Día sábado de agosto con mucha lluvia

Un día sábado de agosto. Me encontraba parado frente al ventanal del estar de mi casa que daba al frente de la calle, tenía las manos entrelazadas a mi espalda, mirando distraídamente la lluvia torrencial desatada hoy. Las gotas de agua de inusitado tamaño, golpeaban inmisericordes el vidrio de mi ventana, el agua corría a raudales por las cunetas de la calle, su nivel ya superaba largamente la superficie de la acera.

Miro a mi izquierda, cuando un celaje rojo capta mi atención; era una figurita toda de rojo que avanzaba penosamente, estaba aproximadamente a unos 15 o 20 metros de distancia de donde yo me encontraba parado, la capucha roja le cubría completamente la cabeza y la cara. Noté que caminaba chapaleando el agua con cierta parsimonia, como si le agradara. Sonreí, me daba envidia no estar haciendo lo mismo que la graciosa figura objeto de mi atención. Y ¡Oh! un imponderable. De repente la figura de rojo dió un traspié y cae en medio de la acera.

Desde donde estoy observando la situación, la miro luchando para ponerse de pie, no lográndolo. Me decido entonces a ir en su rescate; de un salto abro la puerta de la casa, recorro los siete u ocho metros que me separan de la reja de la calle en un santiamén, cruzo la calle volando, afortunadamente en ese momento no hay vehículos circulando, me arrodillo y, levanto de un viaje a la persona del suelo que, para mi sorpresa es una linda joven, pálida, asustada, con los ojos muy abiertos. Miro a un lado y a otro y cruzo la calle raudamente rumbo a mi casa. Había dejado abierta la puerta de la casa, lo cual me permitió entrar rápidamente a la misma con mi linda carga.

La acuesto en el mueble-diván de la sala- ella gimió quedamente- Como te sientes - le pregunto- ¡Me duele mucho el tobillo! -Quítate el impermeable, por favor- casi no puedo moverme- contesta- Te ayudo, procediendo a hacerlo- la incorporo a medias, quitándole el impermeable- Está empapada de pie a cabeza- Tienes que quitarte la ropa o te vas a resfriar- ¡No por favor! Niña si no lo haces te vas a enfermar- Te voy a llevar a una habitación para que te quites esa ropa y te cambies, en ella hay ropa de mi hermana, úsala- La tomo en brazos y la llevo a la habitación en cuestión-

Shuss, shuss, comienza a estornudar repetidamente- Te refriaste- te traeré algo que te haga entrar en calor- Me dirijo a la cocina para hacer café, minutos después le entrego una taza de café caliente con un poco de brandy- Tómalo lentamente- resultando que al tomar el primer sorbo comenzó a toser. Tomalo por favor, le aconsejo- Cambiate, ponte lo que quieras, acuéstate y arrópate, que ya vengo a recoger tu ropa mojada para lavarla y secarla-

¿Quien es ella? ¿De donde viene? ¿Que hacer

Salgo de la habitación, ya en la sala, me siento en una poltrona, todavía sorprendido por los acontecimientos resientes. ¿Quien es ella? ¿De donde viene? ¿Que hacer? Ella es una muchacha de aproximadamente unos 22 o 23 años, bonita, hasta donde he visto en este momento es una incógnita.

lluvia

Ha pasado casi media hora, son; las 6,30 de la tarde. Voy a ver como se encuentra. Toco la puerta y entro en la habitación- Hola como te sientes- bien- ¿Como te llamas? Ava- Bien Ava, tienes hambre- no se- ¿como no sabes? ¿Quieres que le avise alguien que estás aquí? ¡No, no, por favor! Como quieras. Voy a hacerte una sopa de pollo, te apetece- Por favor- Una hora después, le llevo una taza de sopa, pan y una taza de té- Lo cual se lo devoró todo-

Las preguntas se agolpan en mi mente. Bien mañana será otro día, tiempo es lo que sobra aparentemente. Voy a su habitación; hola Ava, como te sientes- bien gracias- Deseas algo más- No, no- quieres que llame a algún familiar tuyo, denegó con su cabeza, de sus ojos brotaron dos lágrimas furtivas- Respeté su silencio- Te prendo la tv- no gracias- te dejo la luz encendida- No, gracias- Mañana hablamos entonces, duerme bien, hasta mañana-

Son las seis de la mañana del día siguiente, me levanto de la cama y me dirijo al baño. Me dí una ducha con agua fría, para despabilarme completamente. Ya en en mi habitación me visto prestamente- Recuerdo los acontecimientos de ayer y solo me quedan interrogantes- Ava aún no se ha levantado, imagino que por estar cansada y conmocionada tras lo accidentado de la tarde pasada. Entro en la cocina a preparar café- Preparo una bandeja con galletas y café caliente y me dirijo a la habitación ocupada por la bonita joven.

 

figura

¡Oh! Sorpresa la habitación se encuentra vacía. La cama estaba correctamente arreglada y la ropa usada, doblada primorosamente encima de una silla; su ropa no estaba, lo que es indicativo que se vistió con la misma al partir… [La ropa mojada el día anterior, ya seca] Miro a todos lados y, descubro una nota encima de la mesa de noche- No se como te llamas, te estoy sumamente agradecida, espero que en los próximos días, una vez resueltos mis problemas, estaré en condiciones de darte una explicación. Buen día.

Pasaron diez largos días que me parecieron toda una eternidad- De Ava ni señales- hoy al final de la tarde, tocan a mi puerta- Que extraño no espero a nadie- abro- en el marco de la puerta me encuentro con la linda figura de Ava riendo, aparentemente feliz- Hola como estás, pasa por favor- Ella se hecha en mis brazos, colgándose de mi cuello- diciendo, como te llamas- Fausto- Bien, mis problemas están resueltos, eran cosa de familia, si tienes paciencia para escucharlos te lo cuento todo- De mil amores mujer, tengo toda la vida para escucharte, dime...

mancha1

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: