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Jesuitas: los soldados sin espadas

La Compañía de Jesús cuyos miembros son llamados JESUITAS es una orden religiosa fundada en 1539 por San Ignacio de Loyola junto con San Francisco Javier. El actual Papa, Francisco, es el primer Papa perteneciente a la Compañía de Jesús. Esta Orden estaba formada por monjes y sacerdotes pero también permitía la presencia de Hermanos. Los Hermanos no pertenecían al clero pero estaban unidos por un vínculo especial de amor y servicio al Papa.

La Compañía de Jesús se formó como un ejército para defender el catolicismo. A los jesuitas se le llaman también SOLDADOS de Cristo y se les atribuye algunas de las intrigas más rebuscadas de la historia. No hay que olvidar que Ignacio fue un soldado vasco que combatió en las guerras contra el rey de Navarra, y que después de dejar las armas, optó por servir a las almas. El juramento de ordenación de nuevos miembros decía así: “Prometo y declaro que, cuando se presenté la oportunidad, haré la guerra sin descanso ni cuartel, secreta o abiertamente, contra todos los herejes, protestantes y liberales, tal y como se me ha ordenado hacer, hasta exterminarlos y extirparlos de la faz de la Tierra; y que no los respetaré por su edad, sexo o condición: y que ahorcare, abrasaré, mataré, herviré, desollaré o enterraré vivos a todos los infames herejes; cortando los estómagos y vientres de sus mujeres y estrellando las cabezas de sus infantes contra los muros, a fin de aniquilar para siempre su execrable raza...

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Su doctrina tuvo muchos seguidores, y fue aceptada de pleno por los inquisidores. Los inquisidores permitían declarar a los herejes en contra de otros herejes, pero no a su favor. En ese caso sus palabras no tenían validez. Sólo tenían validez bajo tortura.

La Compañía de Jesús desarrolló una actividad importante durante la Reforma católica, sobre todo después del Concilio de Trento. Los jesuitas eran los conductores espirituales de la cristiandad. Poco a poco, se ganaron la confianza de los reyes y su palabra era tenida muy en cuenta a la hora de tomar cualquier decisión.

Su presencia en la educación occidental y en las misiones en Asia, África y América fue muy activa. Los jesuitas fueron innovadores en la explotación de sus haciendas. Fueron los primeros en otorgar “títulos de propiedad” a sus vasallos para sostener sus colegios gratuitos. La riqueza que generaban fue la causa de su caída. La ambición de las coronas y algunos particulares los derrotó. Los gobiernos ilustrados de la Europa del siglo XVIII se propusieron acabar con los jesuitas por su defensa absoluta al Papado, su movimiento intelectual, su poderío económico y su influencia política.

Jesuitas: los soldados sin espadasJESUITAS. JESUITAS. JESUITAS. JESUITAS. PAPA. PAPA.

sello San Ignacio de Loyola

Napoleón escribió en sus memorias:

“Los jesuitas son una organización militar, no una orden religiosa. Su jefe es el general de un ejército, no el mero abad de un monasterio. Y el objetivo de esta organización es poder, poder en su más despótico ejercicio, poder absoluto, universal, Poder para controlar al mundo bajo la voluntad de un sólo hombre: El Superior General de los jesuitas. El Jesuitismo es el más absoluto de los despotismos y, a la vez, es el más grandioso y enorme de los abusos.”

El segundo presidente de los EEUU, John Adams, dijo:

“No me agrada la reaparición de los jesuitas. Si ha habido una corporación humana que merezca la condenación en la tierra y en el infierno es esta sociedad de Loyola. Sin embargo, nuestro sistema de tolerancia religiosa nos obliga a ofrecerles asilo.”JESUITAS. JESUITAS. JESUITAS. JESUITAS. PAPA. PAPA.

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La supresión de los jesuitas fue llevada a cabo en 1773. El Papa Clemente XIV se vio obligado por las fuertes presiones de los reyes. Los sacerdotes jesuitas podían convertirse al clero; los escolares y hermanos quedaron libres de sus votos. Pero los altos cargos, en este momento eran Lorenzo Ricci y su Consejo de Asistentes, fueron encerrados sin juicio. Sin embargo, en Rusia no entró en vigor porque Catalina la Grande quiso continuar con el apoyo de la Compañía. Muchos jesuitas se refugiaron allí. 40 años después, Pio VII decidió restaurarla. Poco a poco los jesuitas refugiados en Rusia fueron ganando posiciones.

Durante la Primera Guerra Mundial no faltaron los jesuitas que se destacaron como capellanes y camilleros en las trincheras. La Compañía de Jesús ha cambiado a lo largo de los siglos. Algunos afirman que el cambio ha sido externo. La Compañía de Jesús tiene fuertes debates internos, signo visto como sensatez o flaqueza, dependiendo de los juicios.

Los jesuitas tienen instituciones en todos los niveles educativos: universidades, colegios, centros de formación profesional o redes educativas. En 69 países la Compañía tiene 231 instituciones de Educación Superior (universidades), 462 de Secundaria, 187 de Primaria y 70 de Formación Profesional o Técnica. Los jesuitas han fundado centros educativos en todos los continentes.

La Compañía de Jesús está regida por el Padre General, su cargo es vitalicio. lo ayudan directamente en su tarea, cuatro asistentes Generales. También existen los Asistentes regionales, los Provinciales, los Superiores de Regiones y los Superiores locales.

Fuentes utilizadas:

Santiago Camacho: 20 Grandes Conspiraciones De La Historia.

Wikipedia.

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