contrarrestar inseguridad en Internet

El Internet ha traído una gran ventaja en las comunicaciones y en el acceso a la información, Prácticamente es como tener una biblioteca completa en casa, pero también ha traído problemas sociales no solo por la adicción que puede a veces causar, sino porque está abierto a todo tipo de gente. La seguridad en Internet es un nuevo desafío.

De hecho en la vida real tenemos más educación sobre como evitar potenciales riesgos: cerrar la puerta con llave al salir, no andar por calles oscuras, no traer visiblemente el dinero ni llevarlo todo a todas partes, en el caso de los niños evitar hablar con extraños, etc. pero en Internet todos tenemos poca educación y experiencia al respecto. 

Fraudes, extorsiones, hackeos, introducción de virus, robos de identidad, amistades y contactos peligrosos que parecen no serlo, información compartida que no se sabe que consecuencias traerá son riesgos cibernéticos comunes. Cada persona y cada empresa debe estar al tanto y usar el Internet con protección de datos y estar conscientes de la información que compartimos y a quienes.

Al parecer la privacidad cada vez importa menos y se ha creado una necesidad de exhibicionismo. La red se presta para descubrir mucho de nosotros ante millones de desconocidos: fotografías, momentos y videos de situaciones familiares o personales que bien pudieran mantenerse en la intimidad, o al menos asegurarse que sólo los amigos las puedan ver.

Cómo contrarrrestar inseguridad en Internet.

 Debemos empezar con menores de edad ya que el Internet es una ventana abierta al mundo, tanto para lo mejor pero también para lo peor. Estar al tanto sobre que es lo que ven, conversar con ellos y que deben limitar la información que comparten. La computadora y el acceso a Internet es preferible que no los tengan a escondidas en su cuarto, sino en un lugar visible para todos y transitado de la casa. 

Que se conduzcan además con respeto y buenos modales. Existe libertad de expresión pero debemos hacernos responsables de ella, sobre todo si se trata de críticas. Podemos creernos protegidos por el anonimato pero existen formas de rastreo.

Las redes sociales han servido para crear relaciones (aunque nunca podrán tener la misma calidad que relaciones personales) pero es bueno tener cierta reserva. En Facebook sobre todo debe evitarse aceptar amigos que no se conozcan previamente. No tiene que compartirse el domicilio y el teléfono ni dar demasiados detalles de localización, tu familia y amigos lo deben saber de antemano. A veces es necesario compartir datos personales. Cuando compartes tus datos al registrarte en una página administrada por una empresa en Internet estás confiando plenamente en ella.

Asimismo, como padres no es recomendable tomar demasiadas fotografías de niños pequeños y estarlas publicando constantemente, ya que sofisticadas tecnologías pudieran ubicar su localización, o simplemente detalles en la misma fotografía que parezcan intrascendentes. Y nunca, nunca, aunque sean unos bebés, publicar fotos en la que estén desnudos.

En primer lugar porque pueden ser utilizadas de forma indebida; y en segundo lugar no siempre estos pequeños, al crecer, van a agradecer a sus padres todo lo que hayan publicado acerca de ellos y sin su consentimiento. Además algunas imágenes y videos pudieran llegar a apenarlos con sus amigos cuando crezcan, pero causar risa dentro de las paredes del hogar.

También evitar publicar todo lo que deje ver estatus económico como fotos de viajes, sobre todo de vacaciones en el extranjero; o fotografías de automóviles lujosos, ya que los delincuentes buscan a la gente más pudiente.

No está de más recordar el uso del antivirus, usar contraseñas difíciles de adivinar (combinaciones de letras sin sentido, números y símbolos, y mientras más largas mejor). Existen programas donde guardarlas y gestionarlas, o tenerlas anotadas en un archivo de excel para acceder fácilmente a ellas solo copiando y pegando. Asimismo, las contraseñas periódicamente deben estarse cambiando, por lo menos cada tres meses. 

Cada vez que se reciba un correo supuestamente de su banco, saber que nunca los bancos pedirán información secreta ni contraseñas por correo. Verificar que realmente sea el banco quien lo envió, y si trae un archivo adjunto no abrirlo. Y hablando de los correos electrónicos, cuando alguien ofrezca algo muy atractivo o una gran remuneración económica a cambio de casi nada, o demasiada amabilidad y confianza por parte de un desconocido no hay que usar más que el sentido común en lugar de dejarse llevar por lo que se quisiera fuera verdad.

Tampoco se trata de caer en la paranoia. La seguridad o la inseguridad en Internet puede ser tanta como la hay en la vida real, es decir fuera de Internet, donde hay todo tipo de personas. La mayoría de la gente en el mundo es buena y confiable, pero sabemos que no todos. Todo el sentido común que podemos tener al vivir lo podemos llevar a la red, sin embargo, la privacidad es cada vez más difícil.

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