Fantasmas: Huellas de otros Mundos

 

Las leyendas sobre fantasmas son tan antiguas como la historia, y en todos los países del mundo se han narrado cuentos y apariciones de fantasmas. Nos solo se han visto fantasmas de personas, también se han observado objetos, animales, trenes, barcos y aviones espectrales. Los fantasmas muchas veces solo son imágenes holográficas de personas que dejaron impregnado el ambiente con su imagen y sus actividades. Los mas osados investigadores han logrado descubrir medios tecnológicos para contactarse con ellos, mediante las psicofonías y las psicoimágnes, las cuales son captadas a través de equipos de radio y televisión. No tan común es la existencia de entes y fantasmas que no son solo imágenes, ya que se manifiestan atacando y dañando a los inesperados testigos.

A veces el jugar con el Mas Allá puede tener sus peligros quedando expuesto a fuerzas desconocidas. La muerte parece no ser el final para algunas personas y gracias a la tecnología de este ultimo siglo se han conseguido imágenes y pruebas de algo poco creíble para muchos... tenga en cuenta que tal vez ahora mismo mientras Ud. lee esto en su casa frente al monitor de su computadora no este del todo solo...

Imágenes de lo sobrenatural

Muchas veces las personas hablan sobre bosques encantados o embrujados. Esta fotografía fue tomada por un estudiante en Estados Unidos en una reserva forestal, como se puede observar unas misteriosas caras aparecen flotando entre los árboles. ¿Realmente haría Ud. un camping por una noche allí? En noviembre de 1995 un incendio destruyo el ayuntamiento de Wem, en el condado británico de Shropshire. Un fotógrafo aficionado llamado Tony O´Rahilly quiso quedarse con un recuerdo de este incidente, así que tomó su zoom de 200mm y desde la carretera cercana al edificio consumido, tomó esta extravagante instantánea.

Si observa bien la foto notará la presencia de una muchacha o niña transparente. La "mujer fantasma" que aparecen el la fotografía podría ser la imagen de la muchacha que origino en 1977 un gran incendio en el mismo sitio y falleció en él. Durante las vacaciones de Mandy Jones en 1998, tomo una fotografía de su compañera de paseo, al revelar las fotografías que había tomado, descubrieron el cuerpo semi-completo de una persona desnuda. Unos chicos que se encontraban jugando con un video juego quisieron tomarle una fotografía, sin darse cuenta que al revelarla encontrarían a un espía de otro mundo...

El 29 de Agosto de 1998 en una parte abandonada del Cementerio Woodbine (Uk), un equipo de investigadores de fenómenos paranormales tomaron esta fotografía, luego de ver y oír extraños ruidos y apariciones en esa área, según varios equipos de investigadores, los cementerios abandonados u olvidados tienen grandes posibilidades de contener fenómenos paranormales y apariciones, aunque la probabilidad de obtener imágenes de estos hechos es muy difícil y tedioso.

Apariciones Espectrales.

Los fantasmas adoptan formas diferentes, se presentan en los lugares más insospechados y se aparecen a toda clase de personas. Pero ¿qué son exactamente estas apariciones? ¿Qué es lo que las provoca? Antes de que su novela La letra escarlata le hiciera famoso, el escritor norteamericano Nathaniel Hawthorne era un oficial de aduanas de Boston. Por aquel entonces, en la década de 1830, iba cada día a la biblioteca Athenaeum para investigar y escribir durante unas cuantas horas. Entre los de más clientes asiduos de la biblioteca figuraba el reverendo doctor Harris, clérigo octogenario que se había sentado durante años en su silla junto a la chimenea, leyendo el Correo de Boston.

Hawthorne nunca había hablado con él, ya que las conversaciones estaban estrictamente prohibidas en la sala de lectura, pero el doctor Harris constituía casi un mueble de aquella estancia. El novelista se sorprendió una noche cuando un amigo le comunico que el anciano había muerto hacía algún tiempo. Se quedo todavía más sorprendido cuando, al día siguiente, encontró al clérigo en su silla habitual leyendo el periódico. Durante semanas Hawthorne siguió viendo al doctor Harris con su aspecto de siempre, perfectamente saludable. Una de las cosas que dejaron perplejo a Hawthorne fue el hecho de que muchos de los otros lectores que frecuentaban el lugar habían sido amigos íntimos del doctor Harris. Entonces, ¿por qué no le veían? ¿O acaso le veían pero les ocurría como a Hawthorne y no querían molestarse en admitir su presencia? Otro factor que confundió a Hawthorne retrospectivamente era el hecho de no sentir el deseo de tocar la figura o quizá de arrebatarle el periódico de las manos.

Acaso tenía miedo de destruir la ilusión y una buena historia de fantasmas.

A veces el caballero parecía mirar a Hawthorne como si esperara que él entrara en conversación. Pero... en la sala de lectura del Athenaeum las conversaciones estaban estrictamente prohibidas y yo no me podría haber dirigido a la aparición sin llamar la atención y despertar indignantes miradas. Y qué absurdo hubiera parecido yo al dirigirme solemnemente a lo que habría parecido ante los ojos del resto de las personas como una silla vacía. Además, concluye Hawthorne en un último alarde de urbanidad, el doctor Harris y yo no habíamos sido presentados. Al cabo de algunos meses, Hawthorne entró en el Athenaeum de nuevo y halló la silla vacía, tras lo cual no volvió a ver nunca más al doctor Harris.

El único inconveniente en considerar esta historia como testimonio de hechos psíquicos radica en que es la declaración de un autor que escribió numerosas narraciones cuyo tema era lo sobrenatural. Hawthorne era amigo de Edgar Alan Poe y de Herman Melville, quienes escribieron sobre el reino de lo desconocido. Por otro lado, Hawthorne se interesó por los, fenómenos de los fantasmas después de trasladarse a una casa de Massachusetts que, se decía, estaba encantada desde hacía años.

Acerca de este lugar escribió: Mientras estaba sentado en el salón durante el día he tenido a menudo la sensación de que había alguien en las ventanas, pero al mirar hacia ellas descubría que no había nadie. En ninguno de los dos casos, el de su casa y el del doctor Harris, parece que Hawthorne haya intentado adornar la historia y, sin embargo, su fama es la de un gran escritor de cuentos, acostumbrado a dotar a sus narraciones de un principio y un final satisfactorio. Como cuento de fantasmas de ficción, la historia del doctor Harris sería aburrida y carente de interés, pero como prueba evidente de una aparición tiene una calidad excepcional.

Así pues, ¿qué es lo que vio Hawthorne? Para mucha gente, la respuesta inmediata sería que contempló el espíritu terrenal del doctor Harris, vinculado de algún modo al lugar donde solía aparecer en vida. Otros dirían que el fantasma era una proyección del recuerdo que Hawthorne tenía del anciano, haciéndose eco de la madre de Hamlet cuando comentaba acerca de las visiones de su hijo: Eso es pura invención de tu imaginación. Más recientemente, investigadores de fenómenos sobrenaturales sugerirían que la persona aparentemente sólida situada junto al fuego era una especie de registro espiritual dejado por el difunto en su entorno, el cual era recibido de algún modo por la mente de Hawthorne de la misma forma que un aparato de televisión recibe una transmisión.

