El gran genio Mozart:

De nombre de pila, Wolfang Amadeus, fue un compositor y pianista austríaco del siglo XVIII,

famoso además de por su GRAN GENIO en la composición de sus piezas musicales, por los usos que,

como posteriormente se ha demostrado, su música nos ofrece.

 

La música es el gran arte, en donde los sentimientos fluyen libres y son transmitidos

y recibidos por nosotros al escucharla.

La música es, la mayoría de las veces, una fuente que nos hace evadirnos y disfrutar

al 100% únicamente de lo que escuchamos, es como si nos hipnotizarán y nos hace

olvidarnos de todo.

Pero, la música de Mozart tiene un poder mucho mayor, que va más allá de nuestro

entendimiento y eso es lo que puede que le diferencie de otros grandes compositores

de música clásica.

Su música fluye de forma natural y nos arrastra hasta otro estado de conciencia,

sin poder,si quiera, evitarlo.

 

Mozart, como ya hemos dicho, era un genio precoz que, con sólo cuatro años ya empezó

a escribir composiciones cortas y con cinco ya apareció públicamente ante la Universidad

de Salzburgo, donde realizó su primera interpretación.

Y dato que quizás muchos desconocen, es que Mozart en el año 1784, se hizó Francmason,

contribuyendo con su música a las logias francmasonas y haciendo un uso consciente de sus

piezas musicales para promocionar las ideas masonas.

Lamentablemente 7 años después, en 1791, moriria por una rápida y deteriorante

enfermedad febril de origen desconocido.

 

Pero ¿qué hace a Mozart uno de los más destacados compositores y músicos de todos los

tiempos? Pues, bien, como ya hemos dicho, su música va más allá y consigue alterarnos nuestro

estado normal de conciencia, es decir nuestro estado beta, que es el que tenemos cuando nos

encontramos despiertos.

Para entender esto, es necesario explicar los estados de consciencia que hasta ahora se conocen:

 

Estado BETA: es el estado normal de conciencia en el que se encuentran de forma más usual la

gran mayoría de personas. Las ondas cerebrales betas indican un estado de actividad.

Estado ALFA: es cuando nuestro cerebro emite esta frecuencia de ondas cerebrales, llamadas

alfa y que suponen una menor velocidad de onda que  las beta. Es un estado de concentra-

ción relajada, donde se da una mayor receptividad del conocimiento, es decir, es el mejor estado

para adquirir mayor sabiduria, creatividad, y mayor eficiencia en todo ello. Los adultos, podemos

entrar en este estado a voluntad, los niños hasta aproximadamente los 6 años se encuentran de

forma habitual, ya en este estado alfa de conciencia.

Estado THETA: es el estado que se encuentra entre la somnolencia consciente y el sueño profundo.

La velocidad de las ondas disminuye más que en el estado alfa anterior. Es el estado representado

sobretodo por los sueños lúcidos y nos da acceso a material del inconsciente y donde se pueden

manifestar nuestras capacidades paranormales, como por ejemplo, la telequinesis o poder de mover

las cosas con la mente, así com tener memoria fotográfica.

En dicho estado nuestros chakras se desbloquean y se encuentran totalmente liberados.

Es un estado en el que se hace posible programar la mente.

Estado DELTA: es el estado donde nos encontramos en el sueño profundo con ausencia de

sueños. Las personas que sufren daños cerebrales o están en coma, se encuentran también

en dicho estado mental. La velocidad de la frecuencia de las ondas, aquí es aún menor que en

estado anterior.

 

Pues bien, una vez tenido esto en cuenta, ¿cómo se relaciona esto con Mozart y así darnos cuenta de que

su música va más allá de lo que otros consiguieron y desde un punto de vista científico, sus compo-

siciones han sido objeto de estudio dándonos aplicaciones a la ciencia de inmenso valor?.

 

Y es que la música de Mozart es el mejor ejemplo, en casi toda su obra, de lograr de forma natural

el estado alterado alfa, por todo aquel que la escucha.

Existen infinidad de estudios que han demostrado que cuando una persona escucha su música

llega a conseguir un estado mejorado de salud (por estar en un estado alfa de conciencia durante

mayor tiempo). Se han estudiado esto, por ejemplo, en personas afectadas por alguna enfermedad y

se ha comprobado que una vez que han escuchado la música de Mozart, mejora su salud de forma

dramática.

Su música promueve, además de la curación, el aprendizaje de una manera más eficiente y sencilla de

obtener. Al escuchar los sonidos creados por Mozart, las frecuencia de nuestras ondas cerebrales disminuyen

hasta el intervalo entre 8 y 12 Hz, que es el representativo del estado alfa. Y el estar dentro de dicho

estado nos da acceso a todas las características que al estar en el estado alfa se muestran.

Esto es lo que más especial hace a Mozart y su música. Su gran legado ofrece todo un nuevo campo

de investigación que no ofrece más que mejoras y mejoras.

Por la serie de beneficios que su música proporciona se ha llamado a todo ello el Efecto Mozart, que continúa

hoy en día como objeto de exploración.

 

 

 

 

 

 

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