Homeopatía es cuestionada por escépticos de todo el mundo, en un intento de desenmascar un fraude muy difundido, el tratamiento de enfermedades mediante la homeopatía,  considerada por unos como medicina natural, y por otros como pseudomedicina, están realizando exhibiciones públicas en las que consumen sobredodis de productos de homeopatía, para demostrar empíricamente que las verificaciones científicas en base a la química y la física que llegan a la conclusión de que la homeopatía no es un tratamiento válido frente a las enfermedades, se pueden evidenciar en la realidad. Merece la pena luchar contra los disparates que se encuentran en internet sobre la homeopatía.

Su objetivo: los remedios y tratamientos homeopáticos.

Su método: consumir grandes cantidades de estos tratamientos para desacreditar por completo su supuesta eficacia.

Los productos de homeopatía

El fundamento de cualquier medicina homeopática es efectuar grandes diluciones del principio activo, en agua u otra sustancia adecuada. Un ejemplo, consiste en partir de una masa de gramo de una sustancia homeopática y se disolverla en 99 gramos de agua, y repetir sucesivamente este proceso un número determiando de veces.

Para realizar esta silución hay dos procedimientos, uno consiste en la denominada serie decimal, o de Hering, en el que se disuelve una parte en nueve de solvente. En plan comercial se representa como nDH, donde n indica el orden de la disolución, por ejemplo para la primera como se ha indicado previamente, sería 1DH, si de la resultante se toma un gramo y se disuelve de nuevo en nueve partes, se llegaría a un producto homeopático denominado 2DH y así sucesivamente, 3DH, 4DH, ....

El segundo procedimiento conocido como serie centesimal o de Hahnemann (en honor al inventor de esta pseudomedicina), consiste en disolver una parte de principio activo en 99 de solvente (no nueve como en el procedimiento previo). La representación es nCH, siendo  n el orden de la dilución, nC1 y así sucesivamente.

La homeopatía funciona supuestamente diluyendo sustancias como el azufre o sal común, a casi nada y posteriormente utilizarlas para supuestamente estimular al cuerpo a curarse por sí mismo.

Pero los escépticos dicen que no hay pruebas, y lo que es más, la dilución extrema de los componentes significa que los supuestos fármacos no son más que, por ejemplo, agua con azúcar.

Escepticismo frente a la homeopatía

Según los defensores de esta pseudomedicina, "la homeopatía es un área polémica ... porque varios de sus conceptos clave no son consistentes con las leyes establecidas de la ciencia (en particular la química y la física)". Otros apuntan a la evidencia observacional y anecdótica de que la homeopatía funciona y argumentan que no debería ser rechazada sólo porque la ciencia, y más en particular la medicina,  no ha podido explicar su funcionamiento.

Los críticos  afirman y tiene evidencias científicas, que es improbable que un recurso que contiene una minúscula cantidad de un ingrediente activo (a veces ni una sola molécula del compuesto inicial) pueda tener cualquier efecto biológico, beneficioso o no. Por estas razones, los críticos argumentan que la continuación del estudio científico de la homeopatía no merece la pena, ya que no solamente viola leyes bien establecidas sino que la evidencia médica, sino que no ha logrado probar su  validez.

En una campaña conocida como "Reto 10:23" (6.02 * 10^23 es el número de Avogadro, que es el principal argumento de la química para demostrar que las diluciones homeopáticas no contienen principos activos)  cientos de escépticos en más de 25 países tomaron megadosis de los productos homeopáticos para demostrar que no tienen ningún efecto. Como un caso extremo, un escéptico de Virginia Occidental (EE.UU.) consumió un millón de veces (1000000) la dosis recomendada de un producto homeopático para favorecer el sueño y no murió, e incluso no logró quedarse dormido.

En varias ciudades españolas que consiguieron reunir a escépticos frente a la homeopatía en este reto, consumiendo elevadas dosis de estas pastillas, lograron demostrar que no tienen efecto alguno en el organismo. En este caso concreto, las personas reunidas en Madrid, Zaragoza, Barcelona, Bilbao, León y Gijón, consumieron una caja de un producto homeopático equivalente al fármaco Valium. Una sobredosis de este medicamento es habitual que cause un estado de coma irreversible y la sonsiguiente muerte. La realidad fue que estos escépticos suicidas ni tan siquiera llegaron a bostezar.

Además hay un desafío de un millón de dólares sobre la mesa, para los fabricantes de remedios homeopáticos, promovido por el mago profesional y escéptico James Randi. Si un estudio doble ciego, controlado con rigor encuentra que la medicina homeopática funciona mejor que el agua pura, la fundación James Randi concederá el dinero del premio.

 

Escépticos tras un suicidio homeopático. Fuente ARP-SAPC

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