Una cosa es segura: Nathaniel Hawthorne no era ni mucho menos el único que vio fantasmas o, como prefieren los parapsicólogos competentes y los investigadores de fenómenos psíquicos, apariciones. Desde las épocas más primitivas, todas las civilizaciones han dejado constancia de los fantasmas: algunas como mera generalidad, como parte del folklore, mientras que en otras se han producido ejemplos históricos específicos.

El Caso Goby

Unos 500 años antes, en plena Edad Media, un monje benedictino llamado hermano Jean Goby asumió un caso de investigación psíquica y registró todos los hechos con escrupuloso cuidado. Aunque a los ojos modernos el incidente parezca en un principio lo suficientemente extraño como para ser ignorado, el caso Goby fue tan raro en la época en que ocurrió que merece ser estudiado. En diciembre de 1323 murió un comerciante de Alais, localidad del sur de Francia. Su nombre era Guy de Torno, y se decía que días después de su muerte había vuelto para aparecerse a su viuda en forma de voz de espíritu. La noticia sobre este persistente fantasma se esparció por la ciudad de Avignon, a 65 kilómetros del lugar, donde el papa Juan XXII tenía entonces su residencia.

El papa se impresionó por este hecho y nombró al hermano Jean Goby, prior de la abadía benedictina de Alais, para que investigara. Acompañado por tres de sus hermanos benedictinos y por cerca de cien de los ciudadanos más respetados del pueblo, el hermano Jean examinó la casa y los jardines por si había alguna trampa escondida o efectos de sonido anormales. Después situó a un vigilante alrededor del lugar para mantener alejados a los visitantes. El foco de las manifestaciones fantasmales era el dormitorio.

Goby pidió a la viuda que se acostara en la cama junto a una respetable anciana, mientras los cuatro monjes se sentaban cada uno en una esquina. Los monjes recitaron entonces el oficio de difuntos y pronto empezaron a percibir en el aire un sonido parecido al que produciría una escoba rígida arrastrándose por el suelo. La viuda gritó llena de terror. Goby preguntó en voz alta si el sonido procedía del difunto y una voz contestó: Sí. Soy él.

En ese momento se dejó entrar a algunos de los ciudadanos en la habitación como testigos y se situaron formando un círculo alrededor de la cama. La voz les aseguró que no era un emisario del diablo, suposición corriente en la época medieval, sino el espíritu terrenal de Guy de Torno, condenado a rondar su vieja casa por los pecados que había cometido allí. Añadió que tenía esperanzas de subir al cielo una vez acabado su período de purgatorio. También dijo al hermano Jean que sabia que llevaba la Eucaristía escondida bajo su hábito. Este detalle sólo lo conocía Goby. El espíritu continuó diciendo que su principal pecado había sido el adulterio, que en aquellos tiempos era castigado con la excomunión del Sacramento.

Entonces el espíritu suspiró y partió. El hermano Jean redactó su informe y lo envió al papa de Avignon. A pesar del rigor con el que se llevó a cabo la investigación, queda en pie el hecho de que el ruido y el suspiro podían haber sido provocadas por el mistral, viento que sopla por aquella parte de Francia en invierno. La misma voz podría haber sido producida por ventriloquia por par te de la viuda, consciente o inconscientemente, sobre todo si sospechaba la infidelidad de su marido y quería desacreditar su memoria.

Batallas Fantasmas

Otra impresionante investigación, esta vez sobre una aparición en masa, fue llevada a cabo en 1644 por una serie de prestigiosos oficiales del ejército ingles. El 23 de octubre de 1643, las tropas monárquicas, bajo el mando del príncipe Rupert del Rin (sobrino del rey Carlos I), y las parlamentarias, al mando de Oliver Cromwell, libraron la primera batalla de la Guerra Civil inglesa en Edgehill (Warwickshire).

Un mes después, varios pastores locales vieron y oyeron en el mismo lugar lo que al principio pensaron que era otra batalla: la caballería, las armas de fuego, el relumbrante acero. Cuando de repente todo aquel cuadro desapareció, se asustaron y huyeron. El día de Nochebuena la batalla fantasma se escenifico de nuevo y fue tan convincente que un impresor de Londres entrevisto a varios testigos y publico un relato del fenómeno. Esto intrigo al rey, quien nombro una comisión de oficiales del ejército para que investigaran en su nombre.

A su vuelta, los oficiales trajeron una detallada confirmación de las noticias. No solo habían entrevistado a los pastores, sino que en dos ocasiones habían visto ellos mismos la batalla, reconociendo a un gran número de hombres que habían muerto y también al príncipe Rupert, que todavía estaba con vida. A partir de esto se sugirió que el fenómeno fue una de especie de segunda escenificación, mas que una aparición de espectros o espíritus que volvían de la muerte. La batalla fantasma de Edgehill tiene un curioso paralelo en España, localizado en el desfiladero de Roncesvalles (Navarra), escenario de la derrota de las tropas francesas al mando de Roldan, sobrino del emperador Carlomagno, en 778. Se dice que en las noches de luna llena se escuchan allí los sonidos de aquel trágico encuentro: oraciones, gritos de agonía... y acaso también el lejano sonido del cuerno de caza con el que Roldan moribundo pidió auxilio.

La voz de los fantasmas.

¿Viene el moderno grabador a aportar la prueba material decisiva de una existencia después de la muerte? Desde el descubrimiento casual de Jurgenson, en 1959, se han grabado miles de voces al parecer pertenecientes a personas ya muertas, sobre cuyo origen no ha podido encontrarse una explicación racional.

El primero fue Edison

Thomas Alva Edíson fue uno de los grandes inventores del siglo XIX. Entre otras cosas, logró el perfeccionamiento del telégrafo duplex, la invención del fonógrafo y la introducción de la primera luz eléctrica en los Estados Unidos. En 1882, su estación generadora iluminó por primera vez con electricidad las calles de Nueva Cork, y 12 años después se inauguró en dicha ciudad su sala de proyección de películas, que él llamaba salón kinetoscópico. Pese a estos sólidos éxitos, una entrevista que concedió en octubre de 1920 a  la revista Scientific American causó preocupación a sus contemporáneos; algunos de ellos debieron pensar que Edison a los 73 años, chocheaba.

Lo que proponía era nada menos que un instrumento para comunicarse con los muertos: Si nuestra personalidad sobrevive, es estrictamente lógico y científico suponer que retiene la memoria, el intelecto y otras facultades y conocimientos que adquirimos en este mundo. Por lo tanto, si la personalidad sigue existiendo después de lo que llamamos muerte, resulta razonable deducir que quienes abandonan la Tierra desearían comunicarse con las personas que han dejado aquí...

