Dinero, el DINERO es uno de los bienes más preciados actualmente por el mundo contemporáneo y antiguo.  Decir Dinero es hablar de un tema que a todo el mundo le interesa. De él se desprenden tantas teorías antagónicas, mitos, leyendas y acontecimientos de la historia. Por Dinero muchos reinos han caído, por Dinero pueblos enteros han desaparecido. 

El Dinero representa para el hombre una vida de placeres materiales. Por dinero fue entregado el mayor pobre de la historia Jesucristo, por dinero ha habido guerras enteras y civilizaciones han desaparecido. Todos hemos sido testigos en la historia de las grandes "conquistas" del hombre en nuevas tierras en busca de oro.

Las grandes guerras se generan por posesiones materiales; que a fin de cuenta se resumen en Dinero. Es por ello que me parece sumamente interesante escribir sobre el particular. Cuando estaba chico pensaba: si el problema es la falta de dinero que tienen las personas en el mundo por qué razón no se realiza una gran cantidad de dinero y se resuelve el problema. Esta pregunta de un chico, que parecía sencilla, da respuesta a una serie de hechos interesantes de estudiar. Y responde a ese aparente problema que existe en nuestra actualidad. El Problema de la economía no es ni será la falta de dinero, porque en la actualidad se produce más dinero del que se producía antes. Los bancos generan dinero cada vez que realizamos un préstamo; simplemente colocando una cifra en su computador a nombre nuestro, para cobrar intereses.

En definitiva, el problema económico de nuestro mundo no es la falta de dinero. Si imaginamos por un instante que poseemos una cantidad inmensa de dinero, pero no le podemos dar el uso adecuado, es decir no tenemos la posibilidad de gastar dicho dinero en bienes y servicios que nos mejoren la calidad de vida, entonces ¿de qué serviría dicho dinero?

El Dinero, entonces cobra valor sólo cuando existe la posibilidad de que el mismo sea intercambiable por objetos materiales que mejores la calidad de vida. Esa es la realidad.  Al menos, la realidad de la mayoría de las personas; pero es un buen análisis revisar cada una de las posturas u opiniones que se tejen en torno a ello. Por ejemplo, existen personas que son felices sin la posesión de bienes materiales que haría feliz a otras personas. También existen personas que teniendo tanto dinero y la capacidad de comprar todo lo que deseen no llegan a obtener la felicidad. 

Evidentemente, la felicidad no tiene nada que ver con la cantidad de dinero que se posea, sino con el valor que se le da a dicho dinero y las comodidades que ello representa. Es por ello, que cultivar el espíritu, para determinar qué tanta influencia puede tener en nosotros la falta de bienes materiales es en esencia la razón de nuestra riqueza. Hay quienes tienen mucho dinero, pero se sienten pobres de espíritu y por lo tanto infelices. Hay quienenes tienen poco dinero, pero se sienten felices con lo poco que tienen; pero también hay quienes tiene mucho dinero y son felices y quienes tienen muy poco dinero y por ello se sienten desdichados; esto nos lleva a razonar que las variables Dinero-Felicidad no son ni directa ni inversamente proporcionales, sino que son independientes una de la otra. Y que todo depende del concepto de felicidad que ello implica.

Ganar Dinero: otro tema delicado.

Luego de ese pequeño análisis debemos centrarnos en la forma de adquirir dinero. Los caminos para ello, son infinitos, sin embargo la mayoría de las personas se mantienen en una sola idea de adquirir dinero, o más bien dos: una que sigue la mayoría y otra que poco a poco va incrementando en el tiempo. La primera es el empleo. Esta forma tiene su historia desde la revolución industrial más o menos. Pero fue desde allí que el empleo como medio de adquisición de bienes y servicios comenzó a proliferar, posteriormente se inició una forma de aquirir riquezas materiales mediante el autoempleo. Este era más independiente y eras un poco más libre, sin embargo los que emprendían este duro camino debían sufrir los inicios rudos de un sistema de vida en el que no te podías dar el lujo de perder. Posteriormente o a la par surgió la idea de que todos podemos ser dueños de empresas, que no se requiere un capital extremo para ello, sino que se debe trabajar duro y conseguir personas que deseen hacer lo mismo. Surgieron sistemas piramidales y grandes estafas. Algunas todavía proliferan; sobre todo en internet. Luego están los inversionistas. Son aquellos que dicen: no trabajes por dinero, has que el dinero trabaje para tí.

No estamos aquí para juzgar cuál es buena, cuál es mala y cuál es la peor, sólo saber que existen y que cada quien se acomoda donde considere que tiene la capacidad para ello. 

Hay mucho más que escribir sobre este tema, pero habría que hacer un libro completo sobre el mismo.

César O. Delgado.

cesarodelgado@gmail.com

 

dinero

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: