¡El hombre más solitario del mundo!

Es conocido como el Último de su Tribu y vive pacíficamente en la selva amazónica cultivando y cazando lo que necesita. Pero la avaricia del ‘mundo civilizado’ amenaza su existencia.

Nadie sabe cómo se llama, aunque sus protectores le conocen como ‘el Último de su Tribu’, y posiblemente arrastre en su memoria imágenes de violencia y destrucción, una triste historia que es solo la punta del iceberg de lo que está sucediendo en muchos lugares de la selva amazónica.

FUNAI, el organismo gubernamental para la protección de los indígenas de Brasil, supo de la existencia de este superviviente en los años noventa. Según explican, es muy probable que su tribu fuera aniquilada por pistoleros contratados por los colonos y los terratenientes que invadieron las tierras a partir de los años setenta. Desde entonces, este último superviviente vive solo y rechaza totalmente cualquier contacto con otros seres humanos.

“Se trató, inicialmente, de establecer contacto verbal con él, pues pensábamos que estaría muy solo” – ha explicado a Muy Interesante Fiona Watson, Directora de Investigación y Campañas de Survival, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas. “No respondió cuando FUNAI envió a integrantes de los pueblos vecinos para tratar de comunicarse con él. O no entendió su idioma o no quiere hablar. Rechaza claramente el contacto con cualquier persona, en el pasado incluso disparó flechas contra trabajadores de FUNAI si se acercaban demasiado”.

la choza

El Último de su Tribu vive en una de las regiones más violentas de Brasil, y a pesar de que se han tomado medidas para implementar la normativa legal que protege su territorio, su situación peligra. Este es el drama de muchos de los pueblos indígenas que tratan de sobrevivir pacíficamente y mantener sus costumbres en su tierra, amenazada por la deforestación y el acaparamiento de terrenos.

“La invasión de las tierras de las tribus no contactadas destruye sus recursos naturales, esenciales para su sustento y autosuficiencia”, nos relata Watson. “Muchos indígenas han muerto a manos de hombres armados en el Amazonas. Además, el contacto forzado y los encuentros con nuestra sociedad aumentan los riesgos de infectar a estas personas con enfermedades: un resfriado, la gripe o el sarampión pueden matarlos, ya que no tienen inmunidad contra las afecciones introducidas”.

Trampas para cazar

El Último de su Tribu excava hoyos como este que tienen varias utilidades: le sirven como trampa para cazar, y también para protegerse y esconderse en caso de ser atacado.

Una de las cosas que más llamó la atención a Fiona Watson, que ha visitado su territorio durante una expedición gubernamental, es su capacidad de resiliencia frente a las adversidades. "Ha sobrevivido contra viento y marea, es autosuficiente y parece gozar de buena salud. No sabemos, sin embargo, cuál fue el impacto psicológico que tuvo en él el presenciar los asesinatos de toda su familia y su comunidad en ataques genocidas. Es inimaginable".

Rodeado de terratenientes

Los ranchos de ganado y las plantaciones de soja rodean el territorio del último superviviente, también conocido como 'el hombre del agujero'. FUNAI tiene previsto aumentar el tamaño del territorio donde vive, después de descubrir que ha construido pequeños jardines y campamentos de caza fuera del área legalmente definida para protegerlo.

siembra

Herramientas

En esta imagen se muestran algunas herramientas hechas por 'el hombre del agujero', quien no parece tener ningún interés en contactar con el mundo exterior. "Suponemos que su experiencia de vida, el hecho de sobrevivir a los terribles ataques que aniquilarían a su pueblo, le ha demostrado que la sociedad dominante es violenta, hostil, y quiere matarlo para apoderarse de su tierra", nos ha explicado Watson.

Amenazas para su tierra

FUNAI debe demostrar que el hombre aún está vivo para mantener la orden de protección sobre su tierra, o los terratenientes que rodean el territorio entrarán con violencia para robarla.

Su casa

La imagen muestra una antorcha de resina y una estaca fabricada por el 'Último de su Tribu', encontradas por FUNAI en su choza.

Todo lo necesario para sobrevivir

El Último de su Tribu construye chozas como esta, rodeadas de huertos donde cultiva mandioca, maíz, papaya y plátano.

El hombre del agujero

Excava hoyos de hasta dos metros de profundidad que le sirven para protegerse ante posibles ataques.

Territorio protegido

La imagen muestra el territorio protegido donde vive este superviviente. Pero el recorte de presupuestos y los intereses de los grandes propietarios amenazan su existencia.

Pueblos indígenas no contactados

Los pueblos indígenas no contactados son los grandes perjudicados de nuestra supuesta ‘sociedad del progreso’. Están sufriendo un exterminio por empresas y foráneos que roban sus recursos y arrasan sus tierras, las zonas de mayor biodiversidad del planeta.

sobreviviendo

Tribus en peligro de extinción

Los akuntsus son un pequeño pueblo indígena de la Amazonia de sólo cuatro integrantes. Son los últimos supervivientes conocidos de su pueblo y habitan en el estado de Rondônia, en el Brasil occidental. Imagen de un hombre kawahiva de Brasil tomada durante un encuentro casual con FUNAI. El hombre huyó al darse cuenta de que estaba siendo observado.

En una isla perdida

Los sentineleses viven en una frondosa isla del océano Índico y rechazan el contacto con foráneos. Por lo que se puede ver desde la distancia, su salud física es excepcional, y de momento no han sufrido la invasión de sus tierras, a diferencia de lo que ocurre con otras tribus vecinas. Como se ve, el hombre fotografiado dispara flechas contra el helicóptero de vigilancia.

Riesgo de contraer enfermedades

Los indígenas de la foto establecieron contacto en junio de 2014 con una comunidad sedentarizada cerca de la frontera entre Brasil y Perú. Se trataba de personas fuertes y jóvenes, que contaron atrocidades sobre la masacre sufrida por su pueblo. Sin embargo, poco después del contacto, contrajeron una infección respiratoria y fueron atendidos por un equipo médico.

Viviendo a su manera

Las personas retratadas en la imagen viven aisladas en Brasil y fueron fotografiadas desde el aire. Parece una comunidad sana y próspera, como se deduce de las cestas llenas de papaya y mandioca. También poseen cacerolas de metal y cuchillos, seguramente procedentes de intercambios con otros pueblos. Con todas estas fotografías se pretende hacer una llamada de atención sobre el delicado equilibrio en el que viven estas comunidades a las que la avaricia desmesurada del mal llamado ‘mundo civilizado’ está poniendo en peligro.

Fuente Historia/Victoria Gonzales/muyinteresante.es

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