Me inclino a creer que nuestra personalidad podrá afectar a la materia en el futuro. Entonces, si este razonamiento fuera correcto, y si pudiéramos crear un instrumento tan sensible como para ser afectado, o movido, o manipulado por nuestra personalidad tal como ésta sobrevive en la otra vida semejante instrumento, cuando dispongamos de él, tendría que registrar algo. Edison trabajó para crear ese instrumento, pero no tuvo éxito. Sin embargo, en opinión de muchos investigadores científicos modernos, sus puntos de vista se vieron confirmados en el verano de 1959.

El sucesor de Edison

En esa época, un famoso pintor, músico y productor cinematográfico sueco Friedrich Júrgenson, llevó su grabador a pilas a un lugar remoto de la campiña, cerca de su casa, para grabar el canto de los pájaros. Más tarde, al escuchar las cintas, Júrgenson encontró no sólo trinos de pájaros sino borrosas voces humanas que hablaban en sueco o noruego y discutían el canto nocturno de los pájaros. Pese a la coincidencia en el tema Júrgenson pensó al principio que había sintonizado involuntariamente con una transmisión de radio. Pero al repetir el experimento escuchó más voces que, esta vez, se dirigían a él personalmente y afirmaban ser de parientes y amigos muertos.

En los años siguientes, Júrgenson trabajó en este campo desde su casa de Mólnbo, cerca de Estocolmo, y por fin, en 1964, reunió todas las pruebas de que disponía en su libro Voices from the Universe (Voces del Universo). Dichas pruebas fueron suficientemente convincentes para atraer la atención del eminente psicólogo alemán, profesor Hans Bender, director de la sección de investigaciones parapsicológicas patrocinada por la Universidad de Friburgo. Bender a su vez, encargó a un equipo de prestigiosos científicos que repitieran el experimento y analizaran los resultados.

Sus descubrimientos pueden resumirse así: en diferentes condiciones y circunstancias, una cinta virgen, colocada en un grabador corriente y en un ambiente silencioso, registrará voces humanas que pronuncian palabras inteligibles; que el origen de esas voces es aparentemente inexplicable a la luz de la ciencia actual, y que las voces son objetivas, en la medida en que dejan en la cinta huellas iguales a las de las voces normales y quedan registradas como impulsos oscilográficos visibles en grabaciones de videotape.

Los problemas que suscitan estas voces de la nada son enormes.

El mismo doctor Bender, según se dice, las considera de mayor trascendencia para la humanidad que la física nuclear: Por lo menos afirmó en un artículo aparecido en Parapsichology Review, el origen paranormal del fenómeno es muy probable.

Otros hombres de ciencia, además del doctor Bender, quedaron asimismo fascinados por el extraño descubrimiento de Júrgenson. El doctor Konstantin Raudive, ex profesor de psicología en las universidades de Upsala y Riga, se entero en 1965 de los experimentos Júrgen son-Bender en su lugar de residencia Bad Krozingen (Alemania). El doctor Raudive, que había estudiado con Carl Jung, se había visto obligado a abandonar Letonia, su país de origen, cuando entraron en él las tropas soviéticas en 1945. Había ganado fama como escritor de temas de psicología experimental.

También el doctor Raudive comenzó a grabar voces misteriosas, con mucho éxito, y entre 1965 y su fallecimiento en 1974 trabajó con el doctor Alex Schneider médico de Sankt Gallen (Suiza) y con Theodor Rudolph especialista en ingeniería electrónica de alta frecuencia. A lo largo de sus trabajos dichos científicos grabaron más de 100000 cintas bajo estrictas condiciones de labotatorio. Un análisis exhaustivo de su trabajo fue publicado en Alemania, a fines de los años 60, con el titulo de Lo inaudible se vuelve audible, esto llamó la atención del editor británico Colin Smythe que publicó luego la edición inglesa. Peter Bander que escribió el prólogo de este libro, contó después cómo oyó por primera vez una voz desconocida en una cinta, esto ilustra muy bien lo que pasa generalmente y señala también la naturaleza objetiva del fenómeno.

Colin Smythe había comprado una cinta nueva y había seguido las instrucciones del doctor Raudive acerca de cómo ponerse en contacto con las voces. Un cierto ritmo, parecido a una voz humana, había sido registrado, pero no resultaba inteligible. Peter Bander escuchó dos o tres veces el segmento principal de la cinta y, de pronto, entendió lo que decía la voz. Era femenina, y decía Mach die Tur mal auf: abre la puerta, en alemán. El señor Bander reconoció inmediatamente la voz de su madre; durante los años que precedieron a la muerte de ésta, sólian mantener correspondencia por medio de cassettes. El comentario era pertinente: sus colegas comentaban a menudo que Bander era poco sociable, porque siempre cerraba la puerta de su despacho. Sorprendido, el señor Bander pidió a dos personas que no hablaban alemán que escucharan la grabación y escribieran fonéticamente lo que decía. Sus versiones correspondieron exactamente a lo que él había oído, y Peter Bander quedó convencido de la autenticidad de las voces. Desde 1971 se están realizando investigaciones serias acerca de este fenómeno en todas partes del mundo.

El interés de dos organizaciones muy diferentes refleja los aspectos espirituales y temporales de las voces. El Vaticano ha demostrado tener en cuenta extraoficialmente estos fenómenos, y varios sacerdotes-científicos han realizado experimentos por su cuenta. Entre los más destacados de estos investigadores se encontraba el difunto profesor Gebhard Frei, experto internacionalmente reconocido en los campos de la psicología profunda, parapsicología y antropología. El doctor Frei era primo del papa Pablo VI, quien en 1969 condecoró a Friedrich Júrgenson con la Cruz de Comandante de la Orden de San Gregorio el Grande; dicho honor respondía a que Júrgenson había realizado una serie de películas documentales sobre el Vaticano, pero el cineasta comentó a Peter Bander en 1971 que había encontrado en el Vaticano oídos interesados en los fenómenos de las voces.

¿La Nasa investiga?

El interés de la NASA salió a la luz a finales de los años 60, cuando dos ingenieros americanos de Cabo Kennedy visitaron al doctor Rau dive en Bad Krozingen. Los visitantes examinaron minuciosamente los experimentos del doctor Raudive, y por lo visto plantearon preguntas propias de entendidos e hicieron comentarios útiles. Desgraciadamente, no quisieron revelar al investigador qué importancia podía tener el fenómeno de las voces para el programa espacial norteamericano. Pero, como razonó el doctor Raudive, si él lograba resultados claros y regulares con un equipo relativamente sencillo, ¿no era muy probable que los aparatos ultraperfeccionados que forman parte del equipo de las naves espaciales pudieran registrar voces?

Sea cual fuere su origen, las voces del Universo de Jurgenson abren, para el estudio de lo paranormal, un nuevo campo de extraordinario interés.

Cuando los muertos hablan.

¿Cómo podemos explicarnos las voces que aparecen grabadas sin que hayan intervenido medios materiales aparentes? ¿Pueden ser las voces de los muertos, como cree mucha gente, o son las voces de los presentes en una sesión de grabación? Friedrich Jurgenson grabó sus primeras voces misteriosas en 1959, cuando utilizaba un grabador portátil con un micrófono conectado al aparato por medio de un cable. Germán de Argumosa, provisto de una grabadora normal, acudió en 1970 a Bélmez (España), donde se estaban produciendo extraños fenómenos psíquicos, y obtuvo allí interesantísimas grabaciones de voces de origen desconocido.

Sin embargo, desde que se iniciaron los estudios sobre las psicofonías, los investigadores han intentado por todos los medios perfeccionar al máximo los sistemas de grabación, con la confianza de que un material mejor registrado podría proporcionar la clave del fenómeno.

Algunos de ellos han utilizado dos elementos adicionales con excelentes resultados: la radio y el diodo. En el primer caso se conecta una radio normal al enchufe del micrófono del grabador, sintonizando un punto entre dos emisoras que produce ruidos sibilantes conocidos como ruidos blancos. En el segundo caso el diodo, aparato rectificador que hace que la corriente vaya en una sola dirección, se conecta al enchufe del micrófono. El diodo utilizado por Konstantin Raudive fue un aparato sencillo y primitivo. Desde un punto de vista técnico, la antena utilizada con este diodo era sólo de un par de pulgadas (totalmente insuficiente para captar cualquier señal normal).

Grabaciones controladas

Mientras que estas simples técnicas daban resultados suficientes para convencer a muchos investigadores aficionados, era obvio desde el principio que el mundo de la ciencia requeriría pruebas más convincentes antes de admitir que había algo paranormal en el curioso fenómeno de Júrgenson. Así en 1971 Colin Smythe hizo dos experimentos cuidadosamente controlados antes de permitir que su compañía publicase en inglés el libro de Konstantin Raudive. El primero tuvo lugar el 24 de marzo en Gerrard"s Cross, en Buckinghamshire, bajo la supervisión de Pye Records Ltd. y de dos técnicos de grabación, Ray Pickett y Keith Attwood.

Todo el equipo fue aportado por Pye e incluía instrumentos para captar falsas emisiones de estaciones de radio y dos transmisores de alta y baja frecuencia, así como cintas especialmente protegidas. Se sintonizó un grupo de cuatro magnetófonos de modo que una de las grabaciones se hiciese a través de un micrófono, que daría una versión real de cualquier ruido normal de la habitación, y también se colocó un complejo diodo con un indicador de grabación incorporado. La audiencia compuesta por el doctor Raudive, Colin Smythe, Peter Bander y el presidente de la Colin Smythe Ltd., sir Robert Mayer, contaba con la afirmación de los dos ingenieros de que esa máquina haría imposible cualquier grabación a través del diodo.

Las cintas corrieron durante 18 minutos durante los cuales el indicador de grabación conectado al diodo estuvo oscilando constantemente a pesar de que Ray Prickett, que supervisaba con auriculares, no pudo oír nada. Según dijo Prickett, el play-back fue sorprendente: aparecieron en la cinta más de 200 voces, 27 de las cuales eran tan claras que todos los presentes las pudieron entender.

Sir Robert Mayer quedó estupefacto al reconocer la voz de su amigo Arthur Schnabel, un célebre concertista de piano ya fallecido. Una voz no identificada se dirigió al doctor Raudive llamándole Kosti (apodo de su niñez). El segundo experimento se llevó a cabo tres días más tarde, el 27 de marzo, en los laboratorios de Belling & Lee, en Enfield utilizando un laboratorio con pantalla de radio-frecuencia que excluye cualquier tipo de radiación electromagnética. El experimento fue supervisado por Peter Hale, especialista en pantallas electrónicas; fue ayudado por Ralph Lowelock, ingeniero en física y electrónica. De nuevo se grabaron voces claras. La respuesta de Peter Hale fue franca: El resultado de los experimentos del pasado viernes es tal que no puedo explicarlo en términos normales de física.

Los muertos hablan

Así pues, la realidad objetiva de las voces, cualquiera que fuese su causa, se estableció a satisfacción de los respetables científicos. Pero ¿cuál era la naturaleza de los sonidos? ¿Qué es lo que decían? Muchos investigadores dicen que las voces hablan con un curioso ritmo, al principio extraño para nuestro oído. Pero en cuanto el oyente se acostumbra al tempo, las frases se van comprendiendo. Las voces hablan como si fuesen contra reloj, como si su energía se estuviera desvaneciendo. El lenguaje empleado parece depender de la lengua nativa de la persona a quien se dirige el mensaje: tanto Peter Bander como sir Robert Mayer eran de origen alemán y las voces les hablaron en alemán. El doctor Raudive era poliglota y las voces se dirigían a él en varias lenguas.

La construcción de las frases, explica Raudive, obedece a reglas que difieren radicalmente de las formas corrientes de hablar y a pesar de que las voces parecen hablar como nosotros, la anatomía de su aparato fonador debe ser diferente de la nuestra. El doctor Raudive, al igual que Jurgenson, era un devoto católico y era quizás natural que su primer interés fuera el de determinar que las voces procedían realmente de muertos supervivientes. Estableció un sistema de comunicación con ellos, una especie de ouija electrónica, que hace preguntas en voz alta e invita a los espíritus a responder. Desgraciadamente las respuestas fueron escuetas y poco informativas. Repetidamente las voces parecieron evitar preguntas directas e insistieron en que les creyeran sin pruebas: por favor, cree, yo soy, nosotros somos, los muertos viven, yo soy Konstantin vivo.

En las voces se detecta a menudo sorpresa, como si el intento desde la tierra de contactar con ellas las hubiese despertado de una especie de letargo. El reportero Harald Bergestam escribía para la revista Fate en marzo de 1973: Oímos la voz de un hombre decir claramente: estoy vivo, y lo repitió. La segunda vez su voz demostraba excitación y felicidad. Comprendimos que acababa de descubrir que, a pesar de estar muerto, todavía vivía. Para el católico doctor Raudive los mensajes más importantes parecían confirmar tanto la existencia de Cristo como la doctrina del Purgatorio. Muchas voces solicitaban las plegarias y aseguraban al oyente que podían ser ayudadas por medio de la oración. Otras voces dijeron: Jesús anduvo aquí en solitario.

Aquí está Cristo, aquí están los sacerdotes. Una voz pidió: ¡Oh, señor, acuérdate de Raudive!

Cuando el doctor Raudive preguntó si las voces podían hablar a través del grabador cuando querían, una voz replicó: En el reino de Dios el deseo del hombre es limitado. Por otra parte aparecieron mensajes que parecían referirse al demonio diciendo: ¡Reza! estoy bajo el poder del demonio. El demonio existe.

