lectura

La LECTURA es un hábito que puede ser activo, es decir, el lector se implica de una forma u otra en la lectura, o pasiva, leer por leer.

Algunas personas dedican mucho tiempo a leer, bien sea por obligación, como puede ser el caso de los estudiantes, ya que deben leer tanto libros de texto como libros de lectura obligatoria durante el curso escolar y, además, se prestan libros de la biblioteca para leer otros libros por placer. Bien sea por obligación profesional, como puede ser el caso de un crítico, corrector de texto o un periodista. Existen ciertas profesiones en las que, aunque el profesional haya terminado su carrera y esté ejerciendo su profesión desde hace años, debe mantenerse al día debido a continuos cambios. He aquí dos ejemplos prácticos:

a) MÉDICOS: la medicina avanza gracias a las investigaciones científicas. Surgen enfermedades nuevas, pero también se desarrollan nuevas terapias, antídotos y tratamientos que sustituyen a los ya existentes. Aquello que servía hace unos pocos años, hoy ya no es válido. Los médicos deben, por tanto, mantenerse actualizados y reciclarse continuamente leyendo artículos vanguardistas y acudir a congresos. Igualmente, la experiencia que adquieren durante la práctica de su profesión les enseña lo que en la teoría no se aprende y les incita a los especialistas escribir artículos y libros para divulgar su conocimiento, el cual comparten con el resto del colectivo. 

b) ABOGADOS: se cambian continuamente las leyes, unas sustituyen a aquellas que hasta hace poco servían y, de repente, necesitan ser cambiadas por anticuadas o por surgir casos nuevos en los que no se pueden aplicar las leyes existentes. La legislatura vigente debe someterse a cambios continuos según las necesidades de la sociedad. Por ello, los abogados, igual que los médicos, deben mantenerse al día para estar al tanto de los cambios.

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La FARMACOLOGÍA tal vez será la rama donde más cambios se producen y eso a una velocidad bastante rápida. Medicamentos caducados, o que hasta ayer se creían buenos, hoy ya no lo son por producir unos efectos secundarios que se desconocían, pero surgieron obligando a las empresas farmacéuticas retirar alguno del mercado. Además, los laboratorios sirven a los científicos para elaborar fármacos nuevos gracias a sus investigaciones que favorecen la invención y la mejora de otros medicamentos nuevos y más eficaces.

farmacología

Aparte de lo ya mencionado, hay un tercer grupo de personas que lee ávidamente por hobby, por placer, porque les gusta sumergirse al mundo de la aventura y descubrir nuevas historias, nuevos mundos, nuevos personajes y formas de vivir... Dentro de este grupo podemos distinguir entre:

a) Lectura pasiva

b) Lectura activa

Leer libros, aunque sea cuentos, novelas, relatos... es una forma de aprender de los escritores a través de sus personajes, ya que se nos abre la mente conociendo nuevos aspectos e ideas por parte del autor y en cuyos casos el lector puede estar o no de acuerdo con lo expuesto en el cuento y la historia. Conoceremos nuevos lugares, caracteres, formas de ver las cosas de un modo u otro, palabras nuevas...

 

LECTURA PASIVA

La lectura pasiva se refiere a aquella que simplemente se limita a leer o a devorar el libro que tenemos entre manos desde el principio al fin.

 

LECTRA ACTIVA

La lectura activa se refiere a aquella durante la cual nos hacemos anotaciones al margen del texto o en una hoja o libreta aparte. Por ejemplo, palabras tipo vocabulario que desconocemos para luego buscarlas en el diccionario, sea éste físico o virtual. Pero, no sólo podemos anotarnos las palabras desconocidas para su búsqueda posterior, sino también conceptos, ideas, lugares, personajes... o, incluso, redactar un resumen al final de la obra.

A veces pasa durante la lectura de un buen libro que captemos la idea de una frase que escribe el autor que nos gustaría memorizar. No obstante, sólo si la anotamos en una libreta que tenemos destinado para ello, podemos reencontrar dicha idea o frase con facilidad para memorizarla. De otro modo, con el tiempo la podemos olvidar, que es el riesgo que corremos durante la lectura pasiva.

De todos modos, en ambas formas de lectura, PASIVA o ACTIVA, aprendemos algo nuevo, ya que por el simple hecho de leer mucho ya mejoramos también nuestra ortografía. Aunque es evidente que la lectura activa nos enriquece más.

Sea como sea la lectura que aplicamos, nos adentramos en otros mundos a través de sus historias y nos convertimos por un momento en el protagonista de una historia inventada de un escritor que nos lleva a vivir una NOVELA, un RELATO o un CUENTO.

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