Dan Brown

Dan Brown nació el 22 de Julio de 1964 en Exeter, en EEUU. Fue el mayor de una familia episcopaliana formada por Richard G. Brown, profesor de matemáticas y escritor, y Constance, una compositora de música sacra que solía tocar el órgano en la iglesia. Debido al trabajo del progenitor, la residencia familiar se encontraba en el campus de la Universidad de Exeter, donde Dan cursó sus estudios hasta los 14 años.

Ya de niño mostró mucho interés por los puzzles, crucigramas y anagramas, y también desarrolló su pasión por los códigos secretos debido a que su padre les preparaba tanto a él como a sus hermanos, Gregory y Valery, juegos de pistas y acertijos para encontrar los regalos de cumpleaños y de Navidad.

Infancia

En la imagen, Dan Brown de niño tocando el piano

Aquellos pasatiempos supondrían la semilla del éxito que obtendría años más tarde con la literatura, aunque antes de eso su vida se dirigió hacia otras inquietudes. Después de estudiar en la Phillips Exeter Academy, se matriculó en la Universidad de Amherst para dedicarse a la literatura y fue miembro de la hermandad Psi Upsilon. Además de eso también cantaba en el club Amherst Glee, jugaba al squash, y asistía a las clases de escritura que impartía el novelista Alan Lelchuk.

En 1985 abandonó por un tiempo la universidad para trasladarse a Sevilla, en cuya universidad asistió como oyente durante un año a las clases de Historia del Arte. En esta ciudad se apasionó por las tapas, aprendió a bailar sevillanas, y le impresionó el auge de la opresión religiosa:

"Nunca había vivido nada igual. Los hijos de la familia con la que viví, luchaban por encontrar un equilibrio entre el mundo moderno y la antigua jerarquía de poder de la Iglesia en sus vidas. Sus padres consideraban que la Iglesia debía dirigir sus vidas, pero ellos veían eso como el viejo mundo y lo que querían era vivir en el nuevo. Por esa razón siempre existían conflictos."

Dicha experiencia fue utilizada por el escritor para su novela "La fortaleza digital".

La fortaleza digital

En la imagen, carátula del libro "La fortaleza digital"

Tras su regreso a EEUU, se licenció y trabajó durante una temporada como profesor de Inglés, pero se decantó por la música. Primero empezó mezclando efectos sonoros con aparatos electrónicos, y después se animó a fundar Dalliance, su propio sello discográfico. Con él editó "Perspective", un álbum para niños donde se imitaban los sonidos de los animales selváticos. Sin embargo, sus ilusiones pronto se desvanecieron debido al escaso éxito de ventas, así que decidió marcharse a Hollywood en 1991 para tratar de triunfar como pianista y letrista. Las cosas tampoco salieron como él esperaba, y acabó colaborando en la Academia Nacional de Compositores y dando clases en la Beverly Hills Preparatory School.

En la Academia conoció a Blythe Newlon, una historiadora de arte y pintora con la que mantuvo una excelente relación de amistad que se fue transformando en amor. Ella preparó eventos promocionales y le puso en contacto con personas de la industria para ayudarle en su carrera musical. De esta manera, Brown pudo editar varios discos entre los que se encontraban "Dan Brown" y "Angels & Demons", que no tuvieron mucha repercusión.

Blythe Newlon

En la imagen, Dan Brown y Blythe Newlon    

En 1993, la pareja regresó a New Hampshire, donde Brown dio clases de español para niños a la vez que trabajaba como profesor de Literatura Inglesa. Su vida cambiaría durante unas vacaciones en Tahití, leyendo la novela "La conspiración del Juicio Final", escrita por Sydney Sheldon:

"Fue una revelación porque hasta ese momento solo había leído a clásicos como Dostoyevski o Shakespeare. Ahí supe que quería ser escritor."

En 1997 contrajo matrimonio con Blythe, y juntos escribieron un libro en clave de humor titulado "187 hombres a los que evitar: guía para las mujeres frustradas románticamente".

