La física del sonido ilustrada con colores

Existen muchas cosas que son realidades físicas impresionantes, con las que interactuamos a diario pero en las que no nos fijamos porque estamos acostumbrados a ellas. La luz, las corrientes de aire, la formación de las nubes, los olores... Todos estos son procesos de la naturaleza que tienen un sistema complejo y funcionan a la perfección por sí mismas. Uno de estos hechos estudiados ampliamente es la física del sonido.

El sonido es uno de los hechos físicos con los que estamos relacionados más íntimamente. Por ejemplo, la barrera del sonido es algo en lo que todos pensamos cuando escuchamos un avión. El sonido es una parte tan esencial de la naturaleza y la vida que uno de los sentidos humanos está desarrollado para detectarlo: la audición nos advierte de amenazas cerca, nos ayuda a comunicarnos entre nosotros, a detectar anomalías en el ambiente e incluso nos produce placer al escuchar una canción que nos apasiona.

Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar en qué es, cómo funciona, de dónde viene. Pocas veces entendemos a profundidad la física del sonido.

¿Qué es la física del sonido?

La física define el sonido como cualquier fenómeno que produzca propagación de ondas mecánicas a través de un fluido. Acá se identifican dos elementos necesarios para el sonido: un fenómeno que produzca ondas y un medio en el que estás ondas se desplacen. El fenómeno consiste en cualquier movimiento que cree vibraciones en un cuerpo, tal como pasa cuando alguien camina sobre un piso de madera y su peso presiona las tablas, al presionarlas crea vibraciones que se traducen como el característico crujir de la madera. En cuanto al fluido por el que se transporta, en el caso del planeta Tierra el medio más común para la propagación del sonido es el aire, pero hay también otros fluidos en los que se propaga el sonido, como el agua.

El humano es capaz de percibir y comprender sonidos debido al diseño del sentido de la audición. Cuando un objeto se mueve produce ondas que crean oscilaciones en el aire y que vibran a cierta frecuencia, la vibración de estas ondas llega al oído humano, el oído convierte las oscilaciones en ondas mecánicas que son transmitidas al cerebro y allí son descifradas.

Existe un amplísimo rango de frecuencias en las que el sonido vibra, pero el humano sólo es capaz de percibir un rango limitado. Esta es una de las particularidades de la física del sonido. Hay otras especies de animales capaces de percibir un rango más amplio o distinto al humano. Si alguna vez has soplado un silbato para perros quizá te hayas llevado la sorpresa de ver a tu perro atendiendo al llamado aunque tú mismo no escuchaste nada. Esto es porque los silbatos para perros producen una onda de sonido en una frecuencia que el humano no es capaz de percibir, pero el perro sí.

La física del sonido en el espacio

Para el humano, que está acostumbrado al ruido y no conoce el silencio absoluto, la idea de un ambiente sin ningún sonido puede parecer extraña y difícil de manejar. Pero este ambiente existe, e incluso hemos estado en él. En el espacio exterior, donde no hay aire, ni agua ni ningún fluido el sonido no se propaga. Esto implica que ¡en el espacio no hay sonido!

Bueno, realmente si hay sonido, porque todo lo que se mueve y genera una vibración en forma de onda genera también sonido. La cuestión es que en el espacio el sonido no se propaga, porque las ondas no tienen un medio adecuado por el que desplazarse. Por lo que en apariencia no hay sonido en absoluto.

Piensa esto, los estallidos más grandes que pueden producirse en la naturaleza son explosiones de estrellas y choques de objetos estelares. Estos fenómenos son miles de veces más potentes que cualquier explosión que haya experimentado la humanidad en toda su historia. Y estas megaexplosiones son mudas, no hay ningún “PUM” o “KABAM” que las acompañe. Es un fenómeno difícil de comprender enteramente, pero por extraño que parezca es en realidad el resultado esperado debido a la física del sonido.

Todos los fenómenos de la naturaleza son sistemas complejos, procesos bien diseñados que han estado funcionando por miles de millones de años. A veces es necesario abrir los ojos y mirar alrededor, para dejarse maravillar por estos hechos impresionantes, que ocultan cosas que resultan incluso más increíbles de lo que podemos imaginar.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: