Prostitución en La Habana y Cuba

HABANA BABILONIA es una novela de Amir Valle, aparecida por vez primera en el año 1997. El tema central de la novela es la prostitución en Cuba y su repercusión en el medio social.

Anterior a este libro aparecen otras publicaciones que tratan estas temáticas, tal es el caso de "Recuerdos secretos de dos mujeres públicas", de Tomás Fernández Robaina, "Flores desechables", de Rosa Miriam Elizalde, donde se expresan algunos elementos que caracterizan este suceso. Sin embargo Habana Babilonia se convierte en el testimonio más amplio escrito por ese entonces sobre la prostitución. No fue publicada por ninguna editorial, en Cuba se encuentra en ediciones piratas. Dentro de su gran tema que es la prostitución se destacan otros subtópicos que se expresan en un realismo sucio rayano en la crudeza, debido a las descripciones que en la novela se realizan, tales como: la prostitución infantil y corrupción de menores y otros tipos, las enfermedades de transmisión sexual (VIH), el homosexualismo, la marginalidad de las calles habaneras, el proxenetismo, la existencia de burdeles, todo matizado por la situación económica del país durante estos años. La doble moral está presente en la novela, personas que de día son profesionales y por la noche se convierten en artistas del sexo por dinero. En la novela se manifiesta claramente como parte de esa realidad existente se manipula a favor de unos pocos. El caso de las doctoras que por las noches se convertían en las Evas de Noche, o que para obtener un buen puesto laboral en instituciones de carácter turístico tuvieran que prostituirse (el caso de Daylí), por solo citar ejemplos.

La novela está dividida por historias, contadas por sus protagonistas, con finales tan tristes como el de Susimil que murió enferma de VIH, (graduada de Filología). Cuestiones que parecen inexplicables a la luz de nuestros días, sin embargo el testimonio continúa allí. El autor no escatimó esfuerzos en la indagación sobre “lo prohibido” y deja traslucir a través de sus páginas su visión de un momento bastante convulso para la historia de Cuba. Son muchas las interrogantes, algunas encuentran respuestas, otras no. El ser humano que aquí se presenta se encuentra en un estado tal de degradación que provoca el volteo de páginas. No obstante, la novela no está realizada con cabos sueltos, el autor es una persona preparada que indagó exhaustivamente en varias fuentes escritas, en entrevistas realizadas y en sus propias experiencias de vida.

 

Novela de Amir Valle

La prostitución en Habana Babilonia es un gran tema signado por las circunstancias que lo produjeron. Parece inconcebible que, a pesar de los logros alcanzados por la Revolución y de su lucha contra los males y vicios que caracterizaban a la vieja sociedad, sea tan palpable en estas páginas el estado en que se encontraba el ser humano, capaz de hacer cualquier cosa, aún en contra de sus principios y de la educación recibida, por sobrevivir de cualquier manera .Como novela de tesis por llamarla de algún modo, muestra distintos estados: los que se prostituyen por placer, los que lo hacen por necesidad de mantener una familia o por superar en la escala social, los que quieren largarse del país.

Por otro lado son muchos los tipos humanos presentes en la novela, en estas historias también aparece el explotado y el explotador, con la cuestión de las mujeres que tienen chulos, los proxenetas, los que se ganan la vida sin importarles el dolor ajeno, los policías que se benefician con este gran negocio infringiendo la ley de la que son representantes legítimos, etcétera.

Otro elemento importante son los ambientes de la novela: la descripción de la ciudad, los hogares rotos, las casas en las que viven, la manera en que se visten, la marginalidad de las calles. El lenguaje de la novela no sufre grandes transformaciones, se emplean palabras precisas para definir la situación en la que se encuentran, se muestran abiertamente, orgullosos de lo que llaman su profesión.

Es una literatura que se siente comprometida con su medio, que pide a gritos soluciones y no fachadas, que pretende hacerse sentir, ya no son los tiempos de la alegría por el triunfo de la Revolución, son los tiempos de la cotidianidad, de lo que parece insustancial, pero que se convierte en un gran tema que necesita reflexión y análisis. Literatura de combate y rectificación, que expresa la preocupación de varios autores, donde se ponen de manifiesto los principales temas que preocupan al intelectual joven.

En muchos de los pasajes de la novela se habla de la situación de los niños, los que se prostituyen por dinero, algunos han dejado de ir a la escuela y se encuentran inmersos en el negocio de la prostitución, lo que hace de la novela un reflejo de males que existían en el pasado prerrevolucionario y que aparecen nuevamente durante estos años. Cuestiones que afloran en un momento de gran trascendencia histórica para Cuba que trata de sobreponerse a una situación hostil por parte del gobierno norteamericano en su lucha por desacreditar los logros obtenidos por el país, que, desde sus inicios, intentó a través de una política justa resolver y eliminar los principales males del gobierno anterior. En la novela se refleja claramente el tratamiento de estas cuestiones, demostrando que aunque en menor medida la prostitución infantil está presente, y es uno de los punteros abordados en las historias que cuenta la novela.

