Los FRUTOS SECOS son alimentos muy energéticos ricos en macronutrientes bioactivos, micronutrientes y fitoquímicos. Los frutos secos son alimentos caracterizados por un elevado contenido energético, elevado aporte de fibra, bajo contenido de grasa saturada y un elevado aporte de grasa insaturada, fundamentalmente poliinsaturada en nueces y piñones; y monoinsaturada en almendras, avellanas y pistachos. Los frutos secos son también fuente de proteína vegetal, antioxidantes, vitaminas y numerosas sustancias bioactivas. Su contenido mineral es superior al de otros alimentos ya que aportan al organismo magnesio, fósforo, potasio, calcio, hierro y oligoelementos, como el zinc y el selenio.

Existen evidencias consistentes de estudios epidemiológicos y clínicos de los efectos beneficiosos del consumo de FRUTOS SECOS sobre el riesgo de enfermedades del corazón, incluyendo la muerte súbita cardiaca, la diabetes en las mujeres y en los factores principales y emergentes de riesgo CARDIOVASCULAR.

Frutos secos fuente de salud cardiovascular

Un patrón de dieta saludable es rica en verduras, frutas, legumbres, FRUTOS SECOS, granos enteros, fuentes de proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa. La inclusión de frutos secos en un patrón de dieta saludable extiende los efectos cardioprotectores. Es importante destacar que estos efectos se producen sin el aumento de peso excesivo, o incluso con la reducción de la adiposidad. La mitad de su contenido son grasas saludables porque son insaturadas (mono y poliinsaturadas), ácidos grasos oleicos y linoleicos, así como ácidos grasos omega 3 que ayudan a reducir el nivel de colesterol malo y a incrementar el colesterol bueno.

La dieta mediterránea se caracteriza por un alto consumo de aceite de oliva, frutas, frutos secos, verduras y cereales; un consumo moderado de pescado y aves de corral, una baja ingesta de productos lácteos, carnes rojas, carnes procesadas y dulces, vino en moderación.

La composición de nutrientes óptima de los frutos secos y la evidencia impresionante adquirida en estudios epidemiológicos y clínicos sobre sus beneficios para la salud observó que una dieta de tipo mediterráneo suplementada con aceite de oliva virgen y una porción diaria de frutos secos (nueces, almendras y avellanas) reduce significativamente la incidencia de enfermedad CARDIOVASCULAR (muerte de causa vascular, infarto de miocardio y accidente vascular cerebral) y el desarrollo de otros trastornos crónicos como la diabetes, el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas.

El consumo regular de frutos secos en nuestra dieta representa un enfoque alimenticio para atacar la hipertensión arterial, la obesidad, el síndrome metabólico y en mayor grado, la gestión de una buena salud cardiovascular.

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