Uno de los animales más misteriosos que existen son los gatos. Los antiguos egipcios los adoraban, incluso, si se moría uno de ellos, se rapaban las cejas en señal de luto.  En la Edad Media, sin embargo, su suerte cambio y eran perseguidos porque se les asociaba a las brujas. En la actualidad, forman parte de muchas familias. Veamos algunos de sus comportamientos más curiosos y comunes, que te ayudarán a entederlos mejor.

 

Prefieren beber del grifo antes de su bol de agua.

Como animales listos que son, a  la mayoría  les gusta beber directamente del  grifo que gotea. La explicación es doble por su carácter juguetón, así dan rienda suelta a su imaginación, atrapan a su presa. Por otro lado, saben que el  agua fresca está más oxigenada que la estancada. Muchos inclusos, antes de beber de su cacharrito prefieren meter su patita y moverla. Se debe a que no ven bien de cerca, aunque, en la oscuridad, gracias a sus complejos  ojos,  optimizan hasta el último rayo de luz, y ven mejor que nosotros.

 

Duermen muchas horas al día

Suelen dormir entre 16 a 20 horas al día. Optimizan todas sus energías, que emplearán en cazar si viven en casa a enemigos imaginarios. De ahí, sus famosas carreras nocturnas.

 

Su relación con el humano es de igual a igual

Los expertos dicen que los gatos no son coscientes de que nosotros somos los amos, más bien, nos miran como otros gatos que viven en su manada. De hecho, establecen su jerarquía dentro de ella. Y es posible que no obedezcan al que consideran inferior en su escala de dominancia. Es más, reconocen su nombre, pero, acudirán a tu llamada si les interesa en ese momento. Prefieren a las mujeres porque les resulta su tono de voz más agradable que el de los hombres, y porque saben que las pueden manipular con mayor facilidad. Obtienen aquello que quieren.

 

Sus muestras de cariño

Aunque tienen fama de seres solitarios no lo son. Sus muestras de cariño son múltiples. Desde guiñarte un ojo a frotarse contigo. En el caso del guiño es un verdadero halago. Una mirada fija a sus ojos lo interpretan como una provocación, por eso, si te busca y te guiña, es que confía en ti. Cuando se frotan te están dejando su olor para que los demás sepan que perteneces a su manada. Es una señal de que te considera algo suyo. Además, a través del rabo y de la inclinación de sus orejas te están indicando su estado anímico, así que antes de atacar, te avisará.

Solo comen cosas buenas

No  comerán cualquier cosa. Son extremadamente escrupulosos, y no comerán aquello que no les llama la atención. Siempre comen en pequeñas porciones, al menos, unas 15 veces al día. No son golosos, no son capaces de distinguir el sabor dulce. Lo aconsejable es que coman únicamente alimentos elaborados específicamente para ellos, ya que tendrán todos los nutrientes que necesitan.  Por otro lado, cada vez que se alimentan se suelen lamer la cara y su hocico. Tiene una explicación, no quieren llamar la atención con el olor a comida a otros posibles depredadores.

Son muy limpios

Aman la limpieza, por eso, si efectúa sus excrecciones fuera de su arenero es porque están enfermos o bien no está lo suficientemente limpio, y literalmente, lo odian.

Estas son las pautas de comportamiento más habituales de estos seres extraordinarios.

 

Autora fotografía: @lagatoflauta

 

 

Dos cachorros de gato

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