Paradójicamente hay voces que expresaban deseos terrenales como cigarrillos, bebidas, hablan de la oficialidad de su mundo o comentan los vestidos de los experimentadores, quizás ellos pueden ver a sus interlocutores.

Cuando los vivos molestan

Una secuencia interesante se grabó durante un experimento realizado por Friedrich Júrgenson junto al profesor Hans Bender en julio de 1971. Júrgenson estaba en su casa esperando la llegada del profesor Bender y de su equipo, que incluía a una joven llamada Gisela. Había estado grabando y cuando volvió a pasar la cinta una voz alemana dijo: Sie kommen baid. Zahnarzt. Zahnarzt. (Ellos vendrán pronto. Dentista. Dentista).

Cuando llegó el grupo de Bender, Júrgenson supo que Gisela había tenido un fuerte dolor de muelas a la misma hora en que la voz fue grabada. Daba la casualidad que la mujer de Júrgenson era dentista y decidió que ella se ocuparía de Gisela mientras el grupo continuaba con sus experimentos. Algún tiempo después una voz en la cinta dijo Peng, interjección alemana usada como ¡bingo!, dando a en tender que algo se había cumplido. La voz se parecía a la de Gisela y se oyó justo cuando a ella le fue extraída la muela. El incidente de Gisela se parece al fenómeno conocido por los investigadores psíquicos como una aparición de crisis.

Expresado en palabras sencillas: una aparición de crisis ocurre cuando una persona, el receptor, de repente se da cuenta de que otra persona, el transmisor, está sufriendo una crisis (dolor, shock, emoción, etc.) incluso si el transmisor está a cierta distancia. Los ejemplos más simples de este fenómeno se dan en tiempos de guerra cuando una madre, por ejemplo, puede sentir u oír el momento en que su hijo es herido o incluso muere. La teoría es que el dolor y el shock producen un contacto telepático involuntario entre madre e hijo. Si el dolor de Gisela hubiese sido lo suficientemente grave e intenso, hubiese podido proyectar estas emociones de forma telepática.

Pero para que estas emociones afecten a la máquina tendría que haber existido otro factor: la psicokinesis, concepto que en adelante abreviaremos como PK. La PK consiste en transformar o mover objetos físicos a través únicamente del poder de la mente. Si la telepatía pudo hacer aparecer la voz de Gisela en la cinta de Júrgenson tenía que haber sido lo suficientemente fuerte como para afectar al sistema de grabación de la máquina. De esta forma se deduce que entró en acción la PK a distancia o telepsicokinesis (TPK). A pesar de que no hubo un pronuncia miento oficial, el profesor Bender se inclinó por la teoría de que la TPK es capaz de explicar satisfactoriamente muchos de los fenómenos de voces misteriosas.

En efecto, Bender creía que las voces pueden ser PK que emanan de las personas presentes durante una sesión de grabación y sugiere que las voces que hablaron a Raudive se dirigieron a él sólo en lenguas que conocía; en experimentos llevados a cabo por americanos, por ejemplo, suelen captarse voces que hablan con acento americano. El profesor Bender también habla de un incidente que ocurrió en una de sus propias sesiones de grabación: todos los participantes llevaban micrófonos conectados a diferentes aparatos para que se pudiesen captar susurros involuntarios mientras que un ingeniero anotaba las oscilaciones. Durante la sesión el nombre de una amiga, Brigitte Rasmus, acudió a la mente de Bender. Al pasar la cinta, contenia las palabras Ras-mus, pero la voz no parecía ser femenina. Bender estaba seguro de que no se trataba de Brigitte, que estaba viva y en Alemania, y tanto los monitores del micrófono como el oscilógrafo mostraron que él no susurró la palabra.

Pero era la única persona de la habitación que conocía el nombre.

Para los parapsicólogos agnósticos la teoría de la TPK es quizás más aceptable que la alternativa de las voces de los muertos, y puede explicar las discrepancias y la poca coherencia de algunas grabaciones: Palabras entrecortadas y frases pueden construirse y transformarse continuamente en la mente subconsciente y pueden ser proyectadas en una cinta si interviene la TPK. Pero, ¿no podían ser los muertos supervivientes los que usaran esta habilidad preternatural con directrices conscientes? David Ellis, tras obtener una beca Perrot Warwick en Trinity College de Cambridge, dedicó dos años, entre 1970 y 1972, al análisis científico del fenómeno de las voces. Después de su estudio anunció que por lo menos en medía docena de casos, el doctor Raudive podía haber confundido una emisión rusa de radio Luxemburgo con sus voces paranormales, pero el resto de sus cien mil grabaciones eran inexplicables en términos normales.

Los Espíritus Burlones.

A medio camino entre el fantasma y el fenómeno parapsicológico, los poltergeist, espíritus juguetones, hacen ruido, tiran cosas, trasladan objetos y causan infinidad de molestias. La palabra poltergeist deriva de dos vocablos alemanes: un término folklórico, polter, que significa ruido, y geist, que significa espíritu. Los poltergeist son, pues, literalmente, espíritus ruidosos, y sean o no espíritus, al menos se manifiestan de múltiples y escandalósas formas: ruidos misteriosos, olores desagradables, muebles que se desplazan por su cuenta, fríos súbitos, voces inexplicables, objetos que aparecen y desaparecen, levitación incontrolada de las víctimas… todo esto son síntomas de lo que suele denominarse actividad poltergeist.

Se trata de un campo fenómeno lógico muy amplío, que a veces es difícil deslindar de otros fenómenos de índole parapsicológico. El desarrollo de las investigaciones psíquicas y de la parapsicología durante los últimos cien años ha introducido un término más complicado para describir el fenómeno poltergeist: psicokinesis espontánea recurrente (PKER). Ya desde el siglo 21 se han hallado testimonios de estos fenómenos. Entonces se aseguraba que eran causados por una fuerza maligna. Se creía que la actividad poltergeist no era sino una manifestación más del diablo, omnipresente en muchas imaginaciones de la época.

Así, en 1599, el jesuita e historiador español Martín Antonio del Rio, incluía a los poltergeist dentro de su clasificación de 18 clases de demonios exactamente en decimosexto lugar: Los del tipo decimosexto son espectros que en algunos momentos y lugares o casas se proponen causar diversas conmociones y molestias. Algunos molestan durante el descanso con entrechocar de cazos y arrojando piedras; otros tiran del colchón, haciéndote caer de la cama.

Aunque en la actualidad hay gente que sostiene que la PKER puede ser atribuida a la actividad de espíritus elementales, en general se suele aceptar que tiene un origen natural, no sobrenatural. Pero seguimos sin conocer a ciencia cierta las causas y los motivos. Las actividades poltergeíst suelen presentar rasgos comunes en muchas de sus manifestaciones. Golpes y llamadas misteriosas son a menudo las primeras indicaciones de la presencia de un poltergeist. El reverendo Joseph Glanvill registró en 1666 un famoso caso de este tipo, caso que popularmente se conoció como el tamborilero de Tidworth. Dos niñas ocupaban un dormitorio del que salía un extraño tamborileo. Los escépticos decían que eran las niñas las causantes del ruido, pero una investigación del caso demostró que eran totalmente ajenas al repiqueteo, puesto que sus manos estuvieron siempre a la vista de los numerosos testigos.

Este ejemplo es en cierto modo un clásico, puesto que está suficientemente documentado como para que no quepan dudas sobre la autenticidad del fenómeno, aunque nunca ha podido explicarse por medios racionales.

En 1848, en Estados Unidos, el célebre caso de las hermanas Fox pareció con firmar que los golpecitos eran la primera medicación de la actividad poltergeist. Este caso provocó, además, la fundación del movimiento espiritista, cuando algunos testigos supusieron que determinados espiritús estaban tratando de comunicarse a través de las dos chicas. Otro efecto frecuente de la actividad poltergeist consiste en el desplazamiento de diversos objetos. Hay infinidad de ejemplos de este fenómeno, que puede tomar diversas variantes. Así, los periódicos informaban el 23 de junio de 1981 de que los relojes situados en una peluquería de Cullera (Valencia) adelantaban misteriosamente hasta 4 horas sin que nadie los tocara.

Se habían llegado a colocar en el interior de la peluquería 7 u 8 relojes que funcionaban bien, y todos ellos adelantaron varias horas. Incluso se dejó un reloj de pulsera sin mandos, para que no pudiera ser manipulado, pero adelantó también varias horas. Otras veces se trata de objetos que aparecen y desaparecen, sin motivo aparente, en diferentes partes de la casa, o incluso objetos que, literalmente, vuelan delante de los ojos de asombra dos testigos. Las voces desconocidas son también un rasgo común de la PKER. Se han postulado varias teorías para explicar este fenómeno; quizá la más plausible sea la de un médico francés del siglo XIX, Gilles de la Tourette, quien identifico algunos síntomas de trauma y stress grave en víctimas de poltergeist y clasifico estos fenómenos como formas de copropraxia (deleitarse con el uso de un lenguaje obsceno o utilizarlo de forma inapropiada) y ecolalia (repetición carente de sentido de modelos de lenguaje).

Observo que algunos de sus pacientes, además, hacían gestos obscenos. Según esta y otras teorías, el impulso sexual, o libido, podría hallarse en la raíz de muchas experiencias PKER. En el siglo pasado se supuso que las niñas en el umbral de la madurez sexual eran las culpables de todos los incidentes misteriosos, y, ciertamente, buena parte de los casos PKER están relacionados con niñas que llegan a la pubertad. Sin embargo, actualmente resulta difícil de admitir que sea este el único agente de las molestias. Este nuevo planeamiento del problema ha ayudado a que se conozcan más casos de poltergeist en que están involucrados niños o incluso hombres hechos y derechos. Hace cien años, las víctimas masculinas de la PKER solían ser ignoradas, puesto que contradecían la hipótesis aceptada universalmente.

En un caso muy famoso, el del dotado ingles D. Home, que fue investigado a fondo, se llego incluso a decir que debía de tratarse de un homosexual. Lo cierto es, sin duda, que los desajustes sexuales pueden aumentar la capacidad sensitiva de algunas personas; algunos casos recientes sugieren que la PKER puede estar relacionada con las frustraciones y la angustia. Un caso de este tipo ocurrió en Baviera, Alemania, en 1967. Una cantidad de incidentes inexplicados fueron observados en el bufete de un abogado, acompañados por un alarmante aumento del importe de la cuenta del teléfono.

Las compañías de electricidad y teléfonos fueron avisadas y se les pidió que revisaran las instalaciones del edificio. Un examen reveló que el número de la hora se activaba por sí solo. Un conocido parapsicóloga encontró el origen del incidente en una chica de 19 años llamada Anne-Marie. Esta tenía un notable efecto sobre las máquinas de la oficina que, según confesó, no le gustaban: a su paso se derramaba el líquido de las fotocopiadoras, mientras que otros aparatos parecían enloquecer.

Al parecer, Anne-Marie no se sentía satisfecha con su trabajo.

La única explicación plausible para el vertiginoso aumento de la cuenta del teléfono era que Anne-Marie se aburría y, mentalmente, miraba la hora, activando así el número de la información horaria. El día que Anne-Marie se casó, todos los incidentes cesaron por completo.

Vardogers: Fantasmas de los vivos.

Quien no se ha confundido alguna vez con personas conocidas a desconocidos que ha visto fugazmente, o ha quedado impresionado por el parecido de alguien con un personaje famoso o una figura pública. La forma más conocida de espíritu doble es el vardoger, término que significa "doble caminante". Según los psicólogos, los vardogers son apariciones de una persona que presentan una típica transparencia espectral, a menudo monocromática o como si estuviera pintada a la acuarela, es decir, muy difuminada. No parecen sólidos ni dan la impresión de ser reales. Tampoco actúan con independencia, sino que reproducen los movimientos y las expresiones de sus réplicas. La experiencia es francamente extraña y suele suceder, al anochecer o de madrugada, a personas que sufren estrés o extremado cansancio. Pero para el mundo de lo inexplicable los vardogers no siempre siguen una línea psicológica...

Vardogers con vida propia

El caso de Gordon Barrows es un buen ejemplo, ya que no sólo afirma haber visto la figura completa de su "doble", sino que la visión vestía de otro modo y era capaz de actuar con autonomía. Después de conducir durante 118 horas por el terreno desértico más duro e inhóspito de Wyoming (Estados Unidos), Gordon Barrows estaba a punto de quedarse dormido al volante. Era 1946 y acababa de licenciarse del ejército, pero, en su afán por llegar cuanto antes a su hogar, había conducido hasta el agotamiento y estaba entumecido por el frío. Entonces, justo antes de entrar en la ciudad de Laramie, vio a una persona haciendo dedo y pisó el freno para detenerse. Al bajar el cristal de la ventanilla para invitar a subir al desconocido, Barrows se llevó el susto de su vida: ¡Aquel hombre era su doble exacto!

Lo único que los diferenciaba era la ropa. Llevaba unos vaqueros militares muy finos, pero aun así, no parecía sufrir los efectos de las temperaturas bajo cero. El doble se ofreció a conducir, para que su anfitrión pudiera descansar. Exhausto como estaba, Barrows aceptó y se quedó dormido. Horas más tarde, se despertó y vio que el coche estaba parado en un tramo de carretera sin tránsito y que su compañero seguía al volante, completamente inmóvil. Barrows apenas tuvo tiempo de darle las gracias cuando el hombre se bajo y desapareció en el desierto. Muy recuperado de la fatiga, Barrows prosiguió su viaje, sin poder dejar de pensar en aquel misterioso encuentro.

