recuerdos

Divagaciones recuerdos y amor

Me encontraba acostado en la cama con las manos detrás de la nuca, en completa oscuridad. Hoy me siento especialmente melancólico, laxo, sin ánimo, sin ganas de hacer nada. A ustedes también les habrá pasado seguramente, no es necesario un motivo en especial, es más bien un estado anímico circunstancial afortunadamente.

Divagando

Estaba inmerso en una acción retrospectiva, divagando de pensamiento en pensamiento. Recuerdos que creía absolutamente olvidados, hoy regresan cargados de las mismas emociones de antaño, que en su momento agitaron y conmovieron mi mundo interior. De esas divagaciones extraigo un episodio particularmente notable orlado de una aureola vívida, conmovedora. En mis sueños más disparatados nunca soñé, ni pasó por mi mente ser en algún momento amante de la esposa de mi mejor amigo. El y yo; nos criamos juntos, éramos como hermanos, su casa era mi casa y la mía la suya. Siempre fuimos muy unidos, en fiestas, en serenatas, excursiones, deportes…

La confesión

A los 17 años nos separamos por dos años, en los cuales yo; me dediqué a estudiar, los visitaba esporádicamente, cuando los estudios me lo permitían. En ese ínterin Jorge mi amigo se casó con Yolanda una conocida de ambos, una joven muy linda, tenía buena figura con mucho sexapil. En los inicios Yolanda nos confundió a Jorge y a mí, los dos gustábamos de ella y ella parecía o fingía no darse cuenta, así lo presumía yo. Hasta que un buen día en el que nos encontrábamos hablando solos los dos, en el mejor momento ella me confiesa –yo; estoy enamorada de Jorge, Alfonso a ti te quiero como a mí mejor amigo- si no estuviera enamorada de él, tú serías el elegido de mi corazón.

Siempre estoy contigo y no con Jorge –un día me pregunté cual de los dos me atraía más y luego de pensarlo detenidamente descubrí que Jorge llenaba mis sentimientos- En todo ese momento solo escuché sin pronunciar palabra, asimilé lo mejor que pude su confesión –le sonreí y le dije- él también está enamorado de ti –ella asintió- ya lo sé. Me puse de pié, le di un beso en la mejilla y me despedí –comprendiendo que ya no había nada que hacer- Adiós. Dos meses después me fui a otra ciudad a estudiar.

Matrimonio y sufrimiento

El matrimonio de ellos desde un comienzo estuvo mal, las pocas veces que los visité servía de paño de lágrimas de ella y hombro de apoyo de él. Pasando el tiempo Jorge se transformó en un antisocial, se reunía con gente inconveniente, se sumergió en las drogas, empezó a maltratar de hecho y palabras a Yolanda, recetándole una vida de sufrimientos y dolor. Ella veía impotente como el joven agradable que conoció en otros tiempos se degradaba más cada día, convirtiéndose en un indeseable.

Desenlace

Poco antes de regresar al pueblo; ya, Yolanda y Jorge se habían separado y al poco tiempo mi amigo muere trágicamente en un accidente de tránsito con otro individuo bajo el efecto de las drogas. Lamentablemente ni siquiera pude estár presente en su funeral. Regreso y luego de unas semanas me encuentro con Yolanda, mi impresión al verla fue gratificante. Estaba más linda, la madurez que la vida le había dado casi que obligadamente, le daba un aire, una apariencia de ser más mujer. Nos abrazamos bañados de un mar de emociones y desde ese momento fuimos inseparables. Una cosa nos llevó a la otra, pronto nos convertimos en amantes.

El final

Andando el tiempo me di cuenta que lo nuestro era solo carnal, pasional, esa atracción que un día nos unió finalmente se enfrió y nos separamos. Yolanda tendrá siempre un lugar especial en mi corazón y recuerdos. Por su amistad, por su amor, por su pasión inagotable. Me muevo inquieto en la cama; ya el sueño me alcanza. Mis divagaciones me han dejado exhausto. Hasta mañana.

 

 

 

 

 

mancha1

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