EL DOLO

(TEORÍA GENERAL DEL DELITO DE FRANCISCO MUÑOZ CONDE, RESEÑA CAPÍTULO VI)

El libro titulado “teoría general del delito”, publicado en su Cuarta reimpresión de la tercera edición por la editorial Temis en 2017, fue escrito por el autor Francisco Muñoz Conde. Con 211 páginas, el libro se encuentra compuesto por 18 capítulos.

En los próximos días, se subirá una reseña por cada uno de los capítulos que abarca dicho libro. Hoy, se analizará el capítulo VI denominado "El dolo". 

VI. EL DOLO.

Este capítulo se encuentra compuesto por 4 apartados denominados : 1. Tipo de injusto del delito doloso, 2. El dolo (A. Elementos [a. elemento intelectual y b. elemento volitivo] y B. Clases [a. dolo directo y b. dolo eventual]), 3. Error de tipo y 4. Otros elementos subjetivos del tipo de injusto.

Tipo de injusto. El tipo de injusto no está compuesto sólo de elementos objetivos de naturaleza descriptiva o normativa; sino que tiene una vertiente objetiva (tipo objetivo) como una subjetiva (tipo subjetivo). En la objetiva se incluyen todos aquellos elementos de naturaleza objetiva que caracterizan objetivamente el supuesto de hecho de la norma penal, o de tipo penal (sujeto activo, conducta, formas y medios de acción, resultado, relación de causalidad y criterios para imputar objetivamente el resultado a la conducta, objeto material, etc.); en la subjetiva se encuentra el contenido de la voluntad que rige la acción (fin, selección de medios y efectos concomitantes).

Dolo. El término dolo tiene varias acepciones en el ámbito del derecho. En el texto se entiende como conciencia y voluntad de realizar el tipo objetivo de un delito.

Elementos. El dolo está compuesto por dos elementos: uno intelectual o cognitivo y otro volitivo.

a) Elemento intelectual. Para actuar dolosamente, el sujeto de la acción debe saber qué es lo que hace y conocer los elementos que caracterizan su acción como conducta típica. Este elemento se refiere a los elementos que caracterizan objetivamente a la conducta típica (elementos objetivos del tipo): sujeto, conducta, resultado, relación causal o imputación objetiva, objeto material, etc.

b) Elemento volitivo. Para actuar dolosamente no basta con el mero conocimiento de los elementos objetivos del tipo, es necesario, además, querer realizarlos. Este querer no se confunde con el deseo o con los móviles del sujeto. El elemento volitivo supone la voluntad incondicionada de realizar algo (típico) que el autor cree que puede realizar; si el autor aún no está decidido a realizar el hecho o sabe que no puede realizarse, no hay dolo, bien porque el autor no quiere todavía, bien porque no puede querer lo que no está dentro de sus posibilidades.

Clases. Se distingue entre dolo directo y dolo eventual.

Dolo directo. Esta clase de dolo puede distinguirse en grados. En el Dolo directo de primer grado El autor quiere realizar precisamente el resultado (delitos de resultado) o la acción típica (delitos de mera actividad). El Dolo directo de segundo grado incluye los casos en los que el autor no quiere directamente una de las consecuencias que se va a producir pero la admite como necesariamente unida al resultado principal que pretende; no basta con que prevea la consecuencia accesoria, es preciso que, previéndola como de necesaria o segura producción, la incluya en su voluntad.

Dolo eventual. El sujeto se representa el resultado como de probable producción y, aunque no quiere producirlo, sigue actuando, admitiendo su eventual realización.

Error de tipo. El autor debe conocer los elementos objetivos (descriptivos o normativos) integrantes del tipo injusto. Cualquier desconocimiento o error sobre la existencia de algunos de estos elementos repercute en la tipicidad o, por lo menos, excluye el dolo. El error sobre un hecho constitutivo de la infracción penal excluye el dolo y, cuando sea vencible, deja subsistente una posible responsabilidad a título de imprudencia, cuando éste especialmente prevista esta forma de realización del tipo. El error invencible, aquel que el autor no hubiera podido superar ni aún empleando una gran diligencia, excluye la responsabilidad tanto a título de dolo como de imprudencia, por lo que ni siquiera puede hablarse de tipicidad penal.

Clases de error de tipo: 1. Error sobre el objeto de la acción (error in objeto vel in persona); 2. Error sobre la relación de causalidad; 3. Error en el golpe (aberratio ictus); 4. dolus generalis; y 5. Error sobre elementos agravantes o calificadores.

1. Error sobre el objeto de la acción (error in objeto vel in persona). En principio, es irrelevante la cualidad del objeto o de la persona sobre los que recae la acción; sin embargo, cuando los objetos son heterogéneos (se quiere matar al perro del vecino pero se mata al vecino) el error dará lugar a un concurso entre el delito que el sujeto quiere realizar y el resultado imprudente realizado.

2. Error sobre la relación de causalidad. En principio, las desviaciones inesenciales o que no afectan a la producción del resultado querido por el autor son irrelevantes. Por el contrario, si el resultado se produce de un modo totalmente desconectado de la acción del autor, a lo sumo podrá imputarse el hecho como tentativa, aunque podría no ser imputable (en algunos casos, por la falta de imputación objetiva del resultado de la acción).

3. Error en el golpe (aberratio ictus). Se da sobre todo en los delitos contra la vida y la integridad física (el autor por su mala puntería mata a B, cuando quería matar a C; se considera que hay tentativa de homicidio doloso en concurso con un homicidio imprudente consumado. Un sector de la doctrina considera que, tratándose de resultados típicos equivalentes, la solución debe ser la misma que en el error in persona y aprecia un solo delito doloso consumado).

4. Dolus generalis. En este caso el autor cree haber consumado el delito, cuando en realidad la consumación se produce por un hecho posterior (atribuible al autor) -como cuando el autor estrangula a la víctima y cree que la mató, después la arroja por un precipicio para ocultar su delito; la víctima solo estaba desvanecida, pero murió como consecuencia de la caída).

5. Error sobre elementos agravantes o calificadores. Determina la no apreciación de la circunstancia agravante o, en su caso, del tipo cualificado o privilegiado.

Otros elementos subjetivos del tipo injusto. Cuando coincide el tipo objetivo y el tipo subjetivo se da la congruencia perfecta que normalmente existe en el delito doloso consumado. Sin embargo, en algunos delitos específicos se requiere la presencia de especiales elementos de carácter subjetivo; estos elementos no coinciden con el dolo, por ejemplo, la intención, el ánimo, etc.

 

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