Había una vez....    




Había una vez... un libro, cuyas letras, hacían vibrar, a todo aquel, que en sus profundidades se dejaba sumergir.

-Había una vez, unas páginas, que del sollozo a la risa, alternaban a quien en ellas se hallaba.

-Había una vez, un libro en el que de mundos lejanos se hablaba, que aventuras, temores, e infinidad de vidas cruzaba.

-De personajes crueles e infames, en continua lucha, con defensores de la condición humana.

-Cuentan que nunca acaba, pues los pensamientos y sentires de quien lo lee, reescriben sus siguientes páginas.

-Dotaba a su portador, de un maravilloso y divino don, la curiosidad.

-Y cuantas más preguntas contestaba, más cuestiones se formaban, ¿será que la sabiduría nunca se acaba?

-Si su poseedor perecía, el legado se traspasaba, y por tanto el final nunca llegaba.

-Así, su leyenda perduro en los tiempos, cruzo fronteras, y recorrió caminos, convirtiendo este libro en uno de los bienes más codiciados por los hombres.

-Esa ansia de poder, hizo que el mismo libro, fuera la causa de guerras y desastres, hasta que cierto día a las manos de un malvado y poderoso hombre fue a parar.

-Cuán grande fue su sorpresa, al descubrir que las letras, como si de ratas abandonando un barco se tratara, comenzaron a borrarse.

-Tal fue el enfado de dicho hombre, tal fue la ofuscación que sintió, que sin dudarlo al fuego lo arrojo, y pensándose a salvo de allí marchó.

-A lo restos de la hoguera, un joven se acercó, y asombrado ante las llamas teñidas de colores, los restos del libro rescato.

-Sus páginas no habían terminado de humear, y la mirada entristecida del joven, daba lugar a pensar que no había nada que hacer, pero como si de un encuadernador fantasma se tratase, el libro comenzó a recomponerse.

-Todas aquellas historias planeaban ante sus ojos, y todos aquellos sentimientos, volvían a escribir las páginas en blanco.

-El joven marcho de aquel lugar, y cuentan que no dejo de caminar a lo largo y ancho del mundo, compartiendo esas historias, traspasando su legado, dándole un sentido a su vida y la del libro.

-Había una vez...

-Había una vez...

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.

- Proverbio hindú -

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: