El Éxito personal es una opción de vida, no es un privilegio para algunos, sino el resultado de hacer las cosas de una manera distinta a los demás.

Parece mentira que el éxito sea visto como una especie de dogma al cual tienen acceso sólo los privilegiados, o superdotados. Sin saber que todos tenemos la capacidad infinita de ser exitosos y lograr hacer realidad todos nuestros sueños y metas; sólo es cuestión de método, disciplina y constancia.

Más allá de lo que el común de la gente piensa, el éxito es un camino que se puede construir, que se puede recorrer y, a través de él podemos lograr todos nuestros sueños. Nada que exista como posible en nuestra mente es imposible de lograr. "Todo aquello que la mente puede concebir y creer se puede alcanzar", dijo Napoleon Hill.  Por tal motivo, es importante señalar que el éxito personal, profesional, espiritual y familiar es muy posible alcanzarlo; sólo se requiere de unos conocimientos previos y una estructura mental que permita estar abierto al conocimiento de aquellos que han recorrido ese camino.

En la vida todo se paga. Debes pagar el precio de ser exitoso o el precio de ser una persona promedio. Igual lo vas a pagar, el asunto está en cuál de esos precios quieres pagar; el precio de ser promedio te llevará hasta la muerte con una vida promedio, pagando el precio de no haber hecho realidad tus más preciados sueños. El precio del ser exitoso es un precio cuyo resultado es llegar al grado de satisfacción personal, profesional y espiritual que tú desees. Esa es la gran diferencia entre uno y otro. Sin embargo, la gran mayoría escoge por pagar el precio de la mediocridad.

Todo esfuerzo está destinado a obtener un resultado. Toda pasión invade a quellos que nos rodean, todo reto implica un éxito si te propones fielmente en seguirlo. Sólo tú sabes qué tan necesario es en tu vida cambiar de situación personal, económica o sentimental, si es el caso. Sólo tú tienes el poder de cambiar tu destino, para un destino superior, un destino trazado por tí, pero cuáles son esos tres elementos que necesitamos y de los cuales expresé anteriormente: método, disciplina y constancia.

El Método.

La mejor forma de comenzar una carrera hacia el éxito es aprender de los que ya tienen éxito. Nadie consigue sus metas si no es capaz de entender que para ello requiere hacer realidad las metas de los demás. Este elemento es importante porque no se puede ser exitoso en solitario, así como tampoco se puede ser exitoso, sólo en un campo de tu vida, porque si no posees el balance, tampoco podrás disfrutar por mucho tiempo del éxito en el campo laboral desempeñado. Dentro del método para el éxito vamos a conseguir una cantidad importante de escritos, libros, audios, vídeos y conferencias que hablan del mismo tema, sólo debemos convertirnos en estudiantes del éxito y comenzar a trabajar por ello, desde el mismo momento.

La Disciplina.

Definitivamente, si no se tiene disciplina estamos destinados al fracaso. Jamás el éxito comulgará con una vida indisciplinada. Antes de lograr cualquier éxito en la vida, es necesario lograr una gran disciplina para lograr dicho éxito. La disciplina se debe asumir pues como parte integral del camino a nuestro éxito. Debemos fomentar los ejercicios de disciplina. Debemos generar días de éxito, para ello una buena programación de nuestro día sería el comienzo ideal de una vida de éxito. Establezcamos horarios para lectura, escritura, planeación de nuestra metas, actividades que nos lleven a la obtención de las metas. Si no lo hacemos así estaríamos perdiendo la brújula que orientará nuestro norte. Sin esa planeación podríamos estar trabajando en contra de nuestra meta, por lo cual es importante el enfoque de nuestra meta, para no perdernos.

La Constancia.

Como todo lo que vale la pena en la vida, ser constante es el elemento fundamental para el logro de nuestros sueños y la obtención del éxito, en lo que nos propongamos. No podemos pensar que obtendremos nuestros grandes sueños de la noche a la mañana, sabemos que serán días, meses y años de mucho esfuerzo hasta lograr el objetivo; pero sabemos que valdrá la pena y, sobre todo sabremos que cada día que pasa nos acercamos más a su obtención, a menos que renunciemos a ella, antes de haberla alcanzado.

Así que sólo resta decir que el triunfo es de aquellos que se atreven a conquistarlo. Sé tú uno o una de ellos... Saludos.

César O Delgado

cesarodelgado@gmail.com

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