Espectros que hablan

Hay testigos que dicen haber visto e incluso hablado con el espíritu doble de una persona que está en otro lugar, completamente ajeno a lo que está haciendo su doble. En 1955, Erikson Gorique, de Nueva York, se hallaba en Oslo (Noruega), en viaje de negocios. Era la primera vez que visitaba aquella ciudad, o por lo menos eso creía. Cuando el recepcionista del hotel dijo que estaba encantado de volverle a ver, mencionando su apellido. Lo atribuyó a una confusión de identidades, pero al día siguiente Gorique tuvo otra sorpresa. Al llamar a un mayorista llamado Olsen, éste le aseguró que ya se habían reunido y hablado del mismo tema dos meses antes.

Algunos investigadores creen que estos fenómenos se explican como una proyección mental: la imaginación se concentra en un intenso deseo y lo proyecta mediante la voluntad. Esta idea parece haber sido corroborada por los casos de apariciones en estado crítico. Según los expertos, se producen cuando se tienen visiones de familiares y personas queridas antes de verlos en realidad, y suelen coincidir con episodios de extremada emotividad o estrés.

Existen varios informes de este tipo de casos, aunque su origen es dudoso. La idea de que todos los espíritus dobles se pueden explicar como proyecciones de la mente parece contradecirse con los avistamientos que experimentaron el reverendo W. Mountford, de Massachussetts (Estados Unidos), y un grupo de amigos. Mountford estaba con unos conocidos que esperaban a sus parientes que tenían que llegar más tarde. Cuando decidieron salir fuera de la casa para poder divisarles a lo lejos, se llevaron una sorpresa monumental: la pareja a la que esperaban, conduciendo un buggy, pasó de largo sin reconocerles.

Aunque parezca mentira, a los pocos minutos, el buggy regresó, pero esta vez se detuvo y los viajeros se bajaron, encantados por tan grato recibimiento. Los investigadores han sugerido varias explicaciones posibles del incidente. Podría haber sucedido que la pareja hubiese proyectado inconscientemente una imagen del buggy llegando a la casa, o que la aparición hubiese sido el resultado de una alucinación de grupo. Sin embargo, por más hipótesis que se quieran dar al fenómeno, siempre se registran otros casos que parecen contradecirlas. Por ejemplo, y pese a la posibilidad de la idea de las alucinaciones en grupo, lo cierto es que no explicar el fenómeno asociado que se conoce como bilocación, que se produce cuando una misma persona aparece en dos lugares al mismo tiempo. Siempre queda la posibilidad de que se trate de simples confusiones de identidad, pero, hasta que no se pueda demostrar la existencia de un alma independiente, lo único que hay son informes de encuentros asombrosos.

Poltergeist y espiritismo.

¿Cual es el poder que hay detrás de la actividad poltergeist? ¿Es de origen físico? ¿Viene del subconsciente? ¿O podría provenir de algún tipo de fuerza cósmica?

En 1952 un grupo de investigadores que estudiaba la actividad poltergeist o psicokinesis presencio un notable incidente: La pesada mesa de roble alrededor de la cual estaban sentados se inclino de pronto y se elevo por su cuenta, separándose del suelo. Después se desplazo hacia adelante, empujando a dos de los presentes, ambas personas altas y robustas, hasta que cayeron en el hogar que quedaba a sus espaldas. No se hicieron daño, ya que el fuego no estaba encendido, pero todos quedaron muy intrigados. Ninguna causa externa podía explicar el fenómeno, pero la temperatura del cuarto había bajado muchisimo y un miembro del grupo (después se supo que era un sensitivo) parecía estar en coma o en trance.

¿Cual seria la fuerza que actúo en esa habitación en 1952, y cuyos efectos han sido observados en tantas ocasiones, antes y después de este incidente? ¿Puede tener origen físico? Las condiciones atmosféricas por ejemplo, ¿podrían explicarla? ¿Podría ser fisiológica, relacionada con el metabolismo de las personas participantes? ¿Se tratara de una combinación de causas fisiológicas y psicológicas? Algunas reacciones fisiológicas a la psicokinesis han sido observadas, registradas y medidas. En primer lugar, se ha notado que el fenómeno esta asociado con una perdida de peso. Las pruebas de laboratorio realizadas con sensitivos que intentaban mover objetos en condiciones controladas, sugieren que la perdida de peso es una experiencia común en estos casos, lo que confirma la afirmación de la médium Eusapia Palladio (1854 - 1918) que aseguraba perder 9kg durante cada sesión.

Y experiencias realizadas en Irlanda con una mesa que pesaba 13,5kg y había sido conectada con aparatos que controlaban el movimiento y el peso demostraron que cuando levitaba (a veces durante 30 minutos) perdía 6,8kg. Desgraciadamente, un examen completo del peso perdido entremepicentros durante episodios de actividad poltergeist es difícil, si no imposible, ya que no hay forma de saber por adelantado si ocurría la levitación. En segundo lugar, parece que el brusco descenso de temperatura que notaron los investigadores reunidos en 1952 es frecuente en casos de psicokinesis y fenómenos espontáneos de otras clases. Se han registrado caídas de la temperatura de 4,4ºc en 10 segundos. Esta súbita pérdida de calor libera, aparentemente, una gran cantidad de energía que podría explicar, no sólo las chispas azules que algunos testigos afirman haber visto, sino también los fallos de aparatos eléctricos que con frecuencia se observan.

A menudo se transmiten informes de bombillas, cocinas y televisores que se encienden o apagan solos. Una consecuencia enojosa de este aspecto de la psicokinesis es que los aparatos de grabación y control también resultan afectados. La generación de cargas eléctricas muy concentradas es otro subproducto mensurable de la psicokinesis.

Durante unos experimentos realizados en Folkestone, Inglaterra, en 1973, se demostró que un grupo de siete personas, sentadas alrededor de una mesa con las manos juntas, era capaz de generar una considerable carga eléctrica durante tres segundos. Este grupo produjo golpes que se registraron y parecían inteligentes, originados en la mesa, pese a que la entidad responsable era ficticia. Esto plantea además el interesante problema de si estas entidades son o no productos de la mente humana. En 1972, ocho miembros de la Sociedad de Investigación Psíquica de Toronto, Canadá, decidieron crear un fantasma. Inventaron un personaje totalmente ficticio, al que llamaban Philip y sobre cuya vida y características se pusieron de acuerdo. Después hicieron una sesión semanal para intentar ponerse en contacto con este personaje inexistente. Al cabo de un año, empezó a responder, dando golpes en la mesa y contestando a las preguntas de los investigadores. Resultó un fantasma tan activo que incluso se pudieron llevar a cabo demostraciones ante cámaras de televisión. Sus respuestas se ajustaban a los detalles inventados sobre su vida, aunque a veces parecía tomar iniciativas propias.

