La cura para los corazones angustiados

LA CURA PARA LOS CORAZONES ANGUSTIADOS

Con frecuencia nuestros corazones se sienten atormentados por causa de nuestras circunstancias. ¿Podemos nosotros decidir no sentirnos atormentados?

Tal vez haya muchos de nosotros que padezcamos la misma aflicción que estos discípulos, con sus corazones turbados y temerosos, alterados, inquietos y agitados por causa de las circunstancias. Nuestro Señor hoy nos está diciendo esto a todos nosotros. Hay un camino para liberarse de esa turbación, esa angustia y temor, tanto en lo que se refiere a la muerte como a la vida, y nuestro Señor nos ofrece la solución, La cura para los corazones angustiados.

El remedio para esta turbación aparece en dos frases a continuación: “creéis en Dios, creed también en mí”. Confíemos en Dios que todavía tiene el control, que sabe lo que está haciendo, que es capaz de manifestar Su infinita sabiduría, Su infinito poder y Su infinito amor. Y “confíe también en mí”, dijo Jesús, que es el medio por el cual toda esta sabiduría, recursos y poder de Dios están a nuestro alcance. Ese es el secreto.

Padre, te doy gracias por esta confianza al enfrentarme con lo desconocido. “No se turbe vuestro corazón... vendré otra vez”. Ayúdame a vivir sobre esta base hoy y a demostrar la clase de calidad de vida que Él tuvo. Amén

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