Radiohead interpretando en Ciudad de México en esta historia

Es una historia que costó 8 años en realizarla pero en mi mente estuvo desde que era todavía adolescente. Ya no recuerdo cuando tomé la decisión de que uno de mis objetivos de vida era ir a un concierto de mis tres bandas favoritas que en ese tiempo iban en este orden: Oasis, Muse y Radiohead. Con el tiempo y pasando por bandas como Sonic Youth han hecho apreciar aún más a Radiohead por tener ese elemento de autenticidad en su música que destaca sobre otras bandas, por ello está en el primer lugar de mi lista por el momento. En fin, esos 8 años entre el concierto de Muse en Sao Paulo y el de Radiohead en Ciudad de México tienen su propia historia que no quisiera olvidar y por ello las escribiré por separado para no olvidar o si se me ha ido algún detalle en el tiempo intentar rescatarlo en este escrito.

MUSE

Vivía en Brasil en el año 2008, en Curitiba, fué una de esas locuras sin pensarlo mucho…ir a ese país sin mucho dinero, aprendí a hacer durar el dinero comiendo en la universidad y los fines de semana cocinando cosas básicas pero pude ahorrar de a poco para poder ir a Sao Paulo, 6 horas en bus, ir al concierto y regresar apenas se acabe el concierto. El concierto comenzaba a las 9 o 10 pm, calculaba dos horas de duración y luego ir al terminal terrestre a esperar al bus de las 4 am, también pensaba que para estar en las primeras filas debía llegar temprano a Sao Paulo, 6 am desde Curitiba hasta llegar sería medio día…el día anterior conversaba con la chica que me gustaba en Brasil, era una chica muy linda por dentro y por fuera, estudiaba terapia ocupacional, y ese día tuve el valor de caminar con ella y la pasamos muy bien, aunque nunca pasó nada estoy seguro que ella sabía que me gustaba…ese día antes del concierto me regaló una funda con comida para el camino jeje y honestamente pensé que al regreso iba a pasar algo entre nosotros pero en fin…era julio y era invierno fui con chaqueta abrigada y con muchos bolsillos para no tener que llevar mochila al concierto, llegué a Sao Paulo y bueno estaba entre los primeros en llegar, claro que debía estar ocho horas sentado y esperando sin posibilidad de ir al baño para no perder el puesto.

Pasaron varias horas y estaba incómodo y cansado, al fin entramos al HSBC de Sao Paulo y no era muy grande, estuve entre las primeras filas esperando pero al estar al frente hacía que la gente de atrás empuje como marea, con la gente vino el calor y yo con chaqueta, me arrepentí tanto porque no tenía donde dejarla y salir de mi puesto era anular el esfuerzo que hice, mi celular ya no tenía batería ni para tomar una foto. Estuve con esa mentalidad las primeras cuatro canciones, el cansancio me estaba ganando y era muy difícil mantenerse de pie, por lo que opté en rendirme, ir atrás tomar aire, sacarme la chompa y hasta poder sentarme por un momento…disfruté el concierto sabiendo que podía haber llegado mucho después y disfrutarlo más descansado…en fin, para continuar con mi plan debía tomar el último bus que iba desde el hsbc hasta el terminal terrestre, apenas terminó el concierto salí corriendo a la parada de bus y de pronto me encontré solo en una ciudad tan inmensa como Ecuador, a medianoche y con las advertencias de mis amigos de que es una ciudad peligro y con dinero apenas suficiente para pensar tomar un taxi (tenía 40 reales brasileños), de la desesperación paré un taxi y el conductor me dijo que costaba 70 reales ir hasta el terminal, no podía negociar, paré alrededor de 5 taxis pero nadie aceptaba el dinero que tenía…empezaba con los discursos de que soy extranjero, que no pensaba que iba a costar tanto, comencé a rogar hasta que finalmente el sexto taxista me ayudó y me llevó y yo aliviado, llegué al terminal a esperar que salga el bus de las 4 am de regreso a Curitiba, me senté muy aliviado y me dormí, como no soy bueno para dormir viajando me despertaba a cada momento con mucha hambre y solo esperaba poder alcanzar a los almuerzos de la U que tenían un horario fijo para servirlos, llegué agradeciendo haber sobrevivido, ya que cuando tuve que coger taxi estaba muy asustado sin saber qué hacer.

Esta experiencia se contrasta totalmente con la segunda vez que fui a ver a Muse, vivía en Melbourne el año 2014 haciendo una maestría, muy enamorado, feliz, hasta con suerte ya que no sabía que Muse iría allá para su gira, yo recuerdo que lo que tenía planeado era ir al GP de Australia de Fórmula 1, por lo que pude “matar dos pájaros de un solo tiro”. Fuí allá gracias a una beca del gobierno lo cual facilitaba mucho para administrar el dinero que tenía…en fin, realmente fué tan fácil llegar al sitio del concierto en tram una hora antes que comience, con la entrada numerada y por haberlos ya visto en Brasil simplemente compré una entrada en graderíos, la experiencia fué más estética por el show en el escenario pero lejana, aprendí que un concierto se disfruta al frente no sentado. Al regreso fué igual de fácil en tram, y claro no pude evitar recordar lo que tuve que pasar en Brasil pero justamente ese tipo de dificultades hacen memorable ese tipo de experiencias.

