fotografia

En casi todos los países, las mujeres hacen todo lo posible por bajar de peso pues es un canon de belleza estar delgadas. Pero no en todos los países es así, en Mauritania la gordura en las mujeres concretamente, es un requisito para casarse mejor. Años atrás, se recluían a las niñas en un especie de internado y se las alimentaba con carnes rojas, mantequilla y leche de camella hasta que adquirían un peso apropiado para que consiguieran atraer a un marido.

 

fotografia

Ahora los métodos de engorde son más modernos y casi nadie los hace públicos pero el engorde de las mujeres sigue y es de sobra conocido. Las jóvenes casaderas recurren a pastillas que se venden en el mercado sin receta médica y se cree que en algunas ocasiones recurren a productos de engorde animal. La Asociación de Mujeres Cabeza de Familia de Mauritania ha denunciado que gran número de mujeres llegan a consumir pastillas para el engorde de los gansos, lo que les produce obesidad, pero también enfermedades cardiovasculares, hipertención arterial, diabetes o reumatísmo.

 

fotografia

Se proponen cambiar la mentalidad pero eso será un proceso muy largo puesto que en este país hay un refrán que dice, "La mujer vale todo el oro que cabe en el espacio que ocupa en una esfera". Lo que quiere decir que a mayor volumen, mayor oro. Ser gorda es bello en Mauritania y mucho más en las zonas rurales que es donde se conservan mejor las tradiciones. En las ciudades las jóvenes ya se oponen al "lebrouh" que es como se llama la práctica de engorde,

 

fotografia

Una joven a la que casaron a los 14 años comenta que, "me hacían tomar cinco litros de leche de un enorme contenedor. Era como si mi estómago fuera a explotar". Cuenta que su peso aumentó hasta alcanzar los 80 kilos a la edad de 15 años. Una mujer que dirige una fábrica de engorde de niñas en la ciudad de Atar comenta; "Les hago comer, comer, comer y después beber mecha agua toda la mañana y ya luego pueden descansar. Se vuelve hacer luego por la tarde. Y así tres veces al día, mañana, tarde y noche.". Comenta que algunas veces las niñas protestan, gritan y lloran pero terminan por acostumbrarse. "He visto parir a niñas de 10 años. Cando están gordas y bellas, pueden servir bien a sus maridos".

 

fotografia

fotografia

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: