Al encender una VELA buscamos la solución a un problema, alejar la negatividad o un resultado satisfactorio hacia nuestras emociones. Cuando elegimos un tipo u otro significa la decisión a través de la cual adquirimos un conocimiento a la vez que desciframos el resultado que nos quieren transmitir. La interpretación se convierte en la técnica para adivinar el mensaje. No siempre evoluciona de la misma manera y casi nunca es fácil de observar. Se han de tener en cuenta diversos factores que influyen en la realización de un correcto ritual: elegir la vela adecuada, disponer del tiempo necesario para este fin, comprobar su calidad.

Es importante detenerse a examinar la consecución de nuestro objetivo dependiendo del tipo de vela elegida. Deberá llamar nuestra atención el resultado final y cada uno de los detalles que lo conforman: orientación del HUMO, velocidad de apagado, forma de quemarse, características de la CENIZA, etc.

Tipos de vela

La vela debe apagarse sola, nuestra conciencia debe participar del ritual, y es fundamental compartir el resultado con la máxima tranquilidad posible. Además nuestras conclusiones no deberán ser precipitadas hasta que no completemos el sentido de la forma y, sobre todo, nunca antes de decidir una forma de concentración que nos permita creer en la idea que exponemos y que nos conducirá a una respuesta mejor.

Usaremos la vela con un objetivo distinto según el fin. Las verdes funcionan para mitigar el estrés, la tensión del día a día se reducirá con una vela de este color al reducir los estados de tristeza e irritación.

La vela verde

Las velas rojas se usan para hacer resurgir el amor. En pareja las podemos asociar a la búsqueda de la pasión y al crecimiento sentimental.

Una vela roja

Las velas rosas son las que concilian la unión familiar y permiten llevar una mejor relación entre sus miembros.

Las velas rosas

Con las velas marrones obtenemos madurez. Son las que consiguen que seamos consecuentes y podamos solucionar nuestros problemas con la mayor sensatez.

Las velas marrones

Las velas naranjas nos ayudan en la búsqueda de trabajo. Además sirven para mejorar la comunicación con los demás y el entorno. Nuestros proyectos profesionales alcanzarán un efectivo éxito.

Las velas naranjas

Las velas azules interfieren en nuestros estados de ánimo, apaciguan nuestro cuerpo y lo serenan.

Las velas azules

Las velas blancas consiguen la limpieza absoluta. Todo lo negativo que nos envuelve fluye bajo la tranquilidad y se consigue un estado de paz donde todo lo malo parece no existir.

La vela blanca

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