OASIS

Esta banda fué mi favorita por muchos años y nunca pensé que podía tener la oportunidad de verlos en vivo, felizmente y con mucha suerte su última gira realizada en el año 2009 incluía Curitiba, me había enterado que iban a ir con una llamada de un amigo que se llama Douglas alias Buda, un brasileño tan buena gente y tan fan como yo de oasis en ese tiempo, cuando me llamó fué como que si hubiéramos ganado algún tipo de campeonato, él y otro amigo que no recuerdo el nombre más fan que yo de todas esas bandas del brit pop nos convertimos en hermanos por un momento y fueron meses antes del concierto que nos enteramos pero yo por mi condición económica era necesario ahorrar desde ya para la entrada. Ese concierto lo hicieron en un gran parqueadero, y fuimos algunos amigos, me sabía todas las canciones y las cantamos todas, tomando cerveza y riendo, terminé un poco mal, ronco pero muy feliz por haber compartido con amigos esa experiencia…luego de ese concierto tuve una fuerte gripe supongo que por todo lo que grité pero no me importaba, sabía que solo me faltaba RADIOHEAD, me sentí aún más afortunado porque meses después oasis se separó terminando esa gira.

RADIOHEAD

Casi pierdo la esperanza de ver a Radiohead en el año 2009 cuando me enteré que sus entradas se venden en cuestión de horas aún meses antes de sus conciertos. Cuando visité Ecuador por navidad en el 2008 y parte del 2009 había pedido prestada la tarjeta de crédito de mi hermana mayor para comprar las entradas para el concierto que iba a dar Radiohead en Sao Paulo, me desilusioné bastante al ver que ya no había entradas y en ese momento pensé que Oasis y Radiohead serían muy difíciles de ver y en ese momento todavía no sabía que oasis iría a Curitiba. Mis esperanzas revivieron cuando fuí a Melbourne pero en el año 2014 los integrantes de Radiohead estaban en sus proyectos por separado, me tuve que “contentar” con el concierto de BRMC. Luego de dos años, es decir en 2016, todo pasó repentino, había rumores que Radiohead finalmente iba a sacar un nuevo álbum luego de varios años que lo sacaron muy rápido en mayo. Entre esos rumores ya habían programado realizar una gira muy pequeña donde incluía México, por cercanía y por posibilidad de viajar decidí no repetir la misma historia de quedarme sin entrada, vi que las entradas irían a la venta a las 12pm en pleno día de trabajo. Días antes había practicado y revisado todo para que no haya sorpresas en el día de compra sin embargo se me pasó el detalle que a veces la red o el formato de un sitio web no necesariamente funciona bien en el celular. Yo en medio del trabajo tuve que cuidar que no me vean muy distraído pero me empecé a desesperar, no podía comprar las entradas hasta que en medio de esa angustia utilicé el facebook para contactar a algún amigo mexicano que había conocido anteriormente. Felizmente una amiga me ayudó con la entrada con la promesa de llevarle postales de Ecuador. Fué increíble ya que al parecer pude comprar las entradas con el tiempo justo antes que se agoten.

Ya con la entrada asegurada desde abril creo, iba anticipando en mi trabajo meses antes que iría a ese concierto que reservo esos días para tomar vacaciones. Esos meses de espera me “radioheadizé” escuchaba día y noche sus canciones y aproveché para planificar la visita a algunos lugares allá. Saqué la visa mexicana a falta de la de EEUU, lamentablemente pude constatar el por qué no me gusta sacar visas, ya que el personal de la embajada nos trataban como basura lo cual me indignó mucho y reclamaba dentro de la embajada para que haya más conciencia sobre ello. En fin se asustaron que me dieron 10 años de visa jeje. Poco tiempo antes del viaje me enteré que Roger Waters de Pink Floyd iría a dar un concierto gratuito justo en la semana que iría estar allá, más suertudo que eso no me pude sentir. Ya en México, como buen turista, caminaba bastante pero no importaba, recordaba mucho a Brasil ya que mi hospedaje no era de lujo pero tenía lo suficiente incluyendo una buena ubicación para ambos conciertos. El de Roger Waters fué en el Zócalo, 200.000 personas en un concierto gratis era ver mareas de gente, lo gracioso fué que apenas empezó el concierto empezó a llover, por la cantidad de gente que había era muy difícil sentarse y con el cansancio de las caminatas me costó disfrutar del todo el concierto pero fué genial. Dos o tres días después era el de Radiohead, por recomendación de mi amiga, me hospedé cerca del palacio de deportes y llegué allá en un taxi eléctrico, el hotel era un poco más oneroso pero no importaba, hasta la hora de ir al concierto me sentía feliz y recordando lo que escribo ahora, era una tarea cumplida. Después de varios años pude verme a mí mismo de adolescente y con las ganas de poder decirle que pude cumplir una meta más de vida.

El concierto fué lo que esperaba, muchas canciones favoritas, cantar en coro con otra gente compartiendo fué muy bueno, hasta una pareja que estaba al frente mío fumaban marihuana y se besaban con una pasión increíble que hubo momentos que quise besar a esa chica también pero en fin me concentré en el concierto, sin necesidad de llevar una chompa gruesa, estando al frente pero sin la ansiedad de estar en primera fila, todo era diferente excepto de la emoción de poder asistir a ver el concierto de tu banda favorita, capítulo aparte fueron The National Anthem y Paranoid Android, creo que es imposible repetir ese ambiente y sonido en un disco y es por ello lo importante de los conciertos con los antecedentes descritos, sin esas dificultades no hubiera disfrutado tanto, es la historia para contar cuando sea viejo.

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