Cuando los hombres no podían llorar

La educación que tanto hombres como mujeres reciben en casa, marca la forma de ser y comportarse de cada uno y, también el modo en el que afrontarán las diferentes situaciones

Algo que no se puede poner en duda, es que la igualdad de género todavía está muy lejana, más si se tiene en cuenta que en un campo tan importante como es  el de las emociones, esas diferencias aún están presentes, sobre todo por exigir un comportamiento diferente cuando la naturaleza humana establece que debería ser el mismo modo de comportarse. 

Los hombres nunca lloran

Las diferentes situaciones deberían ser afrontadas de la misma manera tanto por los hombres como por las mujeres, sin guardar ningún tipo de relación con el sexo al que pertenezcan. Esto significa, que cualquier caída, golpe o el simple gesto de hacerse un raspón no debería ser diferente para un hombre o para una mujer, ya que el dolor o el llanto no es exclusivo de nadie. Y es que en la actualidad frases que ya no deberían escucharse siguen estando presentes. Así, expresiones del tipo lloras como una niña o, los hombres nunca lloran; solo pueden demostrar una cosa que al hombre desde pequeño se le enseña que debe reprimir sus sentimientos. 

Las mujeres deberían comprender más

La principal queja que tienen las mujeres de los hombres, es que ellos no son capaces de exteriorizar sus sentimientos o que les cuesta demasiado decir lo que sienten. Normalmente, una mujer se queja de que su pareja es insensible y que nunca le duele nada ni llora. No tiene sentido que lo haga, cuando desde su infancia ha estado escuchando de forma machacona que exteriorizar su sufrimiento, solo exlusivo de las mujeres. Por lo que ahora ellos no saben que hacer con esa represión. No es cuestión de compadecerlos, sino entender los motivos por los que se comportan de ese modo.

El silencio de los hombres

Cuando se trata de discutir sobre algún tema que puede trastocar los sentimientos de los hombres, estos suelen utilizar menos palabras porque en cierto modo, tienen miedo de acercarse al punto en el que aflore lo que de verdad sienten, es una clara diferencia con las mujeres que pueden hablar durante muchas horas de lo que sienten. Ellos se sienten más seguros con la boca cerrada.

Los hombres también tienen derecho a expresarse

En esta sociedad, en la que la mujer tiene mayor peso, lo más justo es intentar corresponder y entender ese silencio que tienen los hombres, cuando se tratan ciertos temas que a ellos siempre se les han vetado. 


 

 

 

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