“Todo lo desconocido atemoriza a cualquiera, pero cuando entre el miedo y la incertidumbre te das cuenta que puedes vivir mejor que en tu propia tierra te entran unas ganas enorme de ser dueño del mundo. . . en cualquier parte”. (Inmigrantes españoles de la dictadura franquista frente a la Estatua de la Libertad en Nueva York)

Cuando dejas lo cómodamente conocido y a tu alrededor solo ves gente, sitios y situaciones desconocidas, te queda solo una opción: Aprender a decir Hola, Bienvenido a todo lo nuevo y ver las cosas como los niños que ven algo por primera vez, no con desconfianza, sino maravillados ante lo que puede ser extraordinario y nuevo. Es lo que estoy tratando de hacer.

Deben estar desesperadas las personas que a riesgo de perder la vida se lanzan al mar en balsas o pateras, a vivir ilegales, mal pagadas en condiciones infrahumanas y con el miedo latente de deportación. Son personas que han decidido el riesgo a morir antes que vivir en un país con vejaciones y con pocas oportunidades de subsistir. Pero existen otros migradores, llamados los balseros del aire, que aun siendo de clase media, con ciertas comodidades como coche, trabajo, carrera universitaria, deciden dejar su país, ya sea por inseguridad o incompatibilidad política, económica o religiosa. Mientras que el primer tipo de inmigrante acepta el trabajo y las condiciones de vida que encuentre, el segundo se replantea siempre ¿habrá sido la decisión correcta? Porque el cambio puede ser radical: implica volver a comenzar.

Normalmente los balseros del aire dejan su país con una oferta de trabajo y miles de sueños, venden todo y meten su vida en cuatro maletas. Nunca la decisión de irse es neutral para los demás, siempre tienen algo que opinar. Los que se quedan son extremistas en su forma de pensar, o admiran la decisión (les gustaría irse también) o la critican: “Que fácil es irse en vez de luchar aquí y vivir como lo hacemos todos ¡”.

¿Es fácil irse? No , no lo es yo particularmente estuve una semana entera sin dormir hasta tomar la decisión definitiva, decidir vender tus bienes, decirle a tus seres queridos que te vas, dejar tu trabajo, tu día a día, todo lo que has construido para ser un extranjero en otro país es muy difícil.

Aprender a vivir nuevamente no es fácil, más aun cuando tienes conocimientos, costumbres y aprendizajes de años que debes replantear. Entras en una cultura completamente diferente y fascinante. Lo lógico sería aprender rápidamente y ser uno más de ellos pero las raíces te llaman y todo te parece tan distinto que llegas a sentirte solo. Extrañas saludar a todos en tu calle desde al panadero y carnicero ( que ya saben como son tus gustos) hasta a los amigos de siempre, tu trabajo, a toda tu gente y tus costumbres de fin de semana. Te sientes diferente hasta que decides ser igual.

El día que lleve a mi hijo al colegio, inmediatamente pedí cita con el director, pues me preocupaba el trato que iba a tener mi hijo extranjero, se molesto por el comentario y me indico que mi hijo era un chico universal y tendría que comportarse como tal, no como un extranjero. Esa fue una gran enseñanza para mi, pues nunca había pensando que al salir de mi país era UNIVERSAL, una ciudadana del mundo. Después de haber estado encerrada en mi misma y con miedo de acercarme a hacer amigos, me propuse a saludar, a preguntarle el nombre a todos aquellos que formarían parte de mi día a día, decidida a hacer de este país mi nuevo hogar. Si sentía un fuerte rechazo será la excusa perfecta para regresarme, pero no fue así. Ahora me siento en casa. Sigo extrañando mis afectos y mi idiosincrasia, pero las razones por las que me fui no han cambiado, por lo que no me arrepiento de estar en un país que me ha abierto las puertas y su gente me arropado como una de ellos, sigo siendo extranjera, o mejor dicho sigo siendo universal pero comprendí que tu hogar esta donde tú decides que este.

Consejos para los que están pensando dejar su país:

1- Piénsalo bien. ¿Realmente quieres hacerlo? ¿Tus razones son de peso? Aunque tengas una excelente oferta de trabajo, si tu vida familiar y social están bien y no tienes problemas de seguridad o incompatibilidad política, piénsalo, el aspecto cultural y la idiosincrasia que arrastras te lo hará muy difícil. El dinero no lo es todo.

2- Si te es posible, deja activos en tu país. No siempre tendrás oportunidades para irte, pero siempre podrás volver.

3- Desde que llegues se muy amigable, pregunta lo que no sepas, normalmente a la gente siempre le gusta ayudar.

4- Aunque te cueste un poco mas, aléjate de los barrios y colegios problemáticos y ubica una zona tranquila para vivir.

5- Acepta que eres universal. Trata de no comparar, todo es nuevo y diferente, acéptalo y disfrútalo.

¡ Bienvenido ciudadano del mundo ¡

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: