Yo tengo una preciosa gatita a la que adoro. Me gusta llevarla conmigo a todas partes. Sin embargo eso a veces representa un serio problema cuando me tengo que desplazar en coche. El animal lo pasa realmente mal encerrada en el transportín durante el desplazamiento: maúlla como loca, se estresa muchísimo y termina incluso vomitando. Al final el viaje termina siendo una verdadera pesadilla tanto para ella como para mí.

Todos los nervios se le pasan cuando estaciono y la dejo salir durante las paradas. Entonces aflora su curiosidad natural y olvida todos los malos momentos sufridos hasta el momento, se acabaron los llantos y lo quejidos y comienza una serenata de ronroneos mimosos mientras cotillea por las ventanillas.

Es evidente que ella no puede estar suelta dentro del vehículo mientras yo estoy conduciendo ya que puede representar un peligro si de repente saltara sobre mí o se enredase entre mis piernas dificultando la conducción.

La normativa de transporte de animales de la DGT vigente en la actualidad en España no obliga a llevarlos encerrados, si no que se limita a prohibir que el animal vaya suelto e invada el espacio del conductor.

Artículo 11. Normas generales de conductores.
2. El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.”

Por eso he encontrado una solución estupenda que me resuelve los dos problemas: el arnés de seguridad.

Este arnés tiene un relleno en la zona del pecho que le aporta mayor confort y seguridad al animal. Es ajustable, para que vaya bien sujeto. El arnés se complementa con una correa que se engancha al cierre del cinturón de seguridad de nuestro vehículo.

De esta manera nuestra mascota puede ir cómodamente en el asiento trasero, teniendo una relativa movilidad (con lo que está mucho más tranquilo), pero cumpliendo con las normas de seguridad, ya que impide que moleste al conductor y además, en caso de choque, el arnés evita que el animal salga despedido, con lo que me ofrece mucha mayor confianza que el otro sistema.

Desde que lo utilizo los viajes en coche con mi pequeña han dejado de ser un infierno. Os lo recomiendo totalmente.

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