Dile que le quieres. Díselo ahora, no esperes a San Valentín, que nadie te indique cuándo y cómo expresar tus sentimientos. Acaríciale con tus palabras. Arráncale una sonrisa; notarás que es la misma que te capturó el día que le conociste. Inspira su aroma; será como la primera vez, el perfume de su piel te invadirá de nuevo y ese extraño vacío que te hizo flotar entonces, te hará volar ahora. Deja que su pelo se enrede entre tus dedos mientras le miras a los ojos. Descubrirás que son más hermosos, que la luz de los años los ha vestido de gala y que aún continúan fundiéndote. Acerca tus labios a los suyos lentamente, recréate con el  agradable calor de su aliento entrecortado y bésale. Pero de verdad. Con el mismo deseo con el que se rozaron vuestras caras, con la misma pasión del primer encuentro. Entonces, vuelve a recordarle que le quieres, que tu vida y la suya son una, que respiras porque sabes que está a tu lado. Tendrás un instante mágico en el que serás feliz, en el que este mundo trágico desaparecerá, se esfumará y se perderá lejos de tus sentidos. Un momento maravilloso que deberás guardar solo un poco . Porque te habrá llenado tanto que buscarás repetirlo una y otra vez. No esperes a San Valentín. Yo no pienso hacerlo.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: