El mercado de trabajo está difícil, aunque afecta en mayor medida a los trabajadores poco cualificados que a los profesionales con alta formación, por eso se ha disparado el interés por cursar un máster. Pero no todas las especializaciones ofrecen las mismas oportunidades.

 

 

 

La situación está más difícil, pero sigue habiendo un nivel aceptable de ofertas de empleo dirigidas a los titulados de programas máster. Esta es al menos la opinión generalizada de los directores de escuelas de negocios consultados por Expansión & Empleo ante el inminente pistoletazo de salida del nuevo curso académico. Los centros de educación superior reciben ahora un número considerablemente inferior de solicitudes de candidatos por parte de las empresas en comparación a los años precedentes de crecimiento económico, pero se está experimentando un cierto impulso a las contrataciones después del paréntesis estival desde finales del pasado curso. “La crisis económica en España es fundamentalmente de empleo, por lo que quizá es el momento de plantearse un cambio en el modelo económico del país. En este sentido, primero cae la demanda de mano de obra de baja cualificación y afecta menos a la más cualificada. Seguimos recibiendo un número razonable de ofertas por parte de las consultoras de selección, aunque quizá los procesos se hayan vuelto más exigentes”, explica Juan Carlos Moya, director de la escuela de negocios ADM Business School, en Madrid.

 

Todo parece indicar que el ritmo de contrataciones de graduados máster se está intensificando, aunque no alcanza por supuesto los niveles de bienestar vividos hace no mucho tiempo. EAE Business School es una escuela de negocios del Grupo Planeta con campus en Barcelona y Madrid, además de ofrecer programas cien por cien a través de formación online. Su director general, David Dinwoodie, asegura que “hay más demanda tras la vuelta de las vacaciones de titulados máster y MBA, aunque no a los niveles del pasado. En comparación con los últimos meses antes del verano, el volumen de ofertas ha crecido en torno a un 35% o 40%”. Antonio Alonso, director general de la Escuela Europea de Negocios (EEN), con sedes en Madrid, Salamanca, Valladolid, Murcia y Asturias, coincide con la mejora de la situación: “Hubo un parón muy fuerte cuando se empezó a gravar la situación económica, a principios de año, y las empresas no querían ni siquiera estudiantes en prácticas. Ahora, algunos másteres han mantenido los niveles de contratación porque son necesarios haya o no crisis, como los MBA y los de márketing y ventas, porque el problema de las empresas ahora es vender y cobrar”.

 

Es que el destino de estas solicitudes de candidatos por parte de las empresas españolas no es equitativo. Los sectores más activos según Dinwoodie son en estos momentos la consultoría, para tareas de eficiencia y mejora de procesos y sistemas, y el farmacéutico. Los perfiles más demandados, los relacionados con tareas comerciales, de márketing y algunas parcelas financieras como el control de gestión.

 

Por su parte, el director de ADM Business School considera que los ámbitos en los que hay y habrá mayor movimiento son los relacionados con las nuevas tecnologías y la comunicación, especialmente perfiles comerciales, y todo lo que tiene que ver con nuevas energías más ecológicas, el tratamiento de residuos y la gestión del agua. “No sólo se mantiene la demanda, sino que se prevé que aumentará”, subraya Moya. Francisco Cerdá, director de carreras profesionales de IE Business School, señala como los campos en los que más han descendido las oportunidades de colocación la banca de inversión y las finanzas corporativas, además del sector inmobiliario, mientras que los que mejores perspectivas presentan ahora son el audiovisual, las energías renovables, el márketing digital, la tecnología y pequeñas firmas de consultoría especializadas.

 

Solicitudes

Lo que parece claro es que tanto los jóvenes que han obtenido recientemente su titulación universitaria como los trabajadores con experiencia han tomado una mayor conciencia de la importancia de actualizar sus conocimientos, mantener vivo su currículo y ser profesionales competitivos para mantener sus niveles de empleabilidad en un mercado de trabajo que se ha vuelto muy duro y exigente. “Los que tienen un máster en una escuela de negocios de prestigio disponen de muchos más recursos, por su formación y networking, ante la difícil situación del empleo en nuestro país. Muchos emprenden su propio negocio y los que pierden su trabajo regresan al mercado laboral en un periodo de tiempo mucho más corto. No se convierten en paro estructural como los profesionales no cualificados de cierta edad”, asegura Cerdá, del Instituto de Empresa.

 

Así, hay unanimidad al destacar que se ha disparado el interés de los profesionales españoles por estos programas. Las solicitudes de admisión a MBA y las peticiones de información se han crecido con fuerza. Juan Carlos Moya, de ADM, señala que “la gente está dispuesta a hacer un mayor esfuerzo de inversión en su formación porque saben que ahora no basta con el título universitario. En el caso de muchos profesionales en activo es una cuestión de supervivencia presentar un perfil lo más cualificado y competitivo posible. Es un año para parar, analizar con perspectiva el futuro profesional y hacer un máster para estar preparado cuando el mercado se reactive”. Dinwoodie, de EAE, añade que en la época de bonanza había más interés por programas enfocados al networking, mientras que ahora se interesan más por los conocimientos más directamente ligados a su puesto.

 

Muchos profesionales afectados por recortes de plantilla han aprovechado incluso las indemnizaciones por despido para financiar su máster, programas que requieren una inversión económica no desdeñable.

 

El pasado año el porcentaje de parados del colectivo de universitarios sin posgrado aumentó de un 5,2% a un 6,7%, mientras que la tasa de paro correspondiente al colectivo con posgrado aumentó del 3,2% al 3,3%, según este informe, titulado ‘La Empleabilidad de la Población Cualificada’, en el que se hace un análisis sobre el papel que juega la formación de posgrado en los niveles de empleabilidad de los profesionales en España, Estados Unidos, Reino Unido, México, Colombia y Brasil. Dentro de nuestro país, en Asturias, Castilla-La Mancha, Navarra, País Vasco, La Rioja, Ceuta y Melilla la tasa de paro de la población activa con estudios de posgrado es del 0%.

 

En el caso de Andalucía, Aragón, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Madrid y Murcia, las tasas de desempleo de la población con posgrado son sensiblemente inferiores a las de la población con estudios universitarios.

 

Fuente: Expansión y Empleo.

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