Cómo criar a un gorrión

Cómo criar a un gorrión es toda una aventura que quiero compartir. Mi experiencia a la hora de cómo criar a un gorrión fue maravillosa. Hace cuestión de dos meses me encontré una cría de gorrión recién nacida en el suelo de mi patio. Era obvio que, dado el tiempo del gorrión, ni se había caído del nido ni se había echado a volar, simplemente los padres cuando no tienen sitio en el nido, van descartando crias para que sobrevivan la mayoría. La naturaleza a veces es así de cruel.

Al ver que la cría estaba bien, ya que no presentaba patas rotas, alas rotas, ni ninguna herida abierta, decidí colocarla en una caja de zapatos para evitar que fuera presa de insectos u otros animales y ponerla cerca del nido de los padres para comprobar que efectivamente éstos no iban a cuidar de ella.

cómo criar a un gorrión

Cómo criar a un gorrión

El primer problema que se me planteó a la hora de cómo criar a un gorrión era qué debía darle de comer porque, aún con los ojos cerrados, la boca no cesaba de estar abierta, acompañada de un pitido estridente que pedía comida. Me cercioré de buscar por Internet información veraz y útil sobre cómo criar a un gorrión empezando qué debía darle de alimento, ya que en otras ocasiones había intentado salvar algún gorrión sin éxito alguno. Lo que más me llamó la atención y lo que más a mano tenía fue darle pienso de perro humedecido con agua para que formara una especie de pasta.

Conseguí una jeringa, y poco a poco, fui dándole comida de perro que el gorrión comía con muchísimo gusto. La siguiente cuestión fue cada cuánto. Yo me fijé en el buche. Cuando están tan peladitos de pequeños es muy fácil advertir el buche: lo tienen en la parte derecha de su cuello. Te darás cuenta porque a medida que le vas dando de comer, el buche se va hinchando. No te pases al darle de comer, deja que se hinche un poco y ya. Verás como el gorrión, una vez saciado, querrá dormir. Cuando empiece a sacar plumas, no te preocupes porque el buche se seguirá viendo, esta vez por la parte frontal del cuello.

Yo te recomiendo que para dormir, sobretodo cuando son pequeños, le prepares una caja de zapatos con papel de cocina o de wc, que con su mismo cuerpo calentará. Es importante cuando no tienen plumas que lo tapes con el papel, ya que la temperatura corporal del gorrión es de 40 grados, por lo que necesitará bastante calor.

 

Si como yo, encontraste una cría de gorrión recién nacida, te advierto que la primera semana (afortunadamente solo la primera semana) tendrás que despertarte muy temprano para alimentarla. En mi caso le daba la última toma a las 10 de la noche, pero la primera toma de la mañana me la pedía a las 6 de la mañana, por lo tanto, ¡ten paciencia! 

Si el gorrión pasa las tres primeras noches, eso significa que sobrevivirá y por tanto deberás cuidar de ella por lo menos durante dos meses. Observarás que los primeros quince días cambia muy rápidamente: le crecerán las plumas, cambiará el pitido, tomará más confianza contigo y empezará a hacer gracias que te enamorarán, como hizo mi gorrión conmigo.

En la foto puedes ver cómo en la primera semana empieza a echar plumas y a abrir los ojos totalmente. A las dos semanas, el gorrión empezará a dar saltos y a empezar a dar sus primeros intentos de vuelo. Yo le ayudaba poniéndola sobre mi dedo y balanceándola de arriba hacia abajo para que sus alas cogieran fuerza.

La única desventaja de cómo criar a un gorrión es que empezará a hacer sus necesidades por todo. Yo la tenía encerrada en una habitación y si no quitaba más de 50 cacas al día, no quitaba ninguna. Lo peor fue cuando le cogió el gusto por ponerse en los hombros de uno. Cuando no te dabas cuenta, ya te levantabas con tres o cuatro cacas en la camiseta, por tanto, muchísima paciencia en ese sentido.

A los 15 días:

A partir de los 15 días, motívale para que empiece a comer sola: yo le daba pasta de cría mezclada con agua, semillas de canario, pan, patatas fritas, cacahuetes, palomitas... de lo que yo comía le daba, y todo le gustaba, así que no te preocupes por la dieta porque comen de todo. Eso sí, la leche prohibida porque no la saben metabolizar y pueden ocasionarle graves daños.

Fíjate qué espabilado en cuanto veía la jeringa de comida:

Por último, comentarte que aunque cómo criar a un gorrión es muy laborioso y hay que tener mucha paciencia al final es muy enriquecedor. Hace una semana le abrí la ventana para que empezara a volar por ella misma y aunque sale a volar, explora por los árboles y por el barrio, vuelve con mucha alegría, y cuando nos ve no deja de aletear sus alas de emoción. Tengo su comida en un cuenco para cuando viene que siempre encuentre comida, como los hijos cuando abandonan el nido familiar, pero si vuelves siempre tendrán un plato en la mesa...

Os dejo el último vídeo que le hice: aseándose con un pequeño trozo de papel. 

Nunca hubiera pensado que se pudiera coger tanto cariño a un gorrión, y ¡habla una que ha tenido pájaros toda la vida! Pero CÓMO CRIAR A UN GORRIÓN me ha hecho ver a los gorriones de otra manera.

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