Muchas veces nuestro trastero se va acumulando de chatarra, herramientas que compramos y que al poco tiempo de usarlas no sirven para el trabajo de bricolaje que estamos haciendo en un momento dado. Es aconsejable invertir más en la compra de herramientas y no verse con la sorpresa más adelante de no poder continuar con nuestros proyectos porque las herramientas son inservibles. No obstante, el costo no es lo que marca la buena calidad de una herramientas también es importante conocer algunos criterios a la hora de adquirir útiles indispensables para el bricolaje,

Broca para hormigón

A veces, se encuentran en el mercado de lo barato brocas ligeramente torcidas que giran excéntricamente. Estas brocas no son aptas para realizar perforaciones precisas, servirían más bien como varillas para batir nata o cemento-cola para colocar azulejos. Al cabo de unas cuantas perforaciones, la punta de metal duro de este tipo de brocas muestra signos de desgaste. El que quiera hacer sólo un agujero en la pared, puede probar con las brocas para hormigón baratas: pero las brocas de calidad son de acero rápido o de widia.

Puntas de atornillador

Cuidado con las puntas de atornillador doradas como las que venden en las ofertas. Están hechas de un material demasiado blando, se desgastan con rapidez y estropean las cabezas de los tornillos, de forma que luego resulta muy trabajoso girarlos al introducirlos en una superficie. Las puntas del atornillador deben ser duras y resistentes. Las de acero con tratamiento de chorro de arena son de mejor calidad y mejores aún las que llevan un baño de nitruro de titanio, que les da un color dorado, distinto del falso baño dorado.

Metro plegable de varillas

El metro clásico de varillas es más preciso que el flexómetro, y las marcas de milímetros, centímetros, etc. no se borran nunca. Los mejores metros plegables son los fabricados en madera de haya blanca o de material plástico. Lo más importante es que las articulaciones funcionen con suavidad, pero que a la vez encajen firmemente en la posición correspondiente y que la impresión de la escala sea claramente legible. Hay modelos de última generación con unas articulaciones tan perfectas que las varillas sirven de escuadra.

Flexómetros (metros enrollables)

En las cintas métricas de acero hay que tener en cuenta el grado de precisión. Un grado de fiabilidad de +/- 1,1 mm de tolerancia en 3 m es lo habitual. Los mejores son los fabricados en acero al carbono. Y aún mejores los que además llevan un revestimiento de Mylar (capa plástica que les da consistencia). Sirven para todos los trabajos de bricolaje, ya sea madera, metales o albañilería. Pegas: con el uso se borran las primeras rayas y números; el primer cm apenas se distingue y la uña de arranque induce a confusión. Más exacto, siempre, el metro de varillas.

Escuadras de carpintero

Lo peor que se puede decir de una escuadra es que no escuadre, o sea, que sus lados no formen un ángulo de 90 grados. Para que esto no pase, antes de la compra, colocar dos escuadras haciendo coincidir cateto con cateto del ángulo recto, sobre una superficie plana, y comprueba si el ángulo es realmente recto.

Nivel de burbuja

En la sección de oportunidades de los almacenes a veces se encuentran niveles con paredes de chapa fina de aluminio, con una base que no es plana y la burbuja de la ampolla central el doble de grande de lo necesario. En estas circunstancias, tampoco sorprende que no esté calibrada al cien por cien. Los buenos niveles son de acero o aluminio macizo, de plástico de gran resistencia, de metacrilato pulido o de madera de teca o palo de rosa y, sobre todo, pasan controles de calidad fiables.

Calibre

El calibre nunca puede ser de chapa, con la escala pegada. Resulta difícil de ajustar, ya que, o bien está demasiado dura, o bien tiene juego. Las mordazas (las puntas) de medición están ligeramente torcidas. La escala de rayas bastas estampada sobre el medidor corredizo ofrece tan poco contraste que apenas resulta legible. Los calibres pertenecen al grupo de las herramientas de medición de precisión. Con ellos se debería poder medir hasta un rango de 0,1 mm, para lo cual se requiere un cuerpo construido con un material indeformable, como es el acero inoxidable endurecido. Los digitales llevan una pantalla de LCD.

Brocha para pintores aficionados

Las cerdas definen la calidad de un pincel o de una brocha. Antes de usarlos, doblar las cerdas varias veces para comprobar si están bien afianzadas. Si vuelven a su posición normal y no se sueltan, se trata de brochas buenas. El que no quiera encontrarse con cerdas sobre la superficie recién pintada, debería escoger brochas caras. Sin embargo, éstas también pueden perder alguna que otra cerda cuando están nuevas, por lo que, antes de utilizarlas por primera vez, deberían ponerse a remojo en agua y luego dar un par de brochazos para que pierdan las cerdas sueltas.

Destornilladores

Para soltar tornillos muy apretados se debe transmitir mucha fuerza a la cabeza, lo que requiere un destornillador con un mango ergonómico, así como una punta endurecida y bien formada. Los surtidos baratos de destornilladores no tienen mucho sentido. Cuando actualmente casi todos los tornillos son de estrella. De todas formas, el mango portapuntas con giro de carraca está sustituyendo a los clásicos destornilladores. Ocupan menos espacio, son más baratos y de mejor calidad.

Espátulas

Pueden ser muy baratas. El mango de madera con el agujero para colgarlas está muy bien, pero la cuchilla está hecha de una chapa gruesa y blanda, y a la más mínima erosión se dobla. Las espátulas de calidad deberían tener una hoja rígida endurecida, o también flexible (que nada tiene que ver con blanda, ya que recupera su forma). Si se es muy exigente, también debería ser de acero inoxidable.

Conjunto de limas

A veces ocurre, que el mango de las limas baratas es demasiado pequeño para una mano normal. A la hora de adquirir ofertas, hay que fijarse también en estos detalles, no sólo en si el corte es marcado y afilado. Trabajar en el bricolaje con este tipo de herramientas de menor calidad resulta tremendamente dificultoso. Los mangos realmente buenos son los fabricados en polipropileno recubierto de elastómero, que permite un agarre confortable y antideslizante.

Dejarse asesorar por estas indicaciones puede salvarnos de adquirir herramientas manuales de poca calidad.

 

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