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¿COMPRA RESPETO EL DINERO?

 

Ese mítico bien perseguido por todos o por casi todos, el sempiterno y amado dinero, que compra techo, vehículos, escolaridad, comodidades, viajes, negocios, atención médica…, el remedio casi de todas las carencias materiales. Sin embargo este recurso aún con toda esa utilidad, que aparentemente se podría calificar de insustituible hay cosas que no puede comprar. Piensen, pregúntense, a veces los millonarios tienen carencias de de amor, bienestar, estabilidad emocional, autoestima, relaciones funcionales entre parejas y entre familia…

Opinan algunos; que el dinero, el poder y la fama, transforman al hombre. Hay otros que piensan que esta premisa es mentira. Lo descubren, revelan sus verdaderos valores, se le quita la máscara a la personalidad. Tengamos en cuenta a las personas que denotan actitudes déspotas una vez alcanzado el camino de la riqueza, pero antes se escondían detrás de una escarapela de falsa humildad. El dinero, la fama o el poder, no son los culpables, sino los antivalores. La carencia de modelos familiares o parentales, de principios sólidos, los hacen caminar por caminos escabrosos.

Dinero ¿un mal necesario?

Es cierto; el dinero es necesario, todos sabemos que sí, pero no para ser felices, sino para adquirir lo necesario para vivir satisfechos y con comodidad. Se define el éxito como la capacidad de alcanzar los objetivos, las metas. Sin embargo la felicidad consiste en valorar, apreciar, lo que eres y tienes. Sin importar que seas ni tienes, no importa lo que seas y tengas…, no serás feliz hasta que aprecies el valor de lo alcanzado. El dinero, ya lo dijimos antes, compra casi todo lo material. Compra servidumbre, adulación, elogios, falsas amistades, también bienes útiles, diversidad de placeres, estabilidad económica y financiera.

Te conviertes en próspero empresario, que puede alimentar a muchas familias de trabajadores. Por otro lado hay quienes utilizan el dinero y lo material, para manipular y aprovecharse de las necesidades ajenas. Una salvedad, la culpa no es del dinero, sino del que mal utiliza el mismo. Padres que no comparten con sus hijos debidamente, tratan de compensarlos con regalos, incluso costosos. Parejas mal avenidas, con dificultades para expresar amor, recurren al factor dinero para suplir de alguna manera el afecto que no son capaces de transmitir.

Estamos claros que entre las cosas que el dinero no puede comprar es; el respeto. Si lo quieres tienes que darlo. El silencio que percibas a tu rededor y el silencio no es signo de respeto, no; necesariamente. Puede atribuirse a que temen perder beneficios y privilegios que tu riqueza les proporciona. El respeto es entendible como el trato autentico y amable, cortés, admiración, relación interpersonal sin juicios peyorativos o desvalorizadores. Para tenerlos hay que sembrar lo mismo.

El dinero para comprar consciencias

Hay personas frustradas por no conseguir el respeto de sus parejas, a pesar de los regalos costosos, lujosos. La impresión y el agradecimiento pueden durar unas horas o días, al cabo de cierto tiempo reaparece el trato injusto. Usa el dinero y lo material para tus satisfacciones personales y familiares, nunca sacrifiques tu dignidad y respeto, pues lo material no te daría ninguna compensación. El respeto se gana ofreciéndolo así como auto-respetándose. Si nos convertimos en cómplices silenciosos de abusos contra nosotros, somos corresponsables del irrespeto. No es necesario enfrentarse a nadie para neutralizar los excesos ajenos, solo identificar derechos propios y ajenos, y funcionar en base a ello. Expresar opiniones y emociones con tono justo es suficiente y distancia prudente si las irregularidades se repiten.

Es posible que las reacciones ajenas sean respuesta a tu propia provocación o permisividad. No vemos nuestros excesos, pero los ajenos sí. ¿Y si nosotros estamos propiciando contraataques, sin darnos cuenta? ¿Estamos seguros que toleraríamos en los demás, lo que hacemos nosotros? Es para pensarlo. Por más dinero y materialismo que inviertas para cerrar heridas, no lo conseguirás, a menos que muestres la combinación del arrepentimiento y el respeto. Esta combinación es más efectiva y presagia rectificaciones. Es improbable que me desvaloricen si me respeto a mí mismo y a los demás.

Cosechamos lo que sembramos

Lo que consigues con acciones nobles, no lo consigues con dinero. Todos respetaban a la Madre Teresa de Calcuta… ¿Por qué? ¿Por qué no requería riqueza para merecerlo? ¿No has conocido amistades o has tenido familiares escasos de recursos económicos y al mismo tiempo respetable? ¿Cómo lo lograron? ¿Y cómo explicas que otros sean irrespetados a pesar de su inmensa fortuna? ¿Dónde está la clave? ¡En lo que cada quien siembra con sus acciones!


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