debido parapoder tener un hogar donde descansar.

A este tipo de ciudadanos de igual pensamiento que cada uno de nosotros,de igual condición social, y de gran perspectiva que en muchos de loscasos dedica su poco tiempo en beneficio de los demás NUNCA le brindamosla oportunidad y "apostamos a lo seguro, apostamos al carrito ganador"pero que pasaría si la gran mayoría que piensa así dirige su mirada por uninstante a estos individuos que nos son grandes publicitas, que no tienenfuertes chequeras, que lo único que los motiva es cambiar aquello que lossometió a una vida de esfuerzos sin recompensa o como dirían loseconomistas con el incentivo de buscar días mejores pero sin poder obtenerel mayor beneficio.

Es por esto que hoy e llegado a la conclusión de que el problema delEcuador esta en manos de los pobres y no es responsabilidad de los ricos,por que así como el problema es de los pobres que no tienen nada y quedeben encontrar la manera para de uno hacer tres y de tres obtener lomejor, la culpa también es de nosotros LOS POBRES INGENUOS que nos dejamosconvencer y que dejamos nuestras apuestas de mejores días y depositamos nuestras esperanzas en las maquinarias electorales.

Por eso hoy yo creo que es la hora que elijamos a los mejores, no por supublicidad, no por su capacidad económica, no por su interés social, SI NOPOR SU CAPACIDAD DE COMPRENDER Y ENTENDER LA NECESIDADES DE CADA UNO DENOSOTROS, Y ESA CAPACIDAD RADICA EN HABER VIVIDO EN ALGUN MOMENTO DE SUVIDAD, LAS MISMAS DIFICULATADES DE CADA UNO DE NOSOTROS.

Es común en la actualidad culpar a los "Pelucones", y encontrar en el congreso, empresarios, y hasta veces en uno que otro periodista la culpa de los males del Ecuador.

Pero si reflexionamos un poco es sencillo ubicar cual es el puntoneurálgico de los males del Ecuador, el Ecuador es un país que goza de mucha riqueza, pero de lo que no ha gozado ni siquiera en sus inicios es de dignos representantes que levanten las estructuras de nuestro país.

Aquellos, muy pocos que destacaron y llevaron muy en alto el nombre delpaís y que engrandecieron a sus ciudades natales trabajando en función deunidad, hoy reposan en libros de historia, castigados por la maldenominada oligarquía.

¿Será acaso que son los oligarcas capaces de contener los ideales decambio de un pueblo o la búsqueda de millones de ecuatorianos que en lasurnas eligen por obligación a su presidente, a los diputados, concejales,alcaldes y prefectos? La verdad es algo esquiva para el común de losecuatorianos que encuentra en los mensajes destinados a reprimir a laoligarquía un nuevo horizonte una nueva esperanza, por que losecuatorianos estamos llenos de esperanza creemos en los cambios y LOSPOBRES que somos la mayoría buscamos mayor bienestar y oportunidades dedesarrollo.

Sin embargo los hecho nos demuestran que estamos acostumbrados a servir alos "reyes" que nuestro sistema político nos ha enseñado a despreciar alos "Gringuitos, Pelucones, Ricachones, Cachorros, Diputados" o como lo quisiéramos llamar , pero a lo hora de elegir no somos condescendientescon nuestros pensamientos y nos sometemos a la mejor publicidad, a lamejor sonrisa, o al mejor orador, dejando de lado a aquellas personas quehan vivido, vivirán y continuaran conociendo la realidad de aquellos quevienen de abajo que luchan para sostener sus hogares que pelean por losveinticinco centavos para tomar un bus, que no comen por ahorra algo paralos estudios de sus hijos, y que hasta trabajan mas de lo debido parapoder tener un hogar donde descansar.

A este tipo de ciudadanos de igual pensamiento que cada uno de nosotros,de igual condición social, y de gran perspectiva que en muchos de loscasos dedica su poco tiempo en beneficio de los demás NUNCA le brindamosla oportunidad y "apostamos a lo seguro, apostamos al carrito ganador"pero que pasaría si la gran mayoría que piensa así dirige su mirada por uninstante a estos individuos que nos son grandes publicitas, que no tienenfuertes chequeras, que lo único que los motiva es cambiar aquello que lossometió a una vida de esfuerzos sin recompensa o como dirían loseconomistas con el incentivo de buscar días mejores pero sin poder obtenerel mayor beneficio.

Es por esto que hoy e llegado a la conclusión de que el problema delEcuador esta en manos de los pobres y no es responsabilidad de los ricos,por que así como el problema es de los pobres que no tienen nada y quedeben encontrar la manera para de uno hacer tres y de tres obtener lomejor, la culpa también es de nosotros LOS POBRES INGENUOS que nos dejamosconvencer y que dejamos nuestras apuestas de mejores días y depositamos nuestras esperanzas en las maquinarias electorales.

Por eso hoy yo creo que es la hora que elijamos a los mejores, no por supublicidad, no por su capacidad económica, no por su interés social, SI NOPOR SU CAPACIDAD DE COMPRENDER Y ENTENDER LA NECESIDADES DE CADA UNO DENOSOTROS, Y ESA CAPACIDAD RADICA EN HABER VIVIDO EN ALGUN MOMENTO DE SUVIDAD, LAS MISMAS DIFICULATADES DE CADA UNO DE NOSOTROS.

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