Exceso de tarjetas de crédito

Es común que cuando vamos de compras, vemos algo que nos gusta tanto, que a pesar de no estar dentro de nuestro presupuesto, lo compramos porque “estos zapatos se me verían muy bien para una ocasión especial”, o “este teléfono es más veloz que el que tengo”, entre otros casos.

Pues este es un error común, que se vuelve contraproducente con el tiempo. Sin embargo, no es lo peor que podemos hacer. Luego de complacer nuestro gusto por las compras, si no tenemos un presupuesto real para administrar nuestro dinero, puede ocurrir que nuestros ingresos se agoten antes de poder satisfacer las necesidades básicas, y luego terminamos pagando las cuentas de luz, agua, cable, teléfono, el mercado o hasta la colegiatura de los niños con las tarjetas de crédito. Y aquí, es donde se complica el asunto, ya que comenzamos a utilizar el crédito como una extensión de nuestro salario. Tarde o temprano el crédito se agotará, y si no tenemos un plan de recuperación o si no nos abstenemos, entonces quedaremos sumergidos en deudas casi incontrolables.

¿Sabías que las tarjetas de crédito están diseñadas para que con el pago mínimo tardes aproximadamente 7 años en terminar de pagar su saldo? Por lo general el pago mínimo de una tarjeta de crédito corresponde de un 3% a un 5% del total del saldo. Por lo tanto si se tiene una tarjeta con un interés del 24% anual (2% mensual contra saldo), es fácil ver que no estamos cubriendo prácticamente nada del saldo real, sino solo los intereses.

Cuando nos vemos sumergidos en el abismo de las deudas, nuestro desempeño es pobre, ya que pasamos tiempo preocupándonos como llegaremos al siguiente día de pago, y nos vemos en la situación, en que el dinero ya se acabó y ni siquiera hemos cobrado. Entonces es más preocupante aún, que no podemos darnos el lujo de quedarnos desempleados, ya que esto incrementaría el caos. Todo esto nos lleva a un estrés, que puede afectar nuestra salud física y emocional.

Algunos consejos para poder reducir nuestra deuda son:

  1. Ajustar el presupuesto: Si nos vemos en la necesidad de pagar la cuenta de luz con la tarjeta de crédito, porque se nos agotó el dinero, entonces debemos ajustar nuestro presupuesto, ya que significa que estamos consumiendo más de lo que estamos ingresando. Por lo que habrá que hacer algunos recortes en los gastos.
  2. No pagar crédito con crédito: Si la colegiatura de los niños cuesta 5% adicional por pagarlo a crédito, entonces conviene hacer el esfuerzo y pagarlo al contado. Ya que si la mensualidad son $200.00, al pagarlo al crédito estamos sumándole $10 más el interés que pagaremos con la tarjeta de crédito.
  3. No hacer retiros de efectivo con la tarjeta de crédito: Los bancos cobran una comisión por hacer retiros de efectivo de la tarjeta, que equivalen a un porcentaje del monto retirado. Por ejemplo, si la comisión es de 3%, y retiramos $500.00, entonces estaríamos pagando $515 más el interés que pagaremos con la tarjeta de crédito.
  4. Procurar hacer pagos superiores al pago mínimo: Si realizamos pagos superiores al mínimo a nuestra tarjeta de crédito, estamos asegurándonos que reduciremos los intereses que pagaremos a la larga.
  5. Siempre ahorrar: Resulta difícil ahorrar dinero, cuando a duras penas nos alcanza el SALARIO. Sin embargo es justo y necesario destinar un mínimo del 10% de nuestro salario a una cuenta de ahorros. Ya que nos garantiza un fondo de emergencia.

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