Una noche, cerca de las 20 hs, se sentó en el borde del puente que atraviesa la avenida principal. Los autos pasaban por debajo a velocidad, dejando una huella imaginaria, para que los siguientes autos pasaran por el mismo lugar. Vaya parodia de la civilización, él pensaba, que teniendo tantos desenlaces posibles, tantos lugares por recorrer, los transeúntes organizaran para pasar por el mismo lugar, lo que la sangre había logrado en su cuerpo sin pensar, sin la necesidad de necesitar, sólo por el hecho de ser sangre o de haber sido mar. Pensaba en la teatralidad del hombre, y en la de él mismo, por el esfuerzo de lograr lo que la naturaleza había logrado tiempo atrás, y sin haberse esforzado. Pensaba que si su necesidad de asesinar estuviese ligado a esa naturaleza quizás hubiese otros como él. Pensaba, y no dejaba de pensar, en saltar, en terminar todo ese pensamiento, todo ese esfuerzo por entender, todo ese sufrimiento. Pensaba que ver morir a alguien lo podría calmar, entonces dejó el puente para caminar por las calles de la ciudad.

la idea de matar

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: