EL PECADO DE UN HOMBRE

 

Un hombre salió una tarde a la azotea de su casa.

Bostezando soñoliento divisaba el panorama.

De repente entre cortinas se dibujo una figura.

Una mujer muy hermosa que se bañaba desnuda.

Le dejo ver sin querer todos sus bellos encantos.

Lo sedujo con su cuerpo bello como de sirena.

Despertando en aquel hombre aquellas bajas pasiones.

Los deseos incontrolables que no pudo reprimir.

Pues lo arropo como el fuego aquel pobre miserable.

Que débil aquel llamado no quiso escuchar razones.

Pues las llamas lo abrasaron como a un espeso bosque.

Por lo que en su desesperación invadió terreno ajeno.

No tomando de sus fuentes para apagar el incendio.

Pues cabalgo galopante hacia el poso del vecino.

Y tomo de aquellas aguas para apagar aquel fuego.

Aun sabiendo que ese poso para el era prohibido.

Pero esas aguas prohibidas envenenaron su alma.

Penetraron cual espada dentro de su corazón.

Cuando traspaso el lindero y piso terreno ajeno.

Se vieron las consecuencias de esa mala decisión.

El fruto de aquel encuentro produjo lo inesperado.

Pues la semilla plantada empezó un día a germinar.

Desesperado aquel hombre ensancho su territorio.

Se adueño de lo próivido sacrificando a su dueño.

Pero el bosque destruido produjo un fuerte verano.

Alejando aquellas nubes que regaban el plantío.

Por eso aquella plantita se seco por falta de agua.

Convirtiendo el paraíso en un horrible desierto,

Pero un día fue confrontado el hombre que había pecado.

Reconociendo sus faltas a Dios le pidió perdón.

El cielo que por su culpa pues se encontraba cerrado.

Volvió a refrescar la tierra con sus lluvias nuevamente.

Y asì aquel hombre imprudente aprendiò bien se lecciòn.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: