El estrés post-vacacional también lo sufren los niños

Cada vez más, los niños sufren el estrés post-vacacional del verano a la hora de volver al colegio y a su rutina habitual. Los síntomas del estrés son muy similares a los que se dan en personas adultas, y muchos de ellos son fácilmente identificables: irritabilidad, desmotivación, pérdida del apetito o de la energía y otros cambios de humor generalizados.

Estrés post-vacacional: cómo minimizar los riesgos

La vuelta a la rutina de las vacaciones puede ser muy difícil para algunos niños, que no acaban de aceptar el fin de los horarios flexibles del verano, la diversión generalizada y la ausencia de responsabilidades y lo traducen en estrés. Por ello es importante que el proceso de adaptación sea paulatino para que los cambios no supongan un riesgo para las defensas de los más pequeños, y que el aumento de las actividades diarias sea algo progresivo y no un cambio demasiado brusco.

Para minimizar los efectos dañinos en la salud del ESTRÉS en los niños, una de las medidas más importantes (y a la vez más difíciles de cumplir) es el cambio de horarios. Muchos expertos señalan que durante el período final de vacaciones es recomendable que los niños empiecen a adaptarse para hacer frente a la antigua rutina: acostarse más temprano es el más importante de los pasos a cumplir. Pero también hay que tener en cuenta los horarios de las comidas, por lo que se aconseja que la cena se realice dos horas antes de que el niño se acueste para conciliar el sueño, o tomar una ducha caliente por la noche en preferencia a por la mañana.

Lo que se persigue es que al final el cambio resulte próximo a los horarios que los niños deberán seguir para ir a la escuela, para minimizar el impacto negativo que puede suponer madrugar de nuevo y estudiar. Adoptado esta medida con tiempo, conseguiremos reducir el estrés post-vacacional en gran parte.

Preparar a los niños para el colegio

Para seguir combatiendo el estrés, es importante que los niños continúen con sus juegos habituales. Jugar en el exterior puede ser beneficioso para que los pequeños gasten la energía acumulada, pero los padres también deben promover la lectura o los juegos educativos en casa, lo que podría ayudarlos a prepararse para la vuelta al colegio y sus deberes.

A grandes rasgos, en el ambiente familiar se debe promover un estilo de vida saludable, que equilibre el ocio con el deber y las actividades externas con la vida hogareña. Y por supuesto, sin olvidarse de escuchar al niño y que éste se sienta tomado en cuenta. Con todas estas medidas, el estrés post-vacacional de los niños será más una anécdota que un mal peligroso.

Fuente del artículo:

http://www.regalosbaratosoriginales.com/blog/7_C%C3%B3mo-ayudar-a-los-ni%C3%B1os-con-la-vuelta-al-cole.html

 

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