El éxito. Cuestión de método.

En un artículo anterior sobre el éxito indicaba que la manera de obtener el éxito es a través de tres elementos fundamentales: el método, la disciplina y la persistencia.

Muchos dicen que el éxito no es para todos; lo cual es falso. El éxito SI es para todos, sólo que no todos son para el éxito, ¿por qué? Bueno porque el éxito no llega por casualidad; es más el éxito NO LLEGA nuestra vida, el éxito se debe buscar, se debe conquistar, es por ello que hoy les traigo algunas notas importantes que podrían cambiar tu vida, si tomas la decisión de cambiar tu destino para bien, pagar el precio que implica la conquista del éxito y mantenerte el tiempo suficiente para ver el milagro en tu vida.

Cuando digo que el éxito es cuestión de método me refiero a que el éxito se construye, tal como puedes construir una casa, como puedes aprender a manejar un automóvil, a aprender cualquier oficio. El éxito es posible lograrlo con un método, sólo hay que tener la consciencia necesaria para saber que siempre tendrás que pagar un precio por el éxito. A continuación les dejo algunos requisitos necesarios para la conquista de tus sueños, y por ende de una vida de éxitos. Estos pasos son a penas, algunos de los cuales he conseguido en las distintas literaturas que he leído sobre el éxito.

1. El Sueño.

El sueño, no es más que aquello que siempre quisimos ser, hacer o tener. El sueño nos llena de felicidad, de tranquilidad, de satisfacción. Tu sueño debe ser tan grande que te dé pueda aterrar. Si sueñas grandes sueños obtendrás mayores beneficios y una vida plena. Muchos creen que el éxito se circunscribe a obtener bienes materiales; pero no es así. El verdadero hombre o mujer de éxito, es aquel que tiene un balance tan perfecto en su vida que puede disfrutar libremente de todos sin quitarle tiempo e importancia a los demás. Ese es el verdadero exitoso.

2. Las razones.

Este elemento es tan importante, pero tan importante que si no lo sigues estarás labrando tu fracaso. Imagina un automóvil del año, convertible que le falte gasolina, es algo que no te puedes dar el lujo de escoger. Tus razones te impulsarán todos los días a lograr tus objetivos, todos los días. Existen razones que se fundamentan en nuestros valores, esos valores pueden ser: valores de anulación o valores de atracción. Los valores de anulación son aquellos a los cuales le huimos, estos pueden ser: la inseguridad, la soledad, el estrés, la tristeza, etcétera. Los valores de atracción son los opuestos a estos: la seguridad, el amor, la alegría, la compañía. Describamos todas las razones que nos permiten tomar el impulso diario para seguir a la conquista de nuestros sueños.

3. La Meta.

La meta, no es más que el sueño con fecha de caducidad. Una meta para que sea factible y creíble debe tener ciertas características fundamentales, entre ella: debe ser creíble, debe ser concreta, debe tener fecha de cumplimiento y debe estar por escrito. Si le preguntamos a la mayoría de las personas cuál es tu meta, el 97% dirán, no lo sé, o dirán metas de las cuales no tienen el control; o simplemente dirán es esta, y ya la escribiste, no, la tengo en mi mente. De la mente se puede perder entre tantas cosas, pero del papel y a la vista tuya, no la vas a perder. Es necesario que escribas tus metas, le pongas fecha y luego estas metas las transformes en actividades diarias. Así sabrás si tus días son días de éxito o días de fracaso, el día que no cumplas tu plan, será un día de fracaso, mientras que el día que mantengas tu plan será un día de éxito, cuáles días prefieres los de éxito o los de fracaso.

4. El deseo.

El requerimiento fundamental para que tu meta se haga realidad es que debe despertar en ti un deseo tal que se convierta en una obsesión profunda, para que le imprima una presión positiva que te permitirá avanzar hacia el encuentro de tu meta. El deseo, es aquel que te permite dar un paso más, cuando te falten fuerzas. Ese deseo te llevará hasta donde la mayoría no han llegado, porque decidieron quedarse en el camino, esperando un golpe de suerte.

5. La visualización.

La única diferencia entre tú y lo que tú deseas radica en que, en la actualidad no tienes las competencias necesarias que te han hecho acreedor de lo que sueñas. Si sueñas con viajar a todas partes del mundo, pero puedes sino viajar a sitios locales; no es tu bolsillo el que se ha interpuesto entre ti y la realización de los sueños, es tu forma de ver las cosas, tu forma de sentir, tu incapacidad para comprender que sí es posible lograrlo. Es allí donde debes entrenar a tu mente para que trabaje a favor tuyo y no en contra tuya. Esa es la clave para comenzar a producir pensamientos que te lleven y te arrastren literalmente al logro de tu meta. Por lo cual, si deseas viajar a varios países (tú sabrás cuales) deberás visualizarte viajando a esos países, probando sus comidas, viendo su gente, escuchando cómo hablan, lo que dicen, oliendo las rosas, del lugar, los perfumes, los buenos y malos olores, tocando todo en de tus sueños. Esa actividad, aparte de motivarte te llevará a aumentar en ti el próximo ingrediente que necesitarás para lograr tus metas.

6. La Fe.

Tanto como si crees que es posible lograrlo, como si no lo crees, estás en lo cierto. Debes convencerte a ti mismo que lo que deseas es muy posible, para ti lograrlo. El logro de metas consiste en enfocarte cien por ciento en lo que quieres; si no estás enfocado, entonces no tiene sentido que camines hacia un lugar que desconoces completamente. La fe crece por las obras, dice la Biblia, por lo cual tu obra la vas a empezar a construir en un taller donde todo es posible, ese es el taller de la imaginación. Mediante la visualización te vendes a ti mismo la idea de que sí es posible alcanzar tus sueños, por lo tanto aumenta tu fe. Esta fe también te va a permitir mantenerte en la lucha, porque si tú sabes que indefectiblemente vas a obtener lo que se debe hacer, pues todo es cuestión de esperar; pero si la duda te asalta, si los pensamientos buscan llevarte nuevamente a tu zona de confort, entonces comenzarás a labrar tu fracaso.

7. El Plan.

Una vez que te has convencido de que tienes que cambiar tu estado de vida, tu situación actual, que has identificado dónde te encuentras en este momento es hora de comenzar a pensar en hacer cambios necesarios. No puedes durar toda la vida planificando o preparándote para el plan, porque de allí no vas a obtener sino simplemente pensamientos y los pensamientos deben generar acciones, sino se quedan en la mente y jamás podrás obtener su equivalente físico. Por lo tanto, el plan es un elemento importante, para diseñarlo debes recordar tus talentos, en que eres bueno, o debes saber que tendrás que adquirir nuevos conocimiento para el logro de tus metas, tal vez buscar la ayuda de otras personas con mayor experiencia en la rama que deseas iniciar.

8. Revisión.

Siempre debes apartar tiempo para revisar tu rumbo. Esto es sumamente importante, porque si no lo haces, podrás haber cambiado el rumbo y no darte cuenta; por lo tanto es necesario que hagas con cierta frecuencia un evalúo de donde estás y cuales metas has logrado.

9. La preparación.

Es importante saber que los conocimientos y hábitos que tenemos nos han llevado a donde estamos; por lo cual si queremos resultados distintos debemos hacer cosas distintas, adquirir conocimientos distintos y hábitos distintos. No podemos quitarnos los hábitos, pero si podemos sustituirlos por otros hábitos. Es necesario saber que debemos cambiar nuestra forma de pensar, nuestra forma de actuar y comenzar a pensar como aquellos que han logrado las cosas que nosotros deseamos. No existe otra forma de hacer las cosas; no hace falta inventar el agua tibia, debemos aprender a “modelar” a quienes han logrado éxito en su vida.  Pero además la preparación tiene un componente importante, si nuestro problema consiste en que no somos independientes económicamente, o cualquier otra cosa debemos empezar a relacionarnos con personas que sí lo sean. Esta relación puede ser a través de libros, o a través de la vida diaria, conocer gente emprendedora, gente de negocios, personas que están pensando constantemente en su crecimiento espiritual y personal, lo mismo que los conocimientos, el pensamiento que tenemos, una parte importante de él, ha sido modelado por quienes nos rodean, por lo cual si queremos diferenciarnos del resto busquemos hacer amigos que piensen como yo quiero pensar siendo una persona de éxito.

10. Los valores.

Jamás vamos a hacer personas de éxito si el logro de nuestras metas están soportados en bases débiles. En bases que no soportarían una tempestad. Es por ello, que debemos afianzar los valores, ellos serán nuestro escudo en el caso de que exista una dificultad, ellos nos harán valioso, nos generarán el aura de la confianza, la que a fin de cuentas, es la que nos va a rodear de personas que deseen seguir nuestros pasos. Los valores son pues una característica esencial para la obtención del éxito; ah, por cierto, no existe un estado de éxito y un estado de fracaso, simplemente el éxito es un camino de recorrido infinito, pues tu crecimiento personal no tiene límites.

Pues bien con este artículo he tratado el elemento importante del éxito, este es el método, posteriormente trataré los otros dos elementos fundamentales, los cuales son: la disciplina y la constancia. Saludos, espero lo hayan disfrutado tanto como lo disfruté yo haciéndolo.

César O. Delgado

cesarodelgado@gmail.com

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