A veces parece existir una relación directa entre la psicokinesis y la hiperventilación, es decir, la respiración profunda y rápida que se observa a menudo en los médiums que van a entrar en trance. Se sabe que este procedimiento es un método que eleva la actividad cerebral por encima de lo normal. Finalmente, el misterio que rodea a la curiosa sustancia conocida como ectoplasma, no puede ser observado en una discusión sobre los aspectos fisiológicos de la actividad poltergeist; aunque la existencia de ese inexplicable producto se cuestiona mucho más seriamente en la actualidad que cuando nació el movimiento espiritista. Una razón para asociar ambos fenómenos es que muchos médiums especializados en demostraciones físicas afirmaban que los golpecitos en las mesas, la levitación y el movimiento de objetos se lograban por medio de varillas o vainas de ectoplasma. En los años 20 un investigador declaró haber visto una masa de psicokinesis visible que se acercaba a una pantalla de gasa, atravesaba, volvía a formarse del otro lado y adoptaba una forma que recordaba a la de una mano.

Los escépticos dirán que quienes afirman que los sensitivos crean esta sustancia sólo han podido mostrar dos ejemplos de ectoplasma: uno resultó ser un fragmento de estopilla, el otro un trozo de papel higiénico mascado. Pero hay cientos de fotografías del producto y muchos afirman que no se puede rechazar la evidencia objetiva de su existencia. (Es interesante que el olor ligeramente fétido que se asocia con el ectoplasma se parezca al que suele notarse durante la actividad poltergeist.) Las causas o efectos psicológicos de la actividad poltergeist son menos fáciles de medir, aunque muchos sujetos exhiban los mismos síntomas y tengan experiencias similares.

Muchas víctimas, por ejemplo, ven apariciones, de las cuales algunas son réplicas de personas vivientes y otras se consideran alucinaciones, aunque podrían ser apariciones de personas desconocidas. Docenas de informes confirman que la experiencia es común, aunque no siempre ha podido ser comprobada. Parecería que, con frecuencia, la víctima necesita crear una forma visible para el agente invisible de las molestias, a fin de soportar el fenómeno. En otras palabras, el fantasma proporciona una excusa para las molestias y se le puede achacar la responsabilidad de los daños. En un famoso caso de actividad poltergeist ocurrido en Enfield, Inglaterra, el fantasma del parapsicólogo que investigaba el caso fue visto en la casa un par de veces, y otros informes certifican que es algo frecuente. En algunos casos, la aparición es vista antes de que suceda un incidente psicokinético, como si fuera su agente o catalizador. Al igual que la actividad poltergeist surge con frecuencia cuando existen tensiones o traumas, la aparición de un fantasma puede ser un síntoma de stress. Pocos adultos de inteligencia normal se asustan por esos incidentes, pero en los niños o personas nerviosas, la conmoción causada por una aparición puede provocar una serie de hechos inexplicables, de los que se culpa al fantasma.

La neurosis es otra alteración psicológica asociada con la psicokinesis. El profesor A. R. G. Owen ha sugerido que la actividad poltergeist es una neurosis de conversión; que, en ciertas personas, la ansiedad aguda puede transformarse en ruidos y por movimientos de objetos. Pero, si es así, ¿por qué se interrumpe la actividad poltergeist? Quizá, sugiere el profesor Owen, la actividad cesa porque no es una enfermedad, sino su cura. El sonambulismo, otro síntoma de ansiedad profunda, también está asociado con víctimas de actividad poltergeist. Un hecho curioso es que, a menudo, la actividad continúa mientras la víctima duerme; este hecho apoya la teoría de que la fuente del poder está en la mente. En 1898, Mary Carrick, una chica irlandesa que vivía en Estados Unidos, fue perseguida por golpecitos en las paredes de las habitaciones donde trabajaba y por movimientos de objetos muy pesados. Con frecuencia realizaba el trabajo de la casa mientras estaba todavía dormida y mientras continuaban los golpecitos.

Una serie de pruebas de laboratorio que se hicieron a Nina Kulagina, un ama de casa, en la Unión Soviética, en los años 70, revelaron la medida en que los factores psicológicos y fisiológicos colaboran en la producción de fuerzas psicokinéticas. Entre otras cosas, Nina Kulagina pudo separar la yema de la clara de un huevo y después volver a unirlas sin tocar el recipiente en que estaban. También pudo detener los latidos del corazón de una rana, cortando una corriente eléctrica (no se le había dicho que los cables estaban conectados a una criatura viviente). En otras pruebas, se fijaron pequeños electrodos en su cabeza y aparatos registradores en su corazón y muñecas, de modo que pudieran ser registrados los impulsos eléctricos durante los incidentes psicokinéticos.

Las pruebas demostraron que la actividad eléctrica de su cerebro se elevaba a un nivel muy alto y que su pulso alcanzaba la increíble cifra de 240 pulsaciones por minuto (lo normal son unas 70 pulsaciones). El campo magnético que rodeaba a Nina también aumentó de forma significativa y cuando todas las fuerzas eléctricas y electromagnéticas llegaron a su apogeo se unieron en un único ritmo fluctuante. En ese punto logró mover objetos situados a cierta distancia sin tocarlos en absoluto. Durante el tiempo que duró cada prueba llevada a cabo con éxito, en la que sus poderes fueron evidentes. Nina perdió casi 2 kg. La observación continuada de sus condiciones físicas proporcionó pruebas de que se hallaba en un estado de considerable tensión nerviosa. El electroencefalograma registró una intensa actividad cerebral; experimentaba pequeños mareos y su patrón de sueño se vio alterado. El contenido de azúcar de su sangre aumentó y su pulso se volvió errático. (Síntomas prácticamente idénticos se han observado en personas que padecen formas benignas de epilepsia y en mujeres menopáusicas.)

Otras indicaciones de los cambios fisiológicos que ocurren cuando un epicentro genera energía psicokinética, fueron el serio desequilibrio hormonal que los hombres de ciencia observaron en Nina y el hecho de que le dolían las extremidades y se sentía débil. Así, la generación de energía psicokinética parece tener su origen en ciertas condiciones psicológicas de las que dan testimonio determinados síntomas fisiológicos. Sin embargo, la energía parece.tener, en alguna medida, una existencia independiente de quienes la generan. Una concentración de energía, una vez creada, parece permanecer en ciertos lugares. En 1973, por ejemplo, se descubrió que una brújula alterada por la energía psicokinética continuaba oscilando si se la colocaba en la zona donde el sensitivo había proyectado su energía, aunque el causante de la misma ya no estuviera presente. Y el investigador William Rolí afirma que las zonas afectadas por la actividad poltergeist pueden ser definidas con claridad: Si se ha producido una perturbación en un lugar dado, es muy probable que se repitan otras perturbaciones en la misma zona.

Esta aparente independencia de la energía psicokinética, ¿sugiere la existencia de una fuerza cósmica que es canalizada por ciertas personas y se convierte en responsable de la generación y dirección de la energía? La idea de que hay una fuerza cósmica detrás de los inexplicables incidentes que se denominan actividad poltergeist tiene, por lo menos, cuatro s

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