Yo tengo, casi casi, la obligación de no estar en contra de la infidelidad. Hay un motivo que, permitidme, me quedaré para mí. Aunque mi personalidad romántica, por otro lado, me tira hacia la intolerancia en este tema... Así que vamos a ver cómo soluciono esto.

Para empezar, yo distingo entre dos tipos de infidelidades:

1. LA INFIDELIDAD PORQUE SÍ.
2. LA INFIDELIDAD JUSTIFICADA.

1. La infidelidad porque sí, por amor al arte, es la que yo no acepto bajo ninguna circunstancia. Engañar a una pareja "porque no lo puedo evitar" o utilizando otras excusas igual de malas, no me vale. Yo soy de las personas que piensan que si estás con alguien, estás. Pienso que no se puede estar enamorado DE VERDAD de una persona y engañarla. No. Si realmente estás bien con alguien, la infidelidad sobra. Me enfada la gente que dice "Sí, yo estoy enamoradísim@ de mi novi@, pero ando con otr@ porque no lo puedo evitar". Mentira. No soy capaz de enternderlo. Quizá sea yo, que soy de mente cerrada...

Y con esto no estoy hablando de amor eterno... qué va... soy romántica pero también entiendo cómo son las cosas. Yo no digo que si estás con una persona tengas que estar con ella para siempre, por los siglos de los siglos, qué va... Si no estás bien con alguien hay que terminar con esa relación, y luego puedes hacer lo que quieras.

Esto me hace pensar en algo que me dijo una vez una chica. Imaginaos que yo tengo un novio con el que no estoy bien, y que anda por ahí alrededor otro chico que me gusta. La chica me decía que no dejaría a su novio sin antes tener la seguridad de que el otro le hace caso. Es decir, si el que anda alrededor le hace caso, entonces dejaría al novio, pero si no le hiciera caso, no lo dejaría: "no dejaría a mi novio para después quedarme sola". No estoy de acuerdo con eso tampoco. A ver, que entiendo la postura de ella, le pasa a mucha gente, por el miedo a la soledad, pero simplemente no la comparto.

Una pareja se tiene para estar bien, no para estar mal. Si no estás a gusto, termina... tengas a un sustituto o no.

2. La infidelidad justificada es la que yo acepto y contra la que no puedo estar. Lo que pasa es que no se trataría de una infidelidad al 100%, sino, más bien, una infidelidad a medias. Aunque también le pongo un pero.

¿Cuándo se justifica una infidelidad? Cuando no se quiere a la pareja. O mejor dicho, cuando no se está enamorado de ella, porque querer, lo que es querer, siempre la vas a querer: el roce hace el cariño. Entonces sí puede aparecer alguien que te trate mejor, alguien que te dé lo que no encuentras en casa, alguien que te haga sentir especial. Entonces es casi inevitable la infidelidad. El pero que le pongo a esta situación es lo que decía antes: no es necesario llegar al engaño, si no estás bien, corta por lo sano.

Claro que entiendo perfectamente, porque lo sé bien, que hay situaciones y situaciones, y es por eso que digo que en este caso sí podría entender la infidelidad. Al menos, me pararía a considerar los motivos. Conozco sólo dos casos (que podrían ser tres) que se meterían en este grupo, y os tengo que decir que estoy de acuerdo con ellos. Es más, hasta me he alegrado de que ocurrieran.

¿Si yo perdonaría una infidelidad? Así, rápido y sin pensar, diría que no, pero estaría mientiendo. Supongo que me lo pensaría, y es verdad que es posible (aunque no probable) que acabara perdonando. Lo que sí puedo asegurar, y sin ninguna duda, es que yo nunca sería infiel.

No sé, es un tema complicado, cada persona es diferente, y cada relación un mundo. ¿Vosotros qué opináis? ¿Diferenciáis entre estos dos tipos, o tenéis una posición tajante (para bien o para mal) con respecto a este tema?

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: