FAMILIA es una sopa de padres, hermanos y tíos que no escoges pero si que los llevas muy dentro del corazón. Este anécdota es en tributo a mis tíos locutores y presentadores de TV.

Estando  en el colegio, y siendo que cursaba el último año, nuestro curso era el responsable de organizar las fiestas patronales. Las actividades a realizar abarcaban temas culturales, humorísticos, teatrales, deportivos, bailables y demás.

Dado que el programa era tan versátil era necesario de un presentador externo, tenía que ser externo para darle más categoría al evento. Inmediatamente ofrezco el conseguirlo, yo podría pedir a mi tío Guillermo o mi tío Luis que nos ayuden. Mis TIOS tienen una gran presencia y ni hablar de su timbre de voz. No en vano son afamados presentadores de noticias en radio y TV -digo con un tono engreído -

La dirigente del curso, me pregunta los nombres de mis tíos para anotarlos en el borrador del programa. Respondo: Guillermo Jácome y Luis Castellanos, entonces se generaliza un ambiente burlon… Uy si quizá por Jácome sea tu tío pero y el Castellanos por donde va a serlo??? . Fue la primera vez que repare en el tema de los apellidos, sí eran distintos pero ambos eran mis tíos - como suponen no supe explicarlo -

Le cuento a mi madre lo sucedido, mientras lo hago, se dibuja una sonrisa en su rostro y se contiene para no reír ruidosamente, que le parece tan gracioso, al contrario fue extraño y vergonzoso, todas pensaron que yo mentía para llamar la atención.

Aquí la aclaración: Mi madre tuvo seis hermanos, uno mayor que ella y era su hermano de padre y madre (mi tío Guillermo), y, cinco hermanos más de las segundas nupcias de mi abuela, es decir eran hermanos de madre únicamente (uno de ellos mi tío Luis). Este detalle nunca lo note, para mí eran iguales y esto se debió a que mi madre jamás hizo diferencias de trato con sus hermanos, ni ellos con nosotros. Solo nos transmitió el quererlos y respetarlos. Para ella la familia era muy importante, y para compartir todos juntos; organizaba comidas frecuentes, paseos masivos, fiestas de cumpleños, vacaciones compartidas. 

Comparto este anécdota, porque ahora con toda certeza sé, que de niños somos como esponjas que todo absorbemos, los prejuicios o discriminaciones se arraigan en esa edad. Por ello es mejor contagiar de amor, de respeto, de consideración e igualdad a cada uno de los pequeños de nuestro alrededor, y sobretodo a los niños de la familia

Por cierto ninguno de mis tíos fue el maestro de ceremonia, mi madre supo explicarme que no es prudente pedir un favor así, que ellos me quieren mucho pero que no pueden dejar de pasar las noticias en la TV por estar en mi colegio.... Ay que ver lo ingenuo que es uno cuando joven….

Primos Jacome y Castellanos

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