Cuando un amigo se va

Desvanecido, agotado, alterado
Por tanta y tanta soledad, mil pensamientos
Agobian tu mente.
Debilitado, cansado
Con tanto sufrimiento a cuestas
Y ese tratamiento que te halaba la vida.
No sé que sucedió
En que momento de este pavorosa vida
Los malos empezaron a Gozar de longevidad
Y los buenos
Se les acorta la existencia,
¿Destino? ¿Desdicha?
No lo sabré.
De lo que estoy seguro
Es que la suerte de los buenos
Los malos la desean.
Hoy, un alma buena
Llegara a las huestes celestiales
Y a nosotros nos queda la tarea
De elevar nuestras oraciones
Por su eterno descanso.
Siempre que alguien especial
Se va de nuestro lado
Su humanidad desaparece
Pero su alma
Es recibida en un plano
Al cual humanamente
No podremos entrar
Dios te bendiga,
En nombre de Jesucristo nuestro señor.