Hay días en que, por algún motivo, tenemos más estrés, o no gastamos mucha energía y cuando llega la noche, a la hora de dormir, no somos capaces de conciliar el sueño.

Si ese día no hemos gastado mucha energía, podemos hacer algún ejercicio en la habitación antes de dormir. Tumbados, estirar las piernas y levantarlas en series de 10 o 15 veces, repertir las series de costado, hacia la derecha y luego hacia la izquierda; hacer algunos abdominales; tumbados, levantar las piernas flexionadas hacia el pecho, lo que podamos hacer en la habitación.

Si hay algo que nos preocupe y no deja de rondarnos la cabeza, nos ayudará pensar en algo que nos relaje, un paisaje que nos guste, por ejemplo, intentando después dejar la mente en blanco, pero sin obsesionarnos con ello.

Hay infusiones relajantes como la tila, la melissa o la hierba luisa, que nos pueden ayudar.

Además si logramos controlar nuestra respiración, inspirando y expirando pausadamente, y no dejamos de hacerlo, quedaremos dormidos antes de que nos demos cuenta.

..y que tengas dulces sueños..

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