Aunque parezca el título de una película de terror, los devoradores de energía son reales, tan reales que muchos de ellos viven entre nosotros, entre nuestros amigos, familia o conocidos, se hospedan bajo el mismo techo que nosotros o se sientan a la misma mesa. Algunos se esconden tras la apariencia de seres queridos, para así robar tus sueños y someterte. Son personas como tú y yo, solo que ya nacieron con un camino marcado en la vida, y como desperdiciaron la oportunidad de explorar nuevas sendas, pretenden que tu también le des la espalda. Te golpean con sus ideas retrógradas y con su rectitud moral hasta dejar tu cuerpo sin fuerzas.

También son conocidos como ladrones de motivación, pues su mayor labor consiste en destruir toda ansia o voluntad que tengas en cambiar tu vida, para así facilitarles el poder guiarte por el sendero que ellos ya han decidido para ti. El cambio es su mayor enemigo y por eso intentan siempre mantenerlo alejado.

A pesar de su nombre, su aspecto no suele ser terrorífico en absoluto, algunos suelen tratarte con amabilidad, con palabras dulces y frases cariñosas; aunque la finalidad del mensaje que te transmiten sea el martilleo prolongado de tu cerebro hasta poder moldearlo a su antojo.

Estos devoradores suelen convivir con nosotros casi diariamente, con lo cual es bastante difícil zafarse de ellos y es inevitable el contacto nocivo con sus alejadas ideas de lo que es la felicidad para nosotros. Aprovechan la debilidad de nuestras dudas para dominarnos, contestan con un categórico NO a todas nuestras preguntas porque dar otra respuesta diferente supondría asumir el riesgo de que tal vez la vida no es como ellos la pintan y darían un leve resquicio de esperanza a la ilusión, perciben SU realidad como la verdad absoluta y no dan cabida a nuevas ideas o propuestas.

Pero no hay que dejarse avasallar, no existen las verdades absolutas, las cosas no son como son y ya está, no eres la pieza de un puzle que ya han montado otros… A principios del siglo pasado la realidad era que el hombre no podía volar, ¿te imaginas lo que pasarían los hermanos Wright antes de que en 1903 hicieran su primer vuelo? o lo que se rieron de Graham Bell cuando dijo que podía hacer un aparato que, mediante un cable, permitiera conversar a dos personas separadas por miles de kilómetros o cuando Thomas Edison en 1879 aseguró que podría hacer que la noche no fuera tan oscura con tan sólo pulsar un botón.

En esta vida, la realidad no es simplemente lo que ves y rara vez lo que ves es todo lo que hay. La Historia ha demostrado que una sola persona puede cambiar el mundo pero no todo el mundo puede cambiar a una persona. Que una vida en la oscuridad no es lo mismo que una vida a oscuras y que ya va siendo hora de que nos hagamos ver.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: