¿Diferencia genética en abuso del alcohol? II

La diferencia genética parece desarrollarse también en el cerebro. Un estudio longitudinal de adolescentes entre 12 y 21 años, dirigido por Reagan Wetherill de la Universidad de Pensilvania, mostró que ciertas personas que abusaron del alcohol y experimentaron apagones, fueron menos capaces de reprimir sus acciones. Es posible ver esto en escáneres cerebrales, incluso antes de que bebieran alcohol.

Peor aún, los estudios en ratones sugieren que el consumo excesivo de alcohol produce cambios adicionales en el cerebro. También es preocupante que las mismas personas que son más propensas a apagones −adolescentes y estudiantes universitarios− se encuentren en una edad más vulnerable en el aspecto físico. "Cada vez hay más evidencia de que, en particular, si eres más joven, no es seguro para un cerebro en desarrollo", dice Haas.

Eso se debe a que los adolescentes son más sensibles a los efectos del alcohol que los adultos. Los pasadizos del consentimiento

Al igual que los factores de riesgo, las consecuencias de los apagones no solo son peores para los adolescentes, sino también para las mujeres. Haas y sus colegas demostraron que las mujeres que experimentan apagones eran más propensas, durante él, a participar en conductas sexuales de riesgo, en comparación con los hombres y bebedores que no los sufren. La evidencia también muestra que las mujeres con antecedentes de agresión sexual son más propensas a ser revictimizadas si están en un apagón inducido por el alcohol, en comparación con los bebedores compulsivos que no perdieron el conocimiento.

Esto se debe a que corren el riesgo de tomar decisiones equivocadas cuando están bajo la influencia del alcohol, en especial cuando se trata de evaluar situaciones que podrían ser peligrosas. Además, también están en riesgo después, porque no pueden confiar en sus recuerdos.

Esto significa que hay un círculo vicioso. Aquellos que experimentan apagones pueden ser más vulnerables, en el momento, a atacantes potenciales. Pero si intentan presentar cargos después, también son vulnerables a que se desestimen sus casos.

apagón II

Eso es cierto, incluso, en lugares donde hay un "consentimiento afirmativo", donde hay asalto sexuale a menos que alguien haya indicado su voluntad.

Si una de las partes sufrió un apagón, eso complica las evidencias. Por ejemplo, en Canadá el consentimiento es necesario. Hace poco, en una investigación de Globe & Mail, encontró que los tribunales privilegian a las denunciantes tan ebrias que pudieron haber sufrido un apagón parcial, pero, al mismo, no consideran una fuente de información confiable a un denunciante que sufrió un apagón.

En Estados Unidos, mientras tanto, las leyes varían según el estado. Pero Nueva York, por ejemplo, dice que la incapacidad mental es válida legalmente solo si se recibió de manera involuntaria una bebida o droga, no por haber elegido beber.

Pero dado que las personas que sufren un apagón pueden parecer altamente funcionales, los acusados pueden argumentar que no se dieron cuenta. "No siempre tienes que [parecer] intoxicado para sufrir un apagón".

Sarah Hepola tiene una amplia experiencia en este tipo de desconexión. Ella dice que, durante sus apagones, solía ser funcional. Participaba en conversaciones y respondía a bromas, de la misma manera que los sujetos de Goodwin podían realizar cálculos. Solo quienes la conocían bien podían reconocer su aspecto de "ojos vidriosos y desenchufados" al momento de sufrir un apagón. "Era como si nadie estuviera en casa...

Sin importar cómo ella era vista por los demás, Hepola sabe que no estaba en sus cabales. Definitivamente creo que mis decisiones se vieron perjudicadas", dice Hepola. "Un individuo puede sufrir un apagón de consciencia y parecer estar dando su consentimiento, pero en realidad no tienen consciencia o la capacidad de darlo", advierte el Amherst College en su política de mala conducta sexual.

De manera similar, la Universidad de Michigan afirma: "Según la ley, una persona que está intoxicada no puede dar consentimiento a la actividad sexual, lo que significa que la intimidad sexual con alguien que está 'incapacitado mentalmente ' cumple con la definición legal de agresión sexual".

borracheras

Esto hace que los apagones sean un marcador útil y una forma de predecir comportamientos perjudiciales.

Por estas razones, las preguntas sobre apagones por alcohol se utilizan cada vez más en cuestionarios y mecanismos de detección que buscan determinar si alguien es un bebedor aficionado o problemático.

Detectando apagones

Mary-Beth Miller, una psicóloga especialista en adicciones de la Universidad de Misuri, descubrió una técnica de intervención simple que podría ayudar a los consumidores a reducir el consumo de alcohol, que implementó en primera instancia en veteranos del ejército y luego en bebedores universitarios.

La intervención se llama "retroalimentación normativa personalizada". Es un cuestionario en línea que pregunta a las personas sobre sus hábitos de bebida e informa cuánto beben en comparación con otras personas de edad y antecedentes similares. Los apagones, descubrió el equipo, sirven como una "situación de quiebre, después de la cual las personas pueden aprender y tener más probabilidades de responder a la intervención".

Los cuestionarios para detección sobre consumo de alcohol ahora preguntan de manera rutinaria acerca de experiencias con apagones previos, algo que facilita encontrar a las personas que necesitan ayuda. No es eficaz, por ejemplo, preguntar solo sobre la cantidad de alcohol que ha bebido una persona. "Si estás buscando apagones de manera específica, la evaluación será más precisa, en lugar de tratar de intervenir a todas las personas que ingresan a la clínica", dice Miller.

Estas intervenciones no requieren mucho tiempo ni son costosas, condiciones que hacen que Miller tenga la esperanza de que ella y sus colegas puedan aprovecharlas para desarrollar intervenciones más efectivas. Otros investigadores esperan que preguntar sobre los apagones previos ayude a reducir otros tipos de conductas de riesgo. "En definitiva, es interesante que un apagón es una de las consecuencias más negativas del consumo de alcohol, y podría ser un indicador para problemas más complejos", dice Haas.

Para aquellos que experimentan apagones regulares, un buen primer paso es monitorear mejor su propia ingesta de alcohol y pedirles a sus amigos que hagan lo mismo. Hepola puede ver señales de alerta si mira al pasado. "Algunos comportamientos desordenados se vuelven material para chistes y se normalizan, y algunas veces nos distanciamos del daño emocional y físico que causa [el alcohol]", dice Hepola.

Ahora, ella ha estado sobria durante ocho años y se alegra de no caer en las trampas oscuras de la pérdida de memoria.

Fuente Historia/Melissa Hogenboom/BBC Future/www.bbc.com/mundo/vert-fut-44775253

mancha1

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: