Las emociones

En muchas ocasiones expresar las emociones es necesario y si lo hacemos con total libertad mejor. Pero hay momentos en los que es preferible que las emociones sean controladas.

A lo largo de un día podemos llegar a sentir numerosas emociones tales como el miedo, la alegría, el estrés, la clama, la curiosidad, atravesamos por diferentes estados de ánimo, todo depende del día que tengamos, o del pie con el que nos levantemos de la cama. Está claro que sentir es algo característico del ser humano. Experimentar diferentes sentimientos es algo muy beneficioso, ya que puede indicar que estamos viviendo la vida de un modo satisfactorio sin privarnos de nada. 

Pero el problema puede surgir cuando la forma de vivir es excesiva y esas emociones llegan a sobrepasar todos los límites. Aunque es bueno que nos dejemos llevar también debemos saber controlar nuestros estados de ánimo para lograr tener un mayor equilibrio.

Lo que cada emoción representa

Todas las emociones que sentimos los seres humanos tienen una función; de este modo el miedo sirve para alertarnos de que algo nos amenaza de manera inmediata, mientras que la ansiedad nos avisa de un peligro todavía lejano. Por su parte, la tristeza nos transmite información sobre la pérdida de un ser querido o sobre algo que nos produce malestar. Por el lado contrario, la alegría nos señala que algo que sucede nos gusta y nos resulta agradable.

Formas de sentir y controlar las emociones en nuestro cuerpo

Hay síntomas que hacen que identifiquemos las emociones de forma rápida y sencilla. Aunque en algunas ocasiones esas sensaciones nos producen malestar son de gran utilidad porque nos sirven de ayuda para que seamos capaces de sobrevivir. No son perjudiciales pero si pueden provocar que se vivan de forma desagradable.

Cuando se realiza algún esfuerzo para tratar de controlarlas es cuando pueden surgir más problemas que los que provocan las emociones por sí solas.

La necesidad de controlas las emociones no significa que las tengamos que reprimir sino que sirve para que sepamos hacer frente ante situaciones en las que lo más conveniente es no reflejarlas. 

Para tratar de controlar las emociones más negativas, lo más indicado es que intentemos respirar de un modo más pausado. Mientras que en el control de las positivas lo más aconsejable es no mostrarse demasiado entusiasmado.

Es bueno tomarse un tiempo para tratar de encontrar una respuesta a la situación que ha provocado nuestra reacción. La realización de ejercicios de respiración y relajación sirven de ayuda para conseguir un mayor control sobre las emociones. 

También es fundamental conocerse a uno mismo así se sabrá mejor la capacidad que tenemos para tratar de controlas las emociones. Así seremos capaces de lograr el equilibrio.

 

 




Emociones

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: