Sexualidad

Desde el inicio de la historia de la humanidad hasta la actualidad se han ido produciendo todo tipo de historias sexuales, algunas curiosas otras increíbles. 

En el paleolítico, los hombres ya pintaban sobre las paredes de las cuevas dibujos que estaban relacionados con la sexualidad tanto masculina como femenina. En España la primera representación de la que se tiene conocimiento data de hace 28.000 años, se trata de una reproducción en piedra finamente tallada del aparato sexual del hombre.

Mientras que los primeros escritos que guardan relación con la literatura sexual son de hace 5.000, y fueron escritos por los chinos.

Los griegos y la belleza femenina

Lo que muchos ignoraban de los griegos antiguos es que sentían venaración por lo que ellos consideraban "perfección" matemática del cuerpo femenino. Por lo que su principal pasatiempo consistía en que las mujeres se desnudaran delante de sus amigos con el único fin de que las miraran, de este modo después podían presumir de que tenían a la mujer con el "cuerpo perfecto".

Del mismo modo, también sentían predilección por las prostitutas. Unas eran las hetairas y otras las "lobas". Para ellos las hetairas combinaba a la perfección la inteligencia con el erotismo, mientras que las "lobas" debían competir con todas sus armas con ellas. 

Historias sexuales de los romanos

Los romanos siguieron con algunas tradiciones sexuales de los griegos, pero estos no se limitaban simplemente a la contemplación, sino que decidieron utilizar el erotismo como un arma de poder y de este modo conseguir hacer sus conquistas militares. 

La belleza femenina también era muy valorada por los romanos, pero no lo hacían de un modo tan encorsetado como los griegos. Una de las partes que más les atraían del cuerpo femenino eran los brazos, estos debían ser rellenitos. 

Otra de las cosas que atraía la atracción de los romanos era el voyerismo. El emperador Tiberio, contrataba parejas heterosexuales a las que preparaban para que hicieran todo tipo de acrobacias sexuales, y estas eran contempladas por el emperador desde algún rincón escondido. 

El Papa que cobró un impuesto a las prostitutas

En la edad media tanto iglesia como estado decidieron cobrar un impuesto a las prostitutas. Pero, el Papa Clemente II, decidió llevar esto a un extremo más radical, y estableció que cuando una prostituta muriera esta debía dejar la mitad de su herencia a la iglesia. 

Y como nota curiosa cabe destacar aquellos que fueron tuvieron más relaciones sexuales, entre los que destacan la emperatriz rusa Catalina la  Grande o el rey árabe Ibn Saud. 


 

 

 

 

 

Sexualidad

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: