La culpa, un atavismo pesado

Hablemos de la culpa, este sentimiento desata una serie de problemas, para quien la resiente, que no es fácil de superar. En esta reflexión vamos a darle vuelta a esta idea; no somos culpables de nada, pero; si responsables de nuestro rol en la historia, nada más.

Desde que se comienza a asumir que solo somos responsables de nuestra parte de la historia, algo en el interior nuestro cambia, sentimos que nos despojamos de un pesado atavismo y de seguidas nos invade una sensación de bienestar que nos trasladará absolutamente a la paz que siempre está en nosotros pero; que nunca habíamos tomado en cuenta.

La culpa está imbuida de miedo, porque somos sus prisioneros. La responsabilidad nos permite la libertad de saber que somos un dispositivo en ese incansable reloj de la existencia donde todos estamos participando.

Reflexiono; solo debo ser responsable de mi parte de la historia, el resto no me corresponde. Es como estar en una relación de pareja en la que tenemos que realizar una actividad, que de asumirla, tomo el control de las consecuencias que de ella se deriven pero; solo de la parte de la historia que me corresponde. Puede pasar, que nuestra pareja nos haga responsables de actividades que escapan a nuestro control, en los deberes asumidos. ¿De quién es la responsabilidad? Luego, si hemos asumido solo, la parte de la historia, no existe culpa alguna, nada más, me he hecho cargo de lo que me toca. Obviamente lo demás no es parte mía.

Si se nos culpara por algo que escapa a nuestras atribuciones o responsabilidad asumida, no tenemos ninguna obligación de asumirla, existen cosas que escapan al control nuestro y, si sale diferente a como lo planificamos. Solo somos responsables nada más de lo nuestro.

En el instante, que asumo la responsabilidad ya no, de mi parte de la historia sino también de la parte de la historia que le corresponde a otro, es mi responsabilidad como un titán sosteniendo al mundo, no es deber nuestro pero; si lo asumimos, así será.

sentimiento

Cada quien es una individualidad

Un error generalizado es pensar; si yo no lo hago, nada saldrá como yo quiero que salga y, por supuesto que tienes razón, no sale como quieres, porque; existe otro, que tiene su individualidad y su particular forma de hacer las cosas. Eso nos obliga a entender que no estamos solos en el mundo, si observamos que las cosas no salen como es nuestro deseos, tenemos dos opciones; delegar culpa o, asumir mi responsabilidad en este episodio.

Es necesario entender que, al igual que los celos, la culpa, es un sentimiento que solo existe en la mente de quien la padece, no fuera de sí. El Universo en su infinita sabiduría, le otorga lo justo a cada ser viviente en deberes y derechos, así no existe culpa en el universo, solo responsabilidad personal y colectiva, pero de acuerdo a las competencias propias de cada quien.

Cuando realizamos una actividad que, nos hace más cómodo el camino, es saber que tenemos las competencias para hacerlo, así; al asumir acciones en la vida, la intención es ir armonizándolas con las competencias que conozco y poseo, e ir progresivamente asumiendo los diferentes retos, con la plena seguridad, que las cosas pueden no salir como esperamos, pero; si lo seguimos intentando, perseverando, sin juzgarnos, podremos alcanzar lo que esperamos.

la culpa

Al adquirir una responsabilidad, debo hacerme tres preguntas básicas. ¿Conozco como llevar a cabo esta actividad? ¿Asumo el reto de hacerlo, que a lo mejor no sale como espero? ¿Asumiré mi parte de la actividad y nada más? Estas tres preguntas sencillas, nos llevan a la libertad sin llegar a parecer egoístas. Debemos concentrar nuestra atención en cargar solo lo que podamos. En el momento que comenzamos a cargar sobre nuestra espalda, más de lo que podemos cargar, da comienzo el sufrimiento.

Este cambio de época, nos lleva a dejar de sufrir, asumamos el control de nuestra vida, hay que dejar atrás esa idea de la culpa, para enfrentar con responsabilidad los problemas y desafíos de la cotidianidad, agradecidos de este instante mágico donde, podemos conectar nuestras mentes. En el entendido de que somos seres humanos valiosos. Lo que asumimos totalmente

mancha1

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: