Las raíces de la civilización occidental en Europa, Australia y Norteamérica se encuentran en la Grecia clásica, donde la visión dominante de la vida consistía en considerar a las personas "juguetes del DESTINO". La "SUERTE" en Occidente se considera, como algo caprichoso, como los números de la lotería. Por el contrario, para los chinos la suerte es algo que se puede favorecer y cultivar, algo que se encuentra, al menos en parte, bajo nuestro control: argumentan que no se podría explicar por qué algunas personas son tan afortunadas al tiempo que otras lo son tan poco si sólo estuviese gobernada por las llamadas "leyes de probabilidad".

Los antiguos CHINOS pensaban que había tres tipos de suerte. La primera sería aquella con la que nacemos (lo que explicaría la diferencia de oportunidades según la familia en la que se nace), y se denomina "suerte del cielo". La segunda categoría, llamada "suerte del hombre", es la suerte que nosotros mismos nos labramos, y con ella se asociarían los esfuerzos de "un hombre que se ha hecho a sí mismo".

Finalmente la suerte de la tierra es aquella que podemos generar aplicación algunos principios. Las prácticas puedes influir en diferentes concentraciones de chi y, a su vez, en tipos específicos de suerte asociados con diversas aspiraciones de la vida como la salud, la riqueza y la felicidad familiar. Este tipo de suerte no puede entenderse por completo hasta el momento en que uno mismo encarga la realización de cambios adecuados en el hogar.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: