consecuencias

GUERRA:

CLASIFICACIÓN, DEFINICIÓN, EVOLUCIÓN Y SENTIDO DE LA GUERRA


CLASIFICACIÓN

GUERRA MUNDIAL: (a nivel internacional por razones políticas, económicas y de poder) Ejemplos:

La Primera Guerra Mundial, 1914-1918, razones políticas.

La Segunda Guerra Mundial, 1939-1945, conflicto militar.

GUERRA RELIGIOSA: (factores ideológicos basadas en unas creencias) Ejemplos:

Las Cruzadas y la Guerra Santa

GUERRA CIVIL: (de un mismo pueblo)

Guerra Civil Española, 1936-1939, conflicto social, político y militar.

GUERRA SOLITARIA: (luchar por una venganza o un objetivo personal)

GUERRA DE UN GRUPO REDUCIDO: la Revolución (factores históricos) Ejemplo:

La Revolución Francesa

La Revolución Industrial

GUERRA INTERNA: (Lucha en silencio, por amor, contra una enfermedad, un problema personal o un cambio de personalidad, o simplemente para alcanzar un objetivo que puede ser, por ejemplo el alcanzar una carrera universitaria o montar una empresa.)

DEFINICIÓN:

LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, referencia por excelencia para la definición de cualquier palabra del idioma castellano, define la palabra “GUERRA” del siguiente modo:

1. f. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias.

2. f. Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.

3. f. pugna (entre personas).

4. f. Lucha o combate, aunque sea en sentido moral.

5. f. Oposición de una cosa con otra.

~ abierta.

1. f. Enemistad, hostilidad declarada.

~ a muerte.

1. f. Aquella en que los contendientes están dispuestos a luchar hasta morir.

2. f. Lucha, ataque sin intermisión.

EVOLUCIÓN

LA GUERRA ha servido a lo largo de la historia y durante muchos siglos para alcanzar una meta influenciada por factores geográficos, históricos y políticos y basadas en la ideología de unos pocos que han marcado el rumbo de naciones y generaciones completas.

En ellas, unos pocos se han visto apoyados por la multitud, la cual obedeciendo las órdenes de reyes, gobernadores y generales, se han combatido hasta la muerte para que unos pocos alcancen o no sus objetivos. Mediante estas guerras y luchas, se han confrontado pueblos y generaciones enteras sumergidas en odios, pobreza y enfermedades, en muchas ocasiones sin comprender por qué se están combatiendo, siendo esto lo que en realidad no han querido. Pero son ellos, la multitud, que sufre las consecuencias de los ideales de unos pocos. Estas guerras más bien han sido por obediencia, donde ha fallado el razonamiento humano, porque se combaten multitudes por los ideales de unos pocos que también se equivocan y son personas inmaduras al no estar a la altura de resolver sus problemas de manera diplomática, puesto que los ideales se basan en deseos egoístas.

La misma vida es un combate. Debemos tener en cuenta que “vida” tenemos una sola y debemos vivir la nuestra, durante la cual luchamos por nuestros propios ideales. No podemos desperdiciar el tiempo que tenemos para luchar apoyando unos pocos que no saben ni quienes somos. ¿Por qué combatirnos por los demás y llevar las consecuencias por la pérdida de unos pocos?

La mayoría de las guerras están basadas en hostilidad, odio y enemigos. Los resultados son desastrosos incluso para el que gana, porque implica muchas pérdidas: vidas humanas, pérdidas económicas, familiares, de hogar... y trae pobreza, enfermedad, sufrimiento.

SENTIDO

Debemos de tener bien claro cuál es el propósito de nuestra vida y cuáles son nuestros ideales, antes de comenzar esta lucha para alcanzarlos. Sólo así, haciendo la lucha nuestra, la lucha adquiere un sentido, porque luchamos por lo que realmente deseamos. Y siempre debemos de tener en cuenta que hay un margen de equivocación y que en circunstancia es aconsejable cambiar de rumbo, porque el entorno cambia, así como nuestra propia situación.

Si estudiamos la Historia, podemos aprender de los errores de nuestros antepasados, así como de aquellos que no se equivocaron, sino nos sirvieron de ejemplo. Había grandes luchadores individuales, que también fueron apoyados por multitudes, pero porque sus ideales incluían a esa gente para mejorar sus vidas, luchaban ellos mismos para mejorar la vida de muchos, y no hicieron luchar una gran muchedumbre para sus propios intereses.

ADOLF HITLER tenía sus propios ideales e involucró a muchísima gente a luchar por aquello en lo que él creía. Era un buen orador, por ello convenció a grandes multitudes a apoyarle en su causa, a seguirle y a luchar por él y su sueño. El resultado, como es sabido fue desastroso. En su libro “Mi lucha” (en alemán Mein Kampf, traducido a varios idiomas) recoge su biografía e ideales. ¿Hasta qué grado debemos implicar a los demás en nuestra lucha? Más bien, debemos aprender a analizar adónde nos pueden llevar nuestros ideales y si tienen sentido luchar por ellos o debemos desistir y buscar otros más nobles.

Adolf Hitler

UNA LUCHA, si no es para mejorar una situación o una vida, sino sólo causa sufrimiento, no debe ser ni siquiera iniciada. Y no impliquemos a los demás si nuestra lucha es personal e individual. ¿Debemos luchar? Sí, pero por lo que realmente valga la pena, por unos valores, por alcanzar algo en nuestra vida, unos estudios, un trabajo, una familia y una vida digna, por la salud y la felicidad, en resumen, por unos IDEALES, pero nunca haciendo daño a nadie. Debemos conservar una MORAL y una ÉTICA. Que todo sea para una vida mejor. Pero jamás en la GUERRA.

de la paz

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