¿Internet, el paraíso de los narcisistas?

Internet, el paraíso de los narcisistas. La Red es el lugar ideal para promocionar la marca YO. ¿Qué dice de nuestra sociedad esta epidemia de egolatría?

Ashlee y Charli son dos youtubers que protagonizan un exitoso canal de cocina (CharlisCraftyKitchen). Sus cifras de seguidores son muy altas: sobrepasan los 725.000, y sus ingresos mensuales rondan los 140.000 euros. Por supuesto, hay otros canales más famosos.

¿Se puede asimilar a esas edades esta fama?

El Rubius ya empieza a lanzar mensajes en sus vídeos sobre esas dificultades. Internet dispara la egolatría

Las redes sociales, por ejemplo, están diseñadas para elevar nuestro ego: en la inmensa mayoría no hay opción no me gusta. No es de extrañar que un estudio realizado por los psicólogos Laura Buffardi y Keith Campbell, de la Universidad de Georgia, encontrara que los individuos más narcisistas y ególatras tienen más amigos y obtienen más likes en Facebook. El efecto multiplicador que ejerce sobre nuestro narcisismo es puesto de manifiesto en miles de ensayos e investigaciones científicas. El controvertido divulgador Adam Curtis, por ejemplo, reúne en su último documental, titulado Hypernormalisation, argumentos sobre el individualismo radical que, según él, han ideado las nuevas tecnologías.

El autor defiende que internet ha creado un mundo onanista en el que mi verdad se convierte en la única verdad. Paradójicamente, las infinitas posibilidades de elección que da la Web han limitado el mundo del ser humano, porque estamos desbordados y acabamos entrando solo en los foros que ratifican nuestras opiniones usando nuestras preferencias personales como único criterio de selección.

Este documentalista es uno más de los que están alertando sobre los riesgos de la inflación de ego que se vive en el mundo actual.

narcisistas

Bienvenidos a la Generación Yo

En un controvertido libro, la psicóloga Jean Twenge, de la Universidad Estatal de San Diego, en California, etiquetó como Generación Yo a una gran parte de la juventud actual. Y, además, internet ha multiplicado el efecto: han encontrado en las redes sociales el escaparate para la autopromoción. Esta forma de entender la vida ha encontrado en la Red un campo de acción perfecto.

La descripción del narcisista online que hacen este tipo de analistas muestra que catalogan este factor como algo negativo. Los adjetivos que utilizan tienden a enfatizar ese lado oscuro: hablan de "locuacidad y encanto superficiales"; de "tendencia a saltarse las reglas y cometer delitos"; de "falta de autocontrol"; de "autovaloración exagerada"; de "arrogancia y prepotencia"; de "ausencia de una empatía real"; de "necesidad constante de halagos"...

Selfis mortales

Quizá el fenómeno que nos está haciendo plantearnos con más fuerza el tremendo efecto potenciador del narcisismo de la Red sean los selfis mortales. En 2014, la rusa Xenia Ignatyeva, de diecisiete años, se precipitó desde un puente mientras practicaba skywalking, una modalidad de autorretrato que consiste en subir a rascacielos o puentes de forma ilegal y sin ninguna medida de seguridad.

De nuevo, los estudios muestran que este fenómeno está relacionado con que internet fomenta el narcisismo.

No es de extrañar que expertos como Jim Collins, de la Stanford Business School, recomienden la selección de CEO (directores ejecutivos) con alta puntuación en el NPI. En un mundo así, los ególatras son muy eficaces, porque no tienen miedo a cometer errores. En su imaginario está convertir su empresa en el próximo Google, Amazon o eBay. Casos como los de Bill Gates, Jeff Bezos o Sergey Brin son paradigmáticos.

Un ejemplo: un estudio de Sara Konrath, Meng-Han Ho y Sasha Zarins, de la Indiana University-Purdue University Indianapolis, examinó los factores que llevan a los narcisistas a participar en comportamientos prosociales. En gran parte, estos individuos realizan buenas acciones por egolatría, ya que les producen elogios públicos. Pero el resultado es óptimo: la investigación mostró que los narcisistas son incluso más propensos que el resto a participar en comportamientos éticos públicos, como participación en voluntariado y asociacionismo.

El psicólogo Albert Bandura, de la Universidad de Stanford, aporta otra ventaja de este amor por uno mismo. El narcisismo que fomenta internet está potenciando ese factor. La psicóloga Patricia Wallace, profesora de la Johns Hopkins University y autora de uno de los primeros libros sobre el tema, destacaba ya este aspecto de democratización de la autoestima que ofrece la Red.

Del narcisismo a la filantropía

Hay que recordar que los grandes mitos del desarrollo de internet –Bill Gates, Mark Zuckerberg, Steve Jobs…– son también conocidos filántropos: la Red parece promover en igual medida el narcisismo y la necesidad de ayudar al prójimo.

"Locuacidad y encanto superficiales" pueden sustituirse por "amabilidad"; "tendencia a saltarse las reglas y cometer delitos", por "rebeldía"; "falta de autocontrol", por "espontaneidad"; "autovaloración exagerada", por "confianza en sí mismo"; "ausencia de una empatía real", por "sinceridad"; "arrogancia y prepotencia", por "tendencia a no dejarse humillar"; y "necesidad constante de halagos", por "búsqueda de feedback externo".

 Fuente Historia original: Internet, el paraíso de los narcisistas Luis Muiño/muyinteresante.es

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