La presencia del turismo en Cuba, y su relación con la prostitución infantil, también es abordado y destacado en la obra, las subtramas que abordan este tópico, aunque no muy extensas, reflejan una crítica a las personas que acuden de otros países a Cuba, en busca de parvulitos de los que abusar. Aunque es necesario decir que enfatiza en la importancia que le da el gobierno cubano al cuidado de los niños, su formación e integridad física, pues, como bien lo refleja el autor, las medidas con las personas que se dedican a este negocio son drásticas, y no es para menos. Pero sigue siendo crítica porque hace alusión a una realidad que está ahí, en menor medida, pero está. ¿Y qué esto si no una característica de la novela de esta etapa? Resumiéndolo en una frase: “no se puede tapar el sol con un dedo”.

Este tema de la prostitución infantil, se relaciona indudablemente con otros ya mencionados como la corrupción de la policía e incluso de padres que “venden” a sus hijos como mercancía barata y son cómplices de acciones tan degradantes como la permisión de que sus hijos asistan a la escuela de día y por la noche vayan a las calles a prostituirse como si fueran personas capacitadas para decidir qué hacer con sus vidas. Esto se vincula con el tema de la doble moral en algunas familias cubanas que optaron por impulsar a sus hijos a la prostitución como medio de salida a sus problemas económicos. Tanto es así, que en ocasiones, según los testimonios, no acudían a la policía, (cuyos funcionarios, en muchos casos estaban implicados en estos abusos, al aceptar sobornos a cambio de mantenerse en silencio), a hacer las denuncias pertinentes y aceptaban ser sobornados por matronas del negocio, que con dinero, fueron capaces de encubrir acciones tan fatídicas como la muerte.

Otro de los males de la sociedad abordado desde el matiz de la prostitución infantil es el proxenetismo, fenómeno de gran concurrencia, cuando de prostitución se trata. Los proxenetas son entes sociales que se dedican a “regular” y “comerciar” los contactos entre las prostitutas y los extranjeros o las personas que estén dispuestos a pagar lo que pidan. Esta es una de las cuestiones más delicadas del tema de la prostitución infantil, porque muchas veces, los proxenetas incluso, quitan a sus “protegidos” todo lo que ganan, y llegan a cometer abusos físicos de cualquier índole con tal de ser obedecidos, sin importar la edad de las niñas o niños con los que traten.

Por último, y no menos relacionado con el tema anterior es el del maltrato físico a los niños que se encuentran imbuidos en el mundo de la prostitución, los que viven la otra cara, y no más agradable de su infancia y se dejan arrastrar sin saber, a un ambiente perjudicial que solo traerá para ellos graves secuelas psicológicas, la pérdida de la oportunidad de aprovechar la inocencia por quemar etapas, deformación de la personalidad, pérdida de valores humanos, y conductas antisociales que los convierten en futuros seguidores de esos que los arrastraron consigo. Pero lo más abusivo de todo son los golpes y el tratamiento, en ocasiones bestial, que reciben de los proxenetas a cambio de dinero y bisutería.

Fuerte es la crítica que vislumbramos en pasajes que narran hechos como la violencia con los niños que se prostituyen, que, aunque siempre recalca la lucha contra este mal, deja entrever la realidad, una realidad muy cruda y vergonzosa, que atenta contra la convicción de la Revolución de luchar “por una niñez feliz, sana y con derechos”.

Sí, Habana Babilonia es eso: la otra realidad, nos toca a nosotros reflexionar sobre ella. No es un cuento de hadas, es la descripción de un mundo lleno de males, donde el ser humano se degrada a tal punto que es capaz de olvidar los más elementales derechos, de atentar contra lo sagrado: su vida. A la luz de estos tiempos la novela resulta un testimonio valiosísimo para la literatura en Cuba, esa que refleja las cosas tal y como son, sin tapujos ni tratamientos a medias. Es la novela en perfecta correspondencia con las coordenadas de su tiempo. La interrogante es evidente: ¿qué significado tiene Habana Babilonia para el mundo literario cubano? En primer lugar redefinió nuevos códigos nunca antes tratados, dio vida en sus páginas a cuestiones tan dolorosas que no querían ser escuchadas, pero su voz fue tan fuerte que consiguió traspasar las barreras y dar una visión desgarradora pero necesaria a la vez. Cerró y abrió puertas y mentes, pero sobre todo definió una realidad de forma detallada a tal punto que ésta se impuso como literatura de obligada reflexión y análisis. Las vivencias allí narradas reflejan lo que no podemos ser, además a la luz de estos días permiten una visión que reafirma la obra de la Revolución, que con imperfecciones, intenta día a día formar un hombre nuevo, con principios arraigados, que le permitan enfrentarse a cualquier adversidad, y sin lugar a dudas, la palabra ha demostrado que es un arma invencible y certera; sólo a través de ella el hombre será capaz de lograr la verdadera emancipación.

Confiemos entonces: Habana Babilonia, nunca más…

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