La ambulancia. Alucinante.La siguiente narración está basada 70% en hechos reales y el resto es ficción literaria. U2. Esa tarde había estado destrozando los vidrios de la ventana y los espejos del tocador de Manuela su progenitora. El televisor que aún no había terminado de pagar se encontraba pulverizado en el parqueadero del primer piso; pero cuando Alveiro amenazó con lanzarse por la ventana desde el quinto piso del apartamento, Manuela se decidió a pedir ayuda al 911.De sus 38 años de vida Alveiro llevaba 15 padeciendo una locura que el siquiatra había diagnosticado como esquizofrenia paranoide, asistía a sus controles médicos con regularidad y el uso de medicamentos había logrado reducir en este último año sus ataques. En realidad en los últimos meses no había presentado agitación y Manuela se encontraba satisfecha porque cada vez que lo internaban en el sanatorio como había ocurrido en los años anteriores, su desplazamiento era traumático para los dos. Desde el momento de la inmovilización en la ambulancia y durante su hospitalización la angustia y zozobra no abandonaban a Manuela. En el sanatorio Alveiro víctima de episodios sicóticos agudos era drogado, sometido a electrochoques y después de una temporada regresaba a su hogar como un zombi, perdía peso y su estado mental no mejoraba.Manuela una mujer devota de la virgen de Chiquinquirá cumplió una promesa y durante diez años viajó a esa ciudad el día del cumpleaños de Alveiro suplicando por su hijo. En los últimos 5 años había decidido dirigir sus plegarias al Señor del cerro Monserrate y fue así como se acostumbró a subir de rodillas al santuario una vez por cada hospitalización de su hijo; sus rodillas estaban destrozadas el cumpleaños 38 de Alveiro coincidió con su 38ava hospitalización y por su puesto con el mismo número de ascensos de su estoica madre cuya fe al contrario de lo que le ocurrían a sus rodillas se mantuvo firme y sin dudas. Este 20 de JULIO día de la independencia, el desfile del ejército de la patria había sido presenciado desde la azotea del edificio por Alveiro. Era un día soleado y alegre, en compañía de la familia y amigos realmente disfrutaron la elegancia de los militares con sus uniformes impecables, el paso de la caballería fue espectacular con hermosos corceles engalanados para la ocasión , las mujeres y los hombres de la armada con sus trajes inmaculados , los tanques de guerra y el grito de combate de los hombres de acero les hizo poner la piel de gallina al ver con orgullo a la juventud de la patria entrenada para defender la paz y poder vivir en orden . Cuando por accidente la esquirla de un proyectil disparado al aire cayo en el tejado de la casa vecina se produjo un estruendo que asustó a todos pero alteró a Alveiro de tal modo que se encerró en su habitación e inicio su episodio sicótico mas grave de este año; la pobre Manuela esperó con prudencia hasta el anocher pero ante la amenaza de suicidio de su hijo, no tuvo otra opción que llamar al servicio de emergencias solicitando ayuda. En pocos minutos se hizo presente una ambulancia exactamente la número 38 según recuerda claramente Manuela; su tripulación estaba compuesta por el conductor y un auxiliar. Manuela explicó la situación y el camillero un hombre experto en estos menesteres procedió a subir a Alveiro al vehículo, ya eran las ocho de la noche y en la camilla de la ambulancia la conducta pacífica y sumisa del paciente hizo dudar al experimentado auxiliar sobre la necesidad de trasladarlo y si no es por la insistencia de Manuela no hubiera sido llevado al Hospital. Al salir de la casa y ya en la parte trasera de la ambulancia Manuela se dispuso a colaborar para asegurar en la camilla a su hijo, el auxiliar con autoridad le dijo que no era necesario y la convenció que para beneficio del enfermo ella viajara adelante con el conductor. Manuela aceptó a regañadientes quedando su hijo en la parte trasera del vehículo en compañía del enfermero. La ambulancia inicio rauda su marcha hacia el hospital, el conductor iba feliz escuchando y entonando vallenatos, Manuela en el puesto de copiloto meditaba sobre la situación de Alveiro. De pronto súbitamente la ambulancia es sobrepasada por un automóvil que le pita y hace señas con las luces al conductor, después de un silbido agudo le dice: " Oiga hermano se le salió el paciente".La ambulancia se detuvo y ante la sorpresa del conductor y del auxiliar quien dormía en la parte posterior del vehículo confirmaron la ausencia de Alveiro, el temor y pánico se apoderó de todos, los gritos de desesperación de Manuela se oyeron a varias cuadras de distancia. La ambulancia retrocedió con la sirena altisonante y con las luces de emergencia recorrió en contravía 8 cuadras hasta encontrar al pobre Alveiro quien yacía en la mitad de la autopista ensangrentado e inconsciente; rápidamente fue colocado en la ambulancia, se le instaló un suero y fue llevado al hospital . El Neurocirujano diagnosticó fracturas de cráneo, con hematomas cerebrales, los traumatólogos encontraron fracturas múltiples de pelvis y miembros inferiores. Fue sometido a una delicada cirugía de cráneo y sus extremidades fueron estabilizadas con tutores externos, estuvo recluido en cuidados intensivos durante 38días; los partes médicos eran muy negativos y el pronóstico de vida muy reservado. Los últimos días en la UCI sin embargo mostraron una sorprendente recuperación de la salud de Alveiro lo que permitió a los médicos retirarle los tubos de la tráquea y destetarlo del respirador que lo mantenía con vida. Fue enviado a la sala general donde continuo su recuperación y para felicidad de Manuela, después de tres meses de hospitalización fue dado de alto y pudo estar de regreso en su hogar. Alveiro era otra persona sus modales eran finos, su actitud era colaboradora, el lenguaje ordenado y lo cuidadoso en su aseo personal sorprendieron y asombraron a Manuela y a quienes lo conocían; la recuperación llegó a tal punto que logró realizar estudios de tecnología electrónica y después desempeñarse con normalidad en ese oficio, nunca jamás volvió a dar síntomas de enfermedad mental y siempre se comportó como un buen hijo. Manuela a todas estas decidió ir en busca del abogado a quien le había dado poder para demandar a los ocupantes de la ambulancia, su intención era desistir de la demanda y agradecer al conductor y auxiliar quienes sin querer habían curado a su hijo. Su sorpresa desde entonces la tiene a ella al borde de la locura y el misterio: El abogado había desaparecido o mejor no fue posible encontrar huellas de su existencia, en su oficina funcionaba una oficina de contadores desde hacía 8 años y nunca lo conocieron. La ambulancia no pudo ser ubicada, del auxiliar y conductor nadie dio razón porque no los conocieron en el servicio de salud y lo único que se pudo encontrar fueron una placas viejas de la ambulancia 38 que había sido sacada de servicio y deshuesada en un cementerio de carros viejos según consta en un acta del día 29 de Febrero de un año bisiesto justamente el mismo día que Manuela había dado a luz a su hijo Alveiro. U2

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: