En alguna parte
Habían quedado en encontrarse en un lugar
discreto…a mitad de camino, de algún lugar
Era un atardecer de otoño, calido,
tapizado de hojas doradas, y flores marchitas, con ese olor que tiene el otoño,
mezcla de sal marina que nos recuerda el verano que se aleja y a chocolate
caliente que nos avisa que el invierno esta próximo.
La noche se dejaba caer y los rostros se
desdibujaban en la oscuridad, que misteriosa energía los llevaría a ese
encuentro.
No
deseo abrir los ojos, no deseo ver algo que no quiera ver, con este pensamiento
se acercaba al punto de encuentro.
Ninguno
de los dos se habían visto antes, pero cuando llegaron al sitio fijado se
reconocieron instintivamente, si la oscuridad de la noche no dejaba ver, el
tacto, el olor, las vibraciones, remplazaban perfectamente a estos órganos
incapaces de ver lo material, donde el espíritu
se hace presente.
Sin decir palabra se reconocieron con las
manos, los dos intentaban descubrir el misterio del otro, primero la blusa,
luego el sostén…
En que momento se había desnudado el ? Como habían llegado a esa habitación?.. de
nuevo el misterio.
Una tenue luz se filtraba a través de la
ventana entre abierta que dejaba pasar la fresca brisa del otoño.
Pero ellos sudaban… un beso, dos besos,
mil besos,… déjame que te cubra de besos y caricias,… mis manos no dejaran de recorrerte
hasta descubrir que poder misterioso me lleva hasta ti.
Los amantes atesoran en las manos, en los
gestos y caricias, en los besos y susurros, los pensamientos más íntimos y
atrevidos que requiere la imaginación.
Porque abrir los ojos? Mis manos tienen
vida propia, y tu olor me embriaga mientras mi boca besa tu piel salada y no
deja un centímetro de tu cuerpo sin reconocer.
Me envuelven tus brazos fuertes, mientras
tu torso desnudo se funde con el mió,… para que abrir los ojos? La realidad los
puede lastimar, y el misterio terminar.
Siento tus labios, húmedos, tibios, en la
punta de mis pies, primero uno, luego el otro, ahora subes, tu boca se desliza
por mis piernas y llegas a la mitad de mi cuerpo, pienso en que no lo hagas, no
te atreverás, pero me equivoco, que suerte me equivoque y ahí te siento mas y
mas….
Me siento volar, flotar, me dejo llevar y
siento una seguridad infinita sabiendo que no me dejaras caer. Que delicioso
placer me conduce hasta ti, te siento dentro, muy adentro, y tu boca se funde
con la mía en un beso eterno, profundo que me quita y me da vida, me susurras
al oído y te respondo, que has dicho?, no lo se, tampoco me importa.
Mis pezones se erizan, mi pulso se
acelera y en cada bocanada de aire que aspiro, deseo meterte dentro con el,
llenar mis pulmones con tu perfume y no dejarte salir. Sigo volando cada vez mas
alto, mas lejos llego a las estrellas y cojo una es para ti.
Pero todo se termina, nada dura para simpre,
y aunque no me guste debo abrir los ojos.