Fue en una de sus clases donde realmente se dio cuenta del giro que su vida iba a dar, pues uno de sus alumnos fue investigado por la inteligencia de los EEUU al interceptarse un correo electrónico en el que decía que le gustaría matar al entonces presidente Bill Clinton. La información sobre cómo la Agencia Nacional de Seguridad había actuado en este caso, también sirvió como material para escribir "La fortaleza digital". Poco después llegaría "Ángeles y demonios" y "La conspiración", donde ya aparecía Robert Langdom, el profesor de simbología en busca de cosas perdidas y secretos. Y como solo había conseguido vender 10.000 ejemplares de sus tres primeras obras, decidió empezar a promocionarlas él mismo.

Cansado y decepcionado, pero no vencido, Dan Brown comienza a escribir en el año 2003 "El código Da Vinci".

El código Da Vinci

De la noche a la mañana, la novela se convirtió en un éxito de ventas en todo el mundo, y también en uno de los mayores escándalos.

El argumento del libro se basa en la teoría de que el cristianismo habría estado viviendo una mentira ideada por la Iglesia Católica durante los últimos dos milenios. Su plan habría sido ocultar la verdadera historia entre Jesús de Nazaret y María Magdalena, con la que habría tenido hijos, según el escritor. Esta polémica le valió vender hasta 81 millones de copias, traducirse a 44 idiomas, y recaudar en taquilla 500 millones de euros gracias a la adaptación llevada al cine interpretada por Tom Hanks y Audrey Tatou. Dan Brown llegó a ganar más de 160 millones de euros. Amado y odiado a partes iguales, Brown reconoció que el éxito no había cambiado en absoluto su manera de ser:

"Yo sigo llevando una vida de lo más sencilla. Tengo un coche normal, hago las cosas del día a día, y mi privacidad no se ha visto amenazada. Pero la fama también conlleva cosas negativas, porque te conviertes en el centro de la diana, todo el mundo te critica libremente, y llega un momento en el que no sabes si se acercan a ti por lo que tienes o por lo que eres."

A pesar de los ataques a su persona, el escritor siguió imperturbable con su rutina a la hora de escribir: se levantaba a las cuatro de la mañana para escribir durante ocho horas al día los siete días de la semana. Únicamente reducía su jornada a tres o cuatro horas diarias cuando estaba de vacaciones. También tiene un reloj de arena que le indica los descansos que debe hacer, y sus ratos libres los aprovecha para hacer abdominales, charlar con su mujer, jugar al tenis... Y si en algún momento se bloquea durante el proceso creativo, se cuelga boca abajo del techo con unas botas especiales para realizar lo que él llama 'terapia de inversión'.

Protestas

En la imagen, protestas contra la proyección de la película "El código Da Vinci"

Película

Dan Brown junto con Tom Hanks y Audrey Tatou en la presentación de la película

En 2006 fue absuelto de la demanda de plagio que Richard Leigh y Michael Baignet, investigadores y autores de la obra "La sangre sagrada en el santo grial", le habían impuesto al asegurar que Brown les había copiado para crear el argumento de "El código Da Vinci".

Tras seis años sin publicar, el autor lanza al mercado "El símbolo perdido", el cual llegó a vender hasta un millón de ejemplares solo en su primer día de venta en Canadá, Inglaterra, y EEUU. Su argumento retomaba el personaje de Robert Langdon, incorporando un trasfondo de masonería, muertes y rituales religiosos. De Washington, ciudad en la que se desarrolla la trama, dijo lo siguiente:

"Esta ciudad es el inicio de América. Le falta una historia antigua, pero la consideramos el corazón de la tradición, y seguramente para los europeos supondrá un shock todo lo que descubran."

La adaptación cinematográfica de su última novela, "Inferno", ya tiene fecha de estreno para Diciembre de este año en EEUU.

Fotografía

Citas de Dan Brown

"La riqueza es común y corriente, pero la sabiduría, en cambio, es rara."

"La persona orgullosa siente que es inmune a los problemas del mundo, situándose por encima de ellos e ignorándolos. La idea de hacer caso omiso a estos problemas es aterrador, porque en el fondo todos somos culpables de hacer la vista gorda."

"El miedo se expande el doble de rápido que cualquier virus."

"Vivimos en un mundo de dioses y diosas desde hace 2.000 años, pero hoy en día vivimos en un mundo de dioses masculinos donde las mujeres han sido despojadas de su fuerza espiritual."

"¿Quién es más ignorante? ¿Aquel que no puede definir el relámpago, o el que no respeta su inmenso poder?"


Entrevista a Dan Brown          

Trailer: "El código Da